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Último adiós a 'Quimet' Oliva

La iglesia Prioral de Sant Pere se quedó ayer pequeña en el funeral del empresario reusense, con una amplia representación de la sociedad civil, empresarial y política
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Imagen de la Prioral de Sant Pere, ayer al mediodía durante el funeral de Joaquim Oliva.  Foto: Alba Mariné

Imagen de la Prioral de Sant Pere, ayer al mediodía durante el funeral de Joaquim Oliva. Foto: Alba Mariné

Una amplia representación del mundo empresarial de la provincia de Tarragona y de la sociedad civil, política y comercial de la ciudad de Reus se reunió ayer al mediodía en la iglesia Prioral de Sant Pere para dar el último adiós a Joaquim Oliva, destacado empresario del sector del automóvil que falleció el pasado miércoles a la edad de 81 años. Los asistentes, de esta forma, quisieron despedir a ‘Quimet’, además de arropar a su familia en unos momentos de tristeza.

Minutos antes de las doce del mediodía, prácticamente todos los bancos de la Prioral estaban ocupados y cuando la misa funeral empezó, la iglesia ya estaba abarrotada de gente, quedándose muchas personas de pie e incluso fuera del templo. La multitud de caras conocidas era la prueba más evidente que Joaquim Oliva fue un personaje, además de conocido, apreciado por mucha gente. Empresarios como Antoni Pont, Antonio Martra o Xavier Martínez. Políticos como el delegado del Govern de la Generalitat, Joaquim Nin; el alcalde de Reus, Carles Pellicer; el concejal del PSC, Francesc Vallès; o el ex concejal de CiU, Tomàs Barberà. O representantes de la sociedad civil como Ricard Font de Rubinat, el presidente de la Cambra de Comerç de Reus, Isaac Sanromà;o el ex director y gerente del Teatre Fortuny, Josep Maria Fargas. Sin olvidar a comerciantes, empresarios y amigos que también quisieron estar al lado de la familia durante el funeral de Joaquim Oliva.

La misa, en medio de un sofocante calor, fue oficiada por el prior Creu Sáiz, quien resaltó durante su homilía el carácter y estima hacia la figura de ‘Quimet’ Oliva. Una vez acabado el oficio, y teniendo en cuenta la gran cantidad de asistentes, se formó una enorme cola para que estos pudiesen dar el pésame a la familia del difunto.

Joaquim Oliva fue un destacado empresario reusense que sobresalió, especialmente, en el sector del automóvil, llegando a ser el propietario de los concesionarios Peugeot de la provincia de Tarragona. También fue presidente de la Cepta, del Club Nàutic de Salou y propietario de un circuito de cines en la ciudad de Reus y otras localidades de la provincia. Oliva también fue un fiel defensor del Consorci del Camp de Tarragona.

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