Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Nace en Reus un servicio a domicilio para atender a personas con demencia

L’Associació d’Alzheimer ha creado el SAD con la voluntad de ofrecer apoyo tanto a los afectados como a las familias
Whatsapp
Momento de una sesión de la terapia emocional que impulsa el centro de la carretera de Castellvell de forma pionera. Foto: Alfredo González

Momento de una sesión de la terapia emocional que impulsa el centro de la carretera de Castellvell de forma pionera. Foto: Alfredo González

Saber reaccionar ante un caso de demencia o alzheimer no es fácil. A menudo a los cuidadores les faltan claves para poder atender a la persona afectada. Necesitan ayuda. Alguien que les guíe. En muchos hogares echan en falta este punto de apoyo. Y ante esta realidad, y tras años de trabajo, la Associació d’Alzheimer de Reus i Baix Camp ha creado un servicio de ayuda a domicilio para personas con demencia.

«Es único en la provincia», explica la directora del centro, Maria Jesús Lerín. El programa arrancó hace varios meses como una prueba piloto. Y ahora ya ha tomado forma. Lerín se muestra optimista y cree que ha supuesto un gran logro. «Trabajamos con un modelo centrado en la persona. Y tenemos mucha demanda. Aunque nos gustaría llegar un poco más a los pueblos, que quizás es lo más complicado», añade Mari Carmen Soler, trabajadora social. Sí que existen cuidadores. Pero en su caso, se trata de especialistas en demencia.

Afrontar el día a día

Natàlia Virgili es la coordinadora del Servei d’Atenció a Domicili (SAD), que a día de hoy trabaja con aproximadamente una veintena de familias. «Es importante dar apoyo a las familias ante la necesidad de que alguien les guíe. Muchos cuidadores se sienten desamparados y nosotros tratamos de ayudarles a solucionar los problemas de su día a día», apunta. 

El servicio ofrece atención de la higiene personal, acompañamiento, actividades de estimulación cognitiva, seguimiento neuropsicológico, entrenamiento de las actividades de la vida diaria, diseño del plan alimentario, orientación en la adaptación de la vivienda según las necesidades de la persona y atención fisioterapéutica. Y cuenta con distintos perfiles: neuropsicóloga, dos integradoras sociales, auxiliar de enfermería, terapeuta ocupacional, enfermera y trabajador social.. También existe la posibilidad de acogerse a una ayuda económica para cubrir parte del servicio, como subrayan las responsables del proyecto. Una cuestión que, recuerda Lerín, es importante tener en cuenta.

La asociación también ofrece un servicio de información gratuito. «Le dedicamos mucho tiempo porque creemos que es muy útil», afirma MariCarmen Soler, trabajadora social. Han atendido ya a 87 personas.

Una terapia pionera en la gestión de las emociones

El centro de la carretera de Castellvell acaba de iniciarse en la terapia de estimulación emocional (T2ER), que brinda una nueva mirada hacia el ámbito de las demencias. Patricia Sánchez  –junto a otra trabajadora– se ha formado en este campo y trabaja para implementar estas sesiones entre los usuarios. «Se trata de provocar emociones positivas. Hacemos ejercicios, seguimos dinámicas muy concretas y trabajamos unas cuarenta emociones», afirma. El objetivo es tratar de reducir la presencia de la depresión, la apatía, la desmotivación o la agresión entre las personas que tienen deterioro cognitivo. «Somos los primeros en implantarlo, en la zona, y supone un reto. Pero cada vez es más necesario», insiste Sánchez. La directora del centro, Maria Jesús Lerín, señala en que también llevaban tiempo trabajando para impulsarlo. 

La asociación vende pulseras identificativas con QR. Foto: A.González

«De momento hemos detectado que los primeros resultados ya son muy positivos. Los usuarios están muy animados en las sesiones, y también fomenta la fluidez verbal», apunta Sánchez, quien añade que «todo fluye mejor porque sienten que no están siendo evaluados, a diferencia de lo que ocurre en otros tipos de terapias». Incluso han percibido mejoras en la memoria de los usuarios. «Nos formamos en Madrid, y al hacer las prácticas en seguida vimos los primeros resultados y lo incluimos en las terapias», explica.

Cada grupo participa en la terapia de estimulación emocional un par de veces a la semana. Algunas sesiones son más dinámicas, y otras tratan ámbitos como la relajación. La energía, la vivacidad o el movimiento también tienen un papel destacado.

Pulseras identificativas

La Associació d’Alzheimer de Reus i Baix Camp también comercializa las pulseras que difunden este año los Mossos d’Esquadra y que ayudan a identificar a las personas con alzheimer o algún otro tipo de demencia. Se trata de unos objetos que tienen un coste de cinco euros e incorporan un código QR, que deriva a la información básica de la persona. «Tiene mucha demanda», explica la directora del centro reusense. Aun así, solo es identificativa. No es una herramienta localizadora.

Temas

Comentarios

Lea También