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La tendencia al suicidio político azota las municipales en Reus

Rumbo al 26-M. La semana negra de Cs culmina con el cisma en Reus, Podem se fractura y Primàries Reus opta por inmolarse en las urnas

Josep Cruset

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Los cuatro concejales del grupo municipal de Ciudadanos, en el salón de plenos. FOTO: alfredo gonzález

Los cuatro concejales del grupo municipal de Ciudadanos, en el salón de plenos. FOTO: alfredo gonzález

Cuando Juan Carlos Sánchez convocó a la prensa para desvelar la crisis abierta que afrontaba Ciudadanos en Reus, no sabía que ese día iba a convertirse en el lunes negro del partido naranja. Mientras el portavoz municipal explicaba que la dirección de Cs le había defenestrado como alcaldable y había excluido de la lista electoral a los otros concejales, la noticia del pucherazo en favor del sector oficialista en las primarias de Castilla y León inundaba los medios de comunicación. Como todo lo que va mal siempre puede empeorar, la fractura en Reus avanzaba en paralelo a la desastrosa gestión del amaño en beneficio de la candidata auspiciada por Albert Rivera para la Junta castellana. 

La reunión posterior en la que Sánchez explicó a militantes y simpatizantes su versión de los hechos evidenció el notable apoyo con el que cuenta entre las bases y el malestar generado por las decisiones de la secretaría de organización. La denuncia de Sánchez contra un diputado de Cs en el Parlament por un fraude en una baja laboral deja otro feo asunto sobre la mesa, pero se antoja un argumento algo peregrino para provocar por si solo un desaguisado de tal magnitud.

Sorprende que un partido con aspiraciones de hacerse con la alcaldía se suicide de esta manera a dos meses y medio de las elecciones. Recordemos que Cs obtuvo cuatro concejales en las municipales de 2015, en las que fue tercera fuerza –5.500 votos, el 14%– y venció en Reus en los últimos comicios celebrados, en este caso las autonómicas del 21 de diciembre de 2017 –18.000 sufragios, el 32%–. Semejante resultado les otorgaba opciones reales de victoria sólo con mantener la mitad de ese respaldo.

Pero esas expectativas se han diluido en menos de una semana. La agrupación local ha quedado en manos de una junta gestora impuesta desde Barcelona y formada por dirigentes provinciales, que tiene ante si el papelón de recomponer la lista electoral. Además, Juan Carlos Sánchez y los también concejales Guillem Figueras y Pepa Labrador han sido expedientados y suspendidos cautelarmente de militancia. 

El suicidio preventivo ante la proximidad de las urnas no es patrimonio del unionismo. Si el pasado 31 de enero Reus en Comú y Podem anunciaban el acuerdo para configurar una lista unitaria, un mes después las divergencias internas en Podem han provocado que el sector reacio a la coalición, liderado por Francesc Roig, haya decidido apearse de la candidatura. En este caso, el argumento es la negativa a «juntarse con partidos investigados por corrupción en Reus», en referencia a que En Comú está formada por ICV y sus ex concejales en el antiguo tripartito de izquierdas están imputados en el caso Shirota. La larga sombra de Innova sigue presente en la política reusense, en este caso reutilizada para las cuitas internas de los anticapitalistas. Si En Comú Podem Reus aspiraba a recuperar la representación de la izquierda alternativa tras ocho años fuera del ayuntamiento, la coalición encabezada por Ricard Redondo lo tiene hoy un poco más difícil.

Quien finalmente ha descartado el suicidio preventivo ha sido la plataforma republicana Primàries Reus, aunque en su caso, salvo sorpresa, la decisión tomada por la asamblea del pasado viernes sólo les lleve a inmolarse en las urnas el 26 de mayo. Las elecciones municipales van a ser un nuevo capítulo de la batalla por el liderazgo del independentismo, y será difícil que el proyecto de lista transversal auspiciado en su día desde entidades y bases soberanistas logre hacerse un espacio.

En cualquier caso, en una atmósfera tan inestable y sometida a tantas tensiones, todo puede cambiar en cuestión de días. Una nueva sacudida podría venir del pulso con la Junta Electoral Central por los lazos amarillos en edificios públicos. El PP y Vox ya se han movido exigiendo la retirada del lazo y la pancarta que cuelgan de la fachada del ayuntamiento de Reus. ¿Derivará esta polémica en otra espiral de desobediencia? Veremos qué pasa.  

Nueva marca: Junts per Reus, la enésima reencarnación
del PDeCATEl PDeCAT ha experimentado una nueva mutación para afrontar las elecciones municipales. En su caso habría que considerarlo un suicidio asistido desde Waterloo por Carles Puigdemont, no con voluntad autodestructiva, sino para reencarnarse temporalmente en Junts per Reus. Es la nueva marca que ha adoptado Carles Pellicer para aspirar a la reelección, lo que le obliga a poner en segundo plano  la ‘Pellicer Reus 2019’ con la que el actual alcalde abrió la precampaña ante las muchas incógnitas que se cernían sobre la situación electoral del PDeCAT ante las municipales.
El éxito de la fórmula Junts x Catalunya que impulsó Puigdemont para las elecciones catalanas de 2017 desató una carrera para registrar las versiones locales. En Reus, los ex convergentes se movieron con rapidez, anticipándose a otros pretendientes que intentaron hacerse con la marca –en algunas ciudades fue registrada por grupos políticos ajenos–. Finalmente, la autoridad que se ha arrogado Puigdemont en la confección de todas las listas electorales se ha visto confirmada con la presencia de Montserrat Vilella como número 2. Recordemos que Vilella formó parte del núcleo constituyente en Reus de la Crida, el movimiento más allá del PDeCAT promovido por el ex presidente en el exilio.
Ni tan siquiera la CUP se ha librado de los vaivenes desatados por las consecuencias del Procés. La decisión de Poble Lliure de presentarse a las generales del 28 de abril –contraviniendo la decisión adoptada por el conjunto de la organización– ha abierto un frente inesperado en la izquierda independentista. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que Poble Lliure tiene escasa implantación en Reus y el Camp de Tarragona donde impera el sector Endavant y las potentes agrupaciones locales que forman las bases de la CUP.

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