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Servidores de la ciudad de Reus

Cinco representantes de bomberos, Guàrdia Urbana, Brigades Municipals, basureros y del sector de la sanidad hablan de sus profesiones y de cómo contribuyen al buen funcionamiento de la ciudad
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Cinco profesiones con gran vocación de servicio público.  Foto: Alfredo González

Cinco profesiones con gran vocación de servicio público. Foto: Alfredo González

Bomberos, policías, basureros o enfermeras. Todas estas profesiones son piezas esenciales para el correcto engranaje de una ciudad. Una de sus integrantes es Maribel, caporala de la Guàrdia Urbana de Reus y que cuenta con un amplio historial dentro del cuerpo. «En la actualidad somos una policía mucho más próxima. Es importante que la gente nos conozca y confíe en nosotros», explica, sin dejar de lado la gran labor que también llevan a cabo en materia preventiva y represiva con la imposición de multas.

El abanico de tareas que realizan los agentes ha variado mucho, principalmente, por las necesidades de la sociedad. Así pues, junto con el contacto directo con las personas también está el patrullaje, regular el tráfico, organizar dispositivos especiales de seguridad o, incluso, los primeros auxilios. De hecho, desde hace unos meses los coches patrullas están dotados con desfibriladores para aquellos casos de emergencia en los que la policía llega antes que las ambulancias.

«La formación que requiere un agente hoy en día es integral y requiere de un reciclaje constante», destaca Maribel, quien está a punto de finalizar los estudios de Psicología. Precisamente, en la unidad donde más cómoda se ha sentido ha sido en la Oficina d’Atenció a la Víctima por la gran empatía que se genera «con las personas a las que ayudas y acompañas durante todo el proceso».

La polivalencia y aprendizaje constante es otro de los pilares básicos para cualquier bombero. Este cuerpo de emergencias, sin ninguna duda, es responsable indispensable de que una ciudad no se detenga. «Antes sólo apagábamos fuegos. En cambio ahora, en lo que menos actuamos son en incendios en la ciudad», apunta el caporal Pere Fuentes, quien cuenta con una dilatada carrera y con especializaciones en accidentes de tráfico y fuego urbano. Precisamente, manifiesta que las intervenciones por incendios en una vivienda son las actuaciones más complicadas por posibles intoxicaciones o por la pérdida de la propiedad.

A pesar de todo, señala que «la gente siempre se muestra agradecida, es una reacción que agradecemos mucho», sentencia Fuentes, que entre los conocimientos que afirma que requiere un bombero está también, por ejemplo, la asistencia sanitaria y psicológica.

«En una ciudad pasan muchas cosas que el ciudadano de a pie no percibe a simple vista y que funcionan gracias a todas las personas que trabajamos con vocación de servicio público», sentencia.

En muchas ocasiones, la vinculación de estos trabajadores es completamente vocacional. Este es el caso de Montse Boqué, la actual coordinadora de enfermería del área básica del CAP Marià Fortuny y profesora asociada de la URV desde 2004. «Desde pequeña había tenido muy claro que, cuando fuera mayor, me gustaría ayudar a las personas en su sufrimiento. Y la profesión de enfermera me lo permitía», asegura esta experta en el ámbito asistencial hacia la gente mayor y para quien lo más importante son las personas.

No es ningún secreto que el sector sanitario es uno de los que más afectados se ha visto por la crisis económica. No obstante, Boqué prefiere hablar de todos los aspectos positivos que ha aportado y que la comprensión y el trato recibido por parte de los ciudadanos siempre ha sido ejemplar. «La crisis nos ha dejado recortes importantes en el sector de la sanidad, sobre todo en la prevención de la salud. No obstante, nos ha enseñado a utilizar mejor los pocos recursos que tenemos y a trabajar de forma más coordinada», reflexiona.

Para terminar, esta enfermera tiene muy claro que: «Médicos e enfermeras solos no podríamos hacer nada sin la policía, los basureros o los trabajadores sociales. Nos coordinamos para trabajar mejor. Operamos en red para aprovechar mejor las sinergias».

Lucha contra el incivismo

Reus no sería la misma ciudad sin la intervención de las 50 personas que componen las Brigades Municipals. Éstas llevan a cabo un centenar de actuaciones de media todos los años en parques, jardines o en el mobiliario urbano. En los últimos años, uno de sus principales caballos de batalla ha sido la erradicación del incivimo. «Es necesario erradicarlo. Por eso es muy importante mejorar la conciencia ciudadana para evitar destrozos y pintadas porque muchas de las acciones que realizamos son siempre reparaciones».

Octavi Juncosa lleva 32 años trabajando en el cuerpo de Brigades y es, actualmente, el encargado del ámbito del mantenimiento de los equipamientos y la vía pública. Coincide con el resto de compañeros a la hora de destacar que el trabajo que realizan es muy necesario para que la ciudad «no sea intransitable e inviable».Además, también destaca el gran componente de ciudad de las Brigades por su gran vinculación con los actos festivos.

Reciclaje

Para terminar está la limpieza de la ciudad. Su importancia está fuera de duda y corre a cargo de trabajadores como Miguel Pérez. «La gente cada día es más consciente de sus deberes como buen ciudadano. Sobre todo en lo que hace referencia al reciclaje de los residuos», señala este basurero de Reus desde el año 1998. El dispositivo actual dispone de un servicio de recogida con contenedores, subterráneos y, en distintos barrios, por el sistema de la neumática.

 

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