Mas Pellicer prepara una cabalgata de Reyes de barrio e Immaculada un ‘escape room’

Entidades vecinales y de carácter cultural desarrollan iniciativas navideñas para dinamizar la zona, siempre y cuando la Covid lo permita. Luchan por conservar la ilusión de los pequeños

CRISTINA VALLS

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Una luz navideña en la entrada del barrio Gaudí de Reus, esta semana. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Una luz navideña en la entrada del barrio Gaudí de Reus, esta semana. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

Estas últimas semanas la ciudadanía ha observado cómo se celebra la Navidad en la zona centro. Pero, ¿y cómo la celebran las asociaciones de vecinos y de carácter cultural? Más allá de las actividades navideñas que acerca la Federació d’Associacions de Veïns de Reus a los barrios –coordinada con la concejalía de Relacions Cíviques–, ha habido iniciativas vecinales llevadas a cabo por la celebración anual.

Así pues, lejos del centro, en la periferia, encontramos al presidente de la Asociación de Vecinos Primer de Maig, Eduardo Navas, quien anuncia que, «para dinamizar el barrio Mas Pellicer, realizaremos una cabalgata de Reyes propia, algo que sigue en pie mientras se pueda hacer, ya que la situación es incierta por la Covid y estamos a la espera de que pueda haber cambios», declara Navas. Dicha actividad, añade, «se llevaría a cabo el mismo día en que está programada la cabalgata del centro que, en un principio sí que se hará». Adornarán un camión y lo llenarán de cajas customizadas como si fueran regalos y repartirán «30kg de caramelos», señala.

Destaca que la «Navidad en el barrio es triste, sólo han puesto una luz» y que «se vive de forma diferente, suerte que desde la asociación hay gente que se implica para organizar cosas, para que los niños se ilusionen», completa. Expresa que este tipo de eventos en el barrio tienen «un gran poder de convocatoria». Otra de las actividades que quieren preparar para finales de año será un piscolabis para la tercera edad. «Se hará, como decía, siempre y cuando lo permita el Procicat. El año pasado, por el virus, no se realizó nada», indica. Aporta que, en la asociación, hay 74 familias asociadas y la participación «se ha visto afectada por la pandemia».

Nos movemos hacia La Pastoreta, donde está ubicado el Centro Cultural Extremeño de Reus, con una trayectoria de 33 años, en la ciudad. El presidente de la entidad, Francisco García Guerrero, anuncia que hace poco, «del 4 al 12 de diciembre, celebramos nuestra semana cultural, que contó con la actuación de Javier Ginés y otros artistas del centro, como el grupo rociero Mezcla de Raíces de Reus, Paco Valero, el dúo Mar y Luz, Paquita Carnicer, Antonio y Ángela, María Herrera y Julio Delgado», enumera.

Explica que la actividad navideña se ha tenido que pausar, muchas de la actividades que tenían en mente las han dejado en stand by. «Organizamos festivales y jornades de comidas típicas extremeñas, pero vemos que la gente tiene miedo, que no se suma por ello a muchas de la acciones que hacemos, preferimos esperar», reconoce.

Por la Covid, también han registrado alguna baja de familia asociada e informa, también, que una de sus metas, como centro cultural, es «rejuvenecer la agrupación incentivando a los jóvenes a que se impliquen». Por lo pronto, se fijan el mes de marzo para poder hacer la matanza, «depende de cómo siga el asunto».

Reflexiona, por otro lado, sobre las fiestas navideñas de barrio y expresa que «los jóvenes lo primero que hacían, en tiempos de normalidad, es marcharse del éste; hay que trabajar la actividad vecinal, hay que luchar porque los más jóvenes quieran quedarse en el barrio para celebrar la Navidad».

El presidente del Centro Aragonés El Cachirulo de Reus, José Allueva, comunica que «este año hemos suspendido la mayoría de actos, como el acto de encender el árbol o preparar el Tió, todo está desprogramado». Sobre la celebración entre la zona centro y los barrios, Allueva sostiene que «el Centro está abierto a todo el mundo, no hacemos distinciones entre barrios y zonas». Por el momento, concreta, tiene socios de toda la ciudad e «incluso fundadores que están allí desde que se creó la entidad hace 47 años», apunta.

La presidenta de la asociación vecinal del barrio de La Immaculada, Esperanza Torrijos, avisa que, en lugar de organizar eventos en los que la gente se reúna, «hemos optado por la decoración navideña de nuestro barrio, y en ella han participado niños y niñas de primaria de la Escola Misericòrdia y la Escola Doctor Alberich i Casas».

Su participación ha permitido decorar la plaza de Celdoni Vila i Torroja con materiales reciclados. «A partir de un palet han emulado un árbol y en éste han enganchado motivos decorativos creados de forma artesanal y de colores», describe. «Han aprovechado rollos de papel higiénico para elaborar figuritas de ángeles y otros elementos», hace saber. Este es el segundo año que realiza esta iniciativa que valoran mucho puesto que participan niños. «Estamos preparando un pequeño scape room para finales de año, a ver si pudiéramos hacerlo. El tema es salvar la Navidad, estamos preparando el cartel y dejaríamos entrar a grupos familiares, burbuja, de tres a cinco personas», dice.

La restauración de barrio

La pandemia arrasa, también, con los preparativos y muchas de las celebraciones familiares que se habían ubicado en restaurantes y establecimientos de barrio. Por ejemplo, la restauradora Natividad Toribio, del Bar Toribio –ubicada en el barrio Horts de Miró–, refleja, a grandes rasgos, el sentimiento generalizado de la restauración de barrio: «El gran tema de conversación son las cancelaciones de cenas de Navidad o de empresa».

«Por precaución no dejan seguir con el ritmo normal. Además, en el barrio, hace tiempo ya que no se llevan a cabo grandes actividades por estas fechas, lo que se organiza en el centro se queda allí; hace unos años sí que se hacía algo más», recuerda.

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