Gastronomía
Montse Adan: "El romesco de Tarragona es un tesoro a potenciar"
La concejalade Turisme, Promoció Econòmica i Comerç, Montse Adan, hace balance del I Congrés del Romesco celebrado en Tarragona hace unos días. Adan participará mañana en la Gira Gastronómica que el Diari celebrará en el Mercat Central a partir de las 11 horas

La concejala Montse Adan
Hace unos días clausuraron el I Congreso del Romesco en la ciudad. ¿Con qué sensaciones os quedáis principalmente?
Muy buenas porque era una apuesta muy decidida y que mucha gente incluso cuestionó de si era necesaria o no. Nosotros teníamos muy claro que el congreso hacía falta, sobre todo para asentar las bases y analizar también lo que se ha hecho bien y lo que queda por hacer. Hemos creado conciencia que era lo que necesitábamos.
¿Cuál es la principal conclusión a nivel profesional y gastronómico?
Ves que en otras ciudades cuando hablas de ese municipio lo asocias a un plato. Y aquí, en Tarragona, teniendo mucho producto como la gamba roja o el pescado azul la gente no identificaba el romesco con Tarragona, y por eso pensamos que teníamos que avanzar en esa dirección y trabajar esta conciencia. El Congreso nos ha ayudado a recibir aportaciones y la visión de los grandes profesionales que han venido y participado. Todo ello nos servirá para asentar las bases de la proyección que queremos hacer de Tarragona a través de la gastronomía.
Romesco de Tarragona, pero abierto al territorio para que cada municipio se lo haga suyo...
Evidentemente, cada uno debe personalizarlo según su localidad. Nacemos en Tarragona, pero tiene que tener ramificaciones y especialidades hacia El Vendrell, Cambrils, Valls o en el interior del territorio.
En todo caso, la concienciación y la presencia del romesco en los restaurantes es la clave
Impulsaremos una campaña comunicativa y de sensibilización para que tanto las escuelas como el público, de algún modo, sean más conscientes del papel del romesco y, por tanto, lo pidan cuando vayan a los restaurantes. Una de las carencias iniciales era que no existía esta relación ciudad-plato, aunque la historia nos dice que nació en las barcas de los pescadores del Serrallo. Debemos crear esta conciencia hacia fuera y tenemos que creer más en nuestro propio.
Trabajo conjunto también con los restauradores y el resto de agentes implicados para consolidar este arraigo
Hay que trabajar muy estrechamente con el sector de la restauración de la ciudad. La asociación hace una apuesta muy decidida con las jornadas gastronómicas, que ya llevan diez años celebrándose, en las que los restaurantes adheridos ofrecen platos y variaciones del romesco. Pero debe ser un plato que esté siempre en la carta, que la gente espere y pueda encontrar. Tenemos que hacer un esfuerzo porque es necesario crear conciencia para generar oferta y demanda. Creemos firmemente que la unión hace la fuerza y que esta suma debe trabajarse en todo el territorio para defender nuestra gastronomía.
A nivel gastronómico, ¿qué nos falta por lograr?
Probablemente mucha gente venga a ver el patrimonio, pero luego, a la hora de comer… (sonríe). Tarragona tiene una oferta gastronómica de calidad que también puede reforzar el turismo durante 12 meses. Queremos un turismo de calidad que busque ese valor añadido del territorio, que piense en Tarragona en cualquier momento del año como destino. La gastronomía debe ayudarnos mucho en eso. Tarragona es una destinación todos los días del y tenemos mucho trabajo por delante.
En todo caso, mucho más que romesco, ¿verdad?
Debemos apostar decididamente por todos los productos y apoyar a los pescadores, que están viviendo momentos muy difíciles. La gastronomía es uno de los elementos clave que hacen decidir a una persona entre un destino u otro. Tarragona tiene muchos deberes pendientes en gastronomía, pero creemos que ya hemos empezado el camino.
Un plan estratégico es el siguiente paso...
El plan estratégico gastronómico ya se está elaborando. Estamos trabajando en los talleres, porque debemos ir muy de la mano de la asociación de hostelería y restauración. Desde el Patronato podemos planificar e idear, pero si al final no se hace junto al territorio y al sector, no serviría de nada. Un plan estratégico es positivo porque define un plan de acción claro y marca hacia dónde debe avanzar Tarragona.
Tarragona es capital, pero sin estrella todavía
Tarragona tiene muchos retos por delante. Creo que la gastronomía ya se ha puesto en valor, pero aún podemos hacerlo más de la mano del sector y de la ciudadanía. Esta conciencia y esta identidad son esenciales, porque la gastronomía también es identidad. Los mejores momentos de una persona suelen vivirse alrededor de una mesa, con amigos o en familia. El romesco es un ejemplo: una apuesta por la identidad y por los productos de proximidad, de kilómetro cero.
Llegamos casi al fin... ¿qué plato elige siempre que puede?
El romesco, sin duda. Y también me gusta mucho la gamba blanca de Tarragona.
Una frase para resumir la conversación, consellera...
Debemos reforzar nuestra identidad. Del mundo local al mundo global, pero sin perder nuestras raíces ni la gastronomía que nos define.
Nos vemos mañana en la Gira Gastronómica del Diari
Allí nos vemos.