Más de Reus

«¡Salvar vidas no es un negocio!»

Concentración del 112. Unas cuarenta personas encabezan un acto reivindicativo en contra de las condiciones laborales

CRISTINA VALLS

Whatsapp
Personal del 112 delante del centro de Reus, ayer en una concentración.  FOTO: A. GONZÁLEZ

Personal del 112 delante del centro de Reus, ayer en una concentración. FOTO: A. GONZÁLEZ

Unas cuarenta personas trabajadoras del 112 de Reus se congregaron ayer delante de la sede luciendo pancartas reivindicativas como lemas como ‘¡Salvar vidas no es un negocio!’, ‘112 en lucha’, un directo ‘Internacionalización’ y un contundente ‘No a la precarización’. La cita tuvo como objetivo concentrarse para poner de manifiesto el descontento generalizado de la plantilla contra la gestión de llamadas de emergencia y las condiciones laborales, una problemática que, según distinguieron durante la lectura de un manifiesto «hace casi 20 años que existe y ningún Govern, sea del color que sea, ha hecho nada para arreglar la situación», expusieron.

Los asistentes exigieron, en este sentido, la creación de un convenio propio y la internalización del servicio, actualmente gestionado por la empresa Ferrovial. Durante la lectura, también se enumeraron situaciones que consideraban «injustas» y que «reflejan lo que significa la «privatización». El encuentro tuvo lugar, además, después de que el personal lo llevara anunciando semanas y de que, anteayer, el Departament de Empresa i Treball de la Generalitat anunciara que las huelgas del 112 de Reus y de Barcelona –convocadas por CGT para hoy– se impedían en el día de la verbena de San Juan. El Departament, en este caso, se emparaba (y según su previsión) en que, días como éste, las llamadas se incrementaban «un 600% de media respecto al mismo día de la semana anterior». Por todo ello, el organismo pedía que la tarea, de carácter «esencial», se llevará a cabo por la «totalidad de la plantilla que, en caso contrario, existía el riesgo de dejar sin servicio a un gran volumen de llamadas».

Sobre este hecho, desde el Comité de Empresa, expusieron que «habíamos pedido un 85% de servicios mínimos, pero la empresa gestora hizo caso a Treball; viendo la falta de apoyo y de reconocimiento por parte de la Generalitat nos sentimos indefensos y con pocas o ninguna herramienta para mejorar, no sólo nuestras condiciones laborales, también el servicio básico para la ciudadanía, es un trabajo conjunto».

Las personas trabajadoras que secundaron la cita, en este caso delante de la Consellería de Interior en Barcelona, «pudieron trasladarle, aunque fuera brevemente, toda la información al conseller Joan Ignasi Elena lo hemos emplazado al diálogo», expuso Santi Torrella, uno de los delegados del Comité.

La reunión acogió, también, la asistencia de varios medios de comunicación y militantes de la CUP. Más allá de las pancartas y la lectura del manifiesto, los asistentes hicieron sonar bocinas y prendieron algún que otro petardo para hacer un pequeño guiño al día de verbena.

Temas

Comentarios

Lea También