Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

"Seguramente hubo tarraconenses en la Maternidad de Elna"

La historiadora Assumpta Montellà relata los entresijos de esta institución que permitió el nacimiento de 597 hijos de republicanos españoles exiliados

Javier Díaz

Whatsapp
Assumpta Montellà, en Reus

Assumpta Montellà, en Reus

En la Maternidad de Elna, fundada en 1939 por la enfermera suiza Elisabeth Eidenbenz en la comuna francesa de Elna, nacieron 597 niños de madres españolas refugiadas de la Guerra Civil que estaban internadas en campos de concentración en el sureste de Francia. También nacieron allí 200 hijos de judíos perseguidos por el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. La historiadora Assumpta Montellà (Mataró, 1958) relata los entresijos de esta institución en su libro La Maternitat d’Elna (2005). Ayer impartió dos conferencias: primero en el Consell Comarcal del Baix Camp, en Reus, y luego en la Cooperativa Agrícola de La Selva del Camp (Coselva).

Usted conoció a Elizabeth Eidenbenz. ¿Cómo era?
Era una persona muy rigurosa con todo. Tenía un carácter fuerte y una educación de hierro. Era hija de un pastor protestante luterano de Zurich y eso la marcó.

¿Fue una de las grandes heroínas de la postguerra española?
De hecho, ya venía de antes. Era una militante del Servicio Civil Internacional, teórica, pacifista, que llegó a la Guerra Civil Española antes de la Retirada (éxodo de ciudadanos al final de la contienda). Conocía bien el contexto de los republicanos. Después, ya en el exilio, se encontró con el drama del campo de concentración de Argelers (Francia).

¿Qué le motivó a crear la Maternidad de Elna?
Ayudar a los más desvalidos, mujeres y niños. No podía salvar a todo el mundo y priorizó a los más débiles.

¿Se encontró con una fuerte oposición?
Eran tiempos difíciles, un final de guerra en España, una Segunda Guerra Mundial a las puertas, una Francia ocupada y muchos franceses colaboradores de los nazis, sobre todo las autoridades. Las dificultades eran de todo tipo: económicas y también políticas. 

¿Cómo llegaron las refugiadas españolas a Elna para dar a luz?
La situación era dramática para muchas mujeres. Elisabeth era del Servicio Civil Internacional y, como cooperante que era, las podía sacar bajo su tutela.

¿Y qué pasaba con ellas y sus hijos después? ¿Dónde iban?
Intentaba dar una salida digna para cada caso: o buscando trabajo por el entorno o volviendo a España. Pero cada caso es diferente. Cada una tenía unas circunstancias específicas, aunque todas estaban condicionadas por la situación bélica del momento.

¿Hubo mujeres de la provincia de Tarragona?
Seguramente, pero yo no conocí a ninguna.

¿Cómo era la vida en la Maternidad de Elna?
Sería largo de explicar, pero el rasgo característico era el trabajo en equipo y unas convicciones pacifistas y de solidaridad muy claras. 

La ayuda humanitaria, sobre todo de Cruz Roja, fue clave para su supervivencia. ¿La sociedad se volcó para ayudar?
Sí. Elisabeth tenía manera de encontrar ayuda dentro de su mundo de cooperantes.

En la Segunda Guerra Mundial acogió a mujeres judías que huían de los nazis. ¿Se vivieron episodios muy tensos?
Evidentemente, el tema de la persecución a los judíos generó siempre muchos problemas a Elisabeth. Los nazis eran implacables con este tema y no admitían medias tintas.

La Maternidad terminó cerrando. ¿Qué pasó?
Cerró en mayo de 1944, básicamente por presiones nazis -la Gestapó detuvo a la enfermera-. 

¿Qué ha sido del palacete donde estaba situada?
Actualmente es un museo municipal de Elna. 

Temas

Comentarios

Lea También