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Invasión de excrementos de estorninos en la plaza de la Llibertat de Reus

El servicio de limpieza no da a basto para retirar la suciedad y las terrazas de los bares se sienten perjudicadas

Joan Morales

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Imagen de la acera de la plaza de la Llibertat llena de excrementos de pájaros. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Imagen de la acera de la plaza de la Llibertat llena de excrementos de pájaros. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Bares, vecinos y ciudadanos que a diario pasan por algunos puntos de la plaza de la Llibertat y del paseo Prim están hartos de los problemas que les están ocasionando los excrementos de los estorninos, unos pájaros que en esta época del año se presentan en las ciudades como una auténtica plaga. «Cada mañana, cuando a las siete abrimos la cafetería nos encontramos con la terraza llena de excrementos, tanto el suelo como las sillas y los paraguas», comenta una trabajadora del Mantakau, quien añade que «llevo siete años trabajando aquí, desde que abrimos, y nunca había visto tal cantidad de suciedad. Cuando llegamos a las siete de la mañana el ruido que hacen los pájaros es muy fuerte, ya que aún no se ha hecho de día y están en los árboles».

El problema se traduce, además de una pésima imagen, «en una mala olor. Los clientes no quieren sentarse en la terraza y también nos han llegado quejas de vecinos que tienen sus terrazas y terrados infectados de excrementos», añaden desde Mantakau.

Los puntos más conflictivos son el rincón de la plaza de la Llibertat donde empieza la calle Ample y algunas zonas del paseo Prim. Desde la concejalía de Vía Pública reconocen el problema y el concejal Hipòlit Monseny asegura que «estamos haciendo todo lo posible para mantener estos espacios limpios. Entre las siete y las ocho de la mañana cada día se limpia, pero el problema es que por la noche los estorninos vuelven a colocarse en los árboles y no damos a basto». Monseny asegura que «contra la naturaleza es muy difícil luchar y cada año, por estas fechas, nos encontramos con este problema, de difícil solución».

Para intentar acabar con este problema de salud pública, el concejal de Medi Ambient, Dani Rubio, ha confirmado al Diari que «este miércoles y jueves, la empresa que tiene adjudicado el control de la población de palomas en la ciudad tiene previsto aplicar sesiones de ultrasonidos en estos puntos conflictivos donde se acumulan estas plagas de estorninos. Concretamente, se instalarán en la salida peatonal del parking de la Llibertat y en dos lugares del paseo Prim, uno más cercano a la plaza de la Pastoreta y otro a la del Nen de les Oques».

Los especialistas consideran aves plaga a tres especies: las palomas, las gaviotas y los estorninos, estos últimos visitantes estacionales. En este último caso, se consideran una plaga por tres motivos. Por un lado, por sus excrementos (millones de gotas al día) que ocasionan serias molestias en las zonas urbanas, al ensuciar las calles, terrazas de los bares, azoteas, etc.; además de corroer todo lo que se encuentran a su paso, como mobiliario urbano o vehículos.

Después están sus chillidos, que son capaces de alterar los nervios de algunas personas. Especialmente, esta molestia se produce cuando oscurece y los pájaros se posan en los árboles, donde están toda la noche. Y en tercero lugar, aunque no menos importante, los estorninos se consideran unas aves portadoras de gérmenes, especialmente en sus patas, que pueden causar enfermedades.

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