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Reus lidera los municipios sin obligaciones de pago pendientes

Lleva cinco años con la cuenta 413 a cero tras pedir el Plan de Ajuste. El éxito surge por la voluntad política y la facturación electrónica

Francesc Gras

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El Ayuntamiento de Reus arrastraba en 2011 una deuda con sus proveedores de unos 37 millones de euros. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

El Ayuntamiento de Reus arrastraba en 2011 una deuda con sus proveedores de unos 37 millones de euros. FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

El Ayuntamiento de Reus lidera los municipios de la demarcación que cerraron el 2016 con cero facturas en el cajón. Y no es el único. Poblaciones como Salou, Cambrils, Calafell o Roda de Berà también finalizaron el año con la conocida cuenta 413 a cero. No obstante, el caso de la capital del Baix Camp quizás sea uno de los más destacados. Primero por su número de habitantes, y después, por la grave salud financiera que arrastraba hace sólo cinco años.

2011 fue el año más crítico por el recién elegido gobierno municipal. El ejercicio se cerró con un gran número de facturas en el cajón. Y lo que es peor, el consistorio reconoció que debía unos 37 millones de euros a cerca de 800 empresas proveedoras. La primera medida fue acogerse al Plan de Ajuste del Ministerio de Hacienda para pagar las 7.500 facturas adeudas. Una decisión, por cierto, que ha tenido al Ayuntamiento intervenido hasta el actual ejercicio.

Después, recuerda el concejal de Hisenda del Ayuntamiento de Reus, Joaquim Enrech, se acordó ejercer un riguroso control sobre el gasto público para evitar que la situación pudiera repetirse. Pero más allá de la voluntad política, el cambio se gestó con la implantación de la factura electrónica.

De esta forma, el Ayuntamiento de Reus se adelantó a la normativa vigente e implantó un reglamento, aprobado por el pleno municipal, que obligó a que la relación entre consistorio y proveedores fuera sólo por vía electrónica. Desde entonces todas las facturas giradas por las empresas constan de un Número Interno de Operación (NIO) que permite su registro y verifica si existe una partida correspondiente para efectuar su pago. Esta medida, aseguran desde Intervención, es la que ha permitido mejorar los mecanismos de control y el tiempo de pago a proveedores.

«En estos momentos, todas las facturas que generamos entran en el presupuesto del mismo año». Así se manifiesta el concejal de Hisenda, Joaquim Enrech, quien también destaca la responsabilidad que tiene cualquier ayuntamiento con las empresas con las que trabaja. «Somos un elemento dinamizador muy importante porque generamos un gran impacto en las pequeñas y medianas empresas de la ciudad», sentencia. Desde la concejalía de Hisenda calculan que el año pasado generaron unas 40.000 facturas entre sus proveedores.

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