Recaudan leche para Càritas con un ‘escape room’

La asociación de vecinos de Immaculada organiza esta actividad interactiva y 35 familias han participado con paquetes de varios briks

| Actualizado a 05 enero 2022 06:40
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La asociación de vecinos del barrio Immaculada organizó, durante estos últimos días, un escape room en Mas Anglès. Los fines eran solidarios y se realizaba, también, para celebrar las fiestas de Navidad. Ayer las sesiones de la actividad interactiva llegaron a su fin. Todas aquellas familias que se sumaron y participaron en ella entregaron un paquete de varios briks de leche, así como algunos alimentos. Éstos les serán entregados a Càritas. 

«La iniciativa ha funcionado muy bien. Hemos tenido las horas disponibles llenas y han participado 35 familias, que eran grupos burbuja. El proyecto surgió a raíz de querer hacer algo con la Escola Misericòrdia, desde donde cooperan con Càritas. Pensamos en recoger leche y, así, ayudarlos. Les entregaremos la leche a la escuela y ésta a la entidad», expusieron José Luís e Iris Vázquez, miembros de la asociación de vecinos del barrio Immaculada. Ha habido vecinos del barrio, incluso, que se han acercado al edificio municipal y han dado productos diferentes, como naranjas y aceite.

Sobre el escape room, cuyo nombre era ‘Salvem el Nadal’, partía de una historia concreta. La resume Iris: «El Grinch ha secuestrado la Navidad y hay que rescatar a los tres Reyes Magos, Papá Noel y el Tió de Nadal». 

Toda esta trama se desarrolla a través de la superación de pruebas que se ubican en tres salas diferentes. «Representa que es la casa del Grinch, donde se puede encontrar, entre otros elementos, una diana con un Tió dibujado, pues este duende verde odia la Navidad», completó Iris sobre la primera de las salas, señalando un cuadro que lucía el retrato del enemigo ficticio de las fiestas. 
Así pues, los más pequeños, junto a sus familias, tuvieron que resolver diferentes enigmas y trabajar en equipo. Las ocurrencias de los organizadores demostraron mucha inventiva: mensajes escritos con tinta invisible y que sólo podían leerse con una linterna de luz ultravioleta o adivinanzas para hallar un código para abrir cofres cerradas con candado fueron algunas de las pruebas del escape room. En caso de estancarse con las pruebas también se podía pedir ayuda a  organización.  

El escondite de los regalos

La siguiente sala está a oscuras y gracias al descubrimiento de una serie de números con tinta invisible se puede abrir otro cofre con piezas de colores que sirven para avanzar en las pruebas. «Superar todos los retos significa llegar hasta la cueva del Grinch, donde además de regalos están los Reyes, Papá Noel y el Tió encerrados», recuerda José Luís.

Superadas todas las pruebas y al acceder a la cueva, que es como «un escondite de regalos» –la describe Iris–, los participantes tienen que resolver un par de adivinanzas que «ayudarán a descubrir el código que abrirá el cofre en el que encontrarán a los secuestrados». Al suceder esto –prosigue José Luís– las familias ven un vídeo en el que se escucha una voz diciendo que ‘viene el Grinch’, luego los niños salen con el Tió para librarse del duende». «Ha sido muy divertido organizar todo esto, hemos visto cómo interactuan padres e hijos, y eso es bonito», dicen los organizadores. 

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