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La Generalitat lamenta que se esté «marginando» a Reus

La administración catalana defiende la construcción de la estación intermodal para que esté en igualdad de condiciones con Girona y poder competir por el tráfico aéreo

Núria Riu

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Imagen de las casetas de obras en el espacio en el que empezaron a moverse los terrenos para construir la estación central. FOTO: dt

Imagen de las casetas de obras en el espacio en el que empezaron a moverse los terrenos para construir la estación central. FOTO: dt

La cuarta pista del aeropuerto de El Prat no debe ser ni Girona ni Reus, sino Girona y Reus. Ésta es la propuesta de la Generalitat que ayer mostraba su sorpresa tras conocer el contenido del Plan Director del Aeropuerto de Barcelona-El Prat en el periodo hasta 2026.

Fuentes de la administración catalana explicaron que la apuesta que hace el Departament de Territori i Sostenibilitat pasa por que ambos aeródromos «complementen» la actividad del aeropuerto barcelonés. Y esto significa que tanto Reus como Girona estén en las mismas condiciones para establecer una dinámica de «rivalidad» que les permita hacerse fuertes en el mercado aéreo internacional.

«El objetivo es que, en una situación de igualdad, puedan competir para que sean más competitivos y cada uno pueda ver el grado de complementariedad respecto a El Prat», describe la Generalitat.

Por ello, la administración catalana defiende la necesidad de desencallar el proyecto de la estación central, en el sur del aeropuerto de Reus, para que pueda llegarse, a través del alta velocidad, en un tiempo de 30 a 35 minutos a la capital catalana.

De hecho, las obras de construcción de esta estación se habían iniciado cuando en agosto de 2010 se pararon a instancias del entonces ministro de Fomento, José Blanco, quien aseguró que no había presupuesto para tirar adelante este proyecto.

En el caso de Girona, ni siquiera hay un proyecto

La construcción del apeadero, según se comprometió ayer el ministro Íñigo de la Serna, es una vieja reivindicación de las comarcas gerundenses.

Pero desde Madrid en ningún momento se había llegado a poner en el mapa. De hecho, la apuesta que ayer explicó el titular de infraestructuras no es la misma que había reivindicado la Generalitat, lo que indica que ni siquiera hay un proyecto.

Pese a ello, la administración catalana está convencida de que tienen que construirse ambas estaciones. «Que desde la estación intermodal de Reus y el apeadero del aeropuerto de Girona pueda llegarse en poco más de media hora en alta velocidad a Barcelona», aseguran fuentes consultadas por este rotativo.

La Generalitat recoge estas propuestas en su Pla Estratègic dels Aeroports, el cual acabó de redactarse a finales de verano y quedó en un cajón a la espera de la formación de un nuevo Govern. Además, este instrumento apuesta claramente para dar libertad en la política de tasas, de forma que los aeródromos puedan competir entre ellos para atraer a nuevas compañías.

Quedar mal por 50 millones

El exconseller de Territori i Sostenibilitat, Josep Rull, reaccionó a través de las redes sociales. En su cuenta de Twitter publicó: «El Pla Estratègic de la @Gencat fixarà Reus i Girona com a pistes complementàries de BCN. L’estació intermodal de Reus i el baixador de Girona formen part d’una estratègia conjunta. No es pot marginar un aeroport respecte l’altre. Sobretot xq representen 2 mercats complementaris».

La administración catalana asegura que desconocía el contenido del documento que ayer presentó el ministro de Fomento y que en ningún momento la Generalitat ha pactado con Madrid su contenido.

«Si hubiera un proceso de alegaciones, nosotros reivindicaríamos esta complementariedad compartida entre Reus y Girona», apuntaban estas mismas fuentes, que lamentaban que el titular de Fomento acudiera de nuevo a Catalunya para «presentar un plan del aeropuerto para invertir 1.900 millones, y por cincuenta millones –que es lo que cuesta la estación intermodal– está quedando mal con todo el Camp de Tarragona».

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