Tragedia en las vías
Y ahora la desconfianza... Llueve sobre mojado para los sufridos usuarios del tren
Los psicólogos señalan que es normal sentir cierta angustia los primeros días al subir al transporte. Aseguran que será clave que los responsables del servicio den una imagen de competencia y transmitan información clara para sentirnos seguros

Los psicólogos aseguran que será normal sentir angustia los primeros días al volver a subir al tren.
Llueve sobre mojado para los sufridos usuarios del tren. Antes de este miércoles nefasto, un 88% ya aseguraba que la crisis ferroviaria afecta a su calidad de vida: tenían más síntomas de ansiedad, depresión y malestar físico que la media de la población. Son algunos de los datos de un estudio que está desarrollando un equipo del Departament de Psicologia de la Universitat Rovira i Virgili (URV) a petición de la plataforma Dignitat a les vies.
Sergi Martín-Arbós, investigador lider del estudio, explica que los accidentes recientes han venido a sumar la preocupación por la seguridad, algo que, hasta ahora, «no estaba en el imaginario de quienes utilizamos el tren».
Ante estos hechos puede haber, explica, un gran repertorio de respuestas, «pero lo más normal es que a día de hoy todos sintamos esta angustia; es una respuesta emocional normal». Lo lógico, no obstante, es que, con el tiempo, nuestro cerebro acabe relajándose y volviendo a la normalidad, aunque la normalidad no esté exenta de problemas».
Martín-Arbós explica que es importante poner lo que ha pasado en perspectiva y recordar que los accidentes graves, afortunadamente, son poco frecuentes.
Pero para volver a sentirnos seguros, una de las claves será que los responsables del servicio administren muy bien la información, un aspecto que era una de las principales quejas de los usuarios en el estudio. El experto señala que es importante trasladar la información de manera clara, que se gestionen alternativas y que comuniquen las medidas cuando estén realmente seguros, puesto que los cambios de criterio continuos generan desconfianza.
La labor del psicólogo en las emergencias
El psicólogo Xavier Rigau, con amplia experiencia en emergencias, coincide: «Hay que transmitir control, es muy importante que se vea que los profesionales que están trabajando han aprendido de lo sucedido, que son competentes. La seguridad no solo tiene que aplicarse a nivel técnico, sino también psicológico».
En lo que se refiere a la atención a las personas que han perdido a seres queridos en los accidentes, Rigau, que es coordinador de comunicación de malas noticias de la delegación de Tarragona del Col·legi de Psicologia de Catalunya, explica que lo primero que suele suceder es que se encuentran muy desorientadas, con niveles de ansiedad muy elevados. Una atención psicológica precoz ayuda a estabilizarlas y prevenir la aparición de reacciones de estrés agudo y posibles secuelas psicológicas a medio y largo plazo.
Rigau, que ha participado en emergencias como la DANA de Valencia y el volcán de La Palma, explica que, aunque hay tantas reacciones como personas, lo que no hay que perder de vista es que se encuentran en un comienzo del duelo y eso puede ser muy impactante; algunas incluso se niegan a entrar en él. «Tenemos que ver cómo estas personas están recibiendo el mensaje y adaptarlo».
En algunos casos lo que se necesita es darles un espacio y escucharlos. Hay personas capaces de calmarse y comenzar a ordenar por dónde empezar a trabajar, mientras que en otras se pueden desencadenar ataques de ansiedad o incluso de pánico y se quedan bloqueadas.
Finalmente, la idea es que, con este primer contacto, la persona vea que no está sola y que sepa que puede recurrir a psicólogas y psicólogos para acompañarle en su proceso.