Códigos que revelan la historia del cementerio de Reus

Las rutas que permiten aproximarse al pasado y al valor patrimonial del camposanto usando el sistema QR se ampliarán con nuevos elementos

| Actualizado a 04 febrero 2022 11:27
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Mostrar todo lo que no se ve con los ojos. Es lo que hace el sistema de códigos QR que el cementerio de Reus estrenó hace poco y que permite al visitante, móvil en mano, redescubrir el recinto mediante dos rutas: la histórica, que señaliza 22 puntos con información de las diferentes etapas que atravesó el camposanto y de sus protagonistas; y la artística, integrada por 14 ‘monumentos’ funerarios singulares por sus características o sus autores.

El primer recorrido comienza frente a Cronos, la escultura del dios que recibe al visitante en el acceso al cementerio y que «destaca por llevar en las manos los atributos que simbolizan el paso del tiempo y la muerte: el reloj y la guadaña». Quien, con la cámara de su teléfono, capte el QR que lo acompaña, podrá leer que el conocido como Peret de la Dalla «en un primer momento presidió la fachada principal de la entrada, como signo del carácter no confesional del cementerio», que «a partir de la victoria franquista, en 1939, se retiró y se reemplazó por una cruz» y que más recientemente, «en 2004 fue restaurado y colocado en el emplazamiento actual».

Los QR guían a quien quiera seguirlos a través del panteón de los Fills Il·lustres, la capilla de las víctimas del bombardeo de 1938, la sepultura de la familia del Doctor Frías o las de Cipriano Martos y Josep Tapiró, entre otras, para ir a desembocar en el mausoleo del General Prim. Pasa por el foso de la Guerra Civil, donde «reposan los restos de diferentes reusenses y de otros ciudadanos que perdieron la vida en la ciudad». En detalle, tal como revelan los códigos, en la fosa «se enterraron los restos de víctimas no reclamadas durante la guerra».

La ruta histórica arranca precisamente en el panteón de Prim. Y permite conocer piezas destacadas como el mausoleo templo Òdena-Yglesias, «encargado por Pere Òdena, propietario de la sedera del Vapor Vell, al barcelonés Jaume Brossa Mascaró en 1872» y que fue construido «en estilo neoegipcio». Aunque «en principio debía tener forma de mastaba, un tipo de tumba egipcia de forma rectangular y silueta maciza», el proyecto final «se apartó de esta idea y muestra una cruz como símbolo del cristianismo que triunfa sobre el mundo pagano, representado por el templo que queda debajo».

El panteón Boule se rehabilitará

También tiene su código, por ejemplo, el panteón Boule, «encargado por la familia Boule, una de las sagas más notables del Reus del último tercio del siglo XIX». «Josep Boule, el propietario de la construcción, eligió una capilla hecha en mármol blanco, siguiendo las premisas y proporciones propias de la arquitectura gótica» y «se accede al monumento por una escala de tres peldaños de mármol de una pieza». Actualmente el panteón se encuentra inmerso en un proceso de restauración. El mausoleo Abelló, la capilla Sedó o el monumento a Sardà y Cailà son algunos otros puntos del cementerio con QR.

Fuentes de Serveis Funeraris Reus i Baix Camp indican que las rutas se ampliarán con la incorporación de nuevos elementos que la completen, dando lugar a una segunda fase del proyecto que permite acercarse al cementerio de una manera diferente y con el uso de la tecnología.

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