Infraestructuras
Tarragona suma casi 76 kilómetros de vías limitados a 30 km/h
La semana que viene reabrirán las líneas R-13 y R-14, las líneas de tren de Tarragona suman casi 76 kilómetros limitados a 30 km/h, aunque no habrá normalidad hasta abril

Los trenes no pueden cumplir con sus horarios por las limitaciones temporales de velocidad
Cuando en el año 2011 Pontevedra implementó la limitación de velocidad a 30 km/h en todo su núcleo urbano para mejorar la convivencia entre ciclistas y peatones, poco podía imaginarse que los trenes de Regionals acabarían sumándose a la iniciativa. Y es que, ahora mismo, si nos fijamos en el mapa de las limitaciones temporales de velocidad, las líneas que discurren por las comarcas de Tarragona son una gran Ciudad 30, con hasta dieciséis puntos en los que se obliga a esta reducción de velocidad por el mal estado de la infraestructura. De hecho, en algunos de estos puntos la limitación incluso es superior, de forma que los convoyes no pueden superar los 20 km/h.
La consellera de Territori, Sílvia Paneque, afirmó esta semana que el estado de las vías es «frágil» y «deplorable». Así lo confirma el último informe de Adif, al cual ha tenido acceso al Diari, según el cual las reducciones a 30 km/h en vigor a partir del próximo lunes día 9 afectan a 75,899 kilómetros de vía en la demarcación. Hay que tener en cuenta que tan solo el tramo de Reus a Riba-roja –que suma 72,3 kilómetros– ya está limitado a esta velocidad por el estado de la vía y cuando llegan a Marçà-Falset los convoyes tienen que reducir la velocidad a 20 km/h en un tramo de 55 metros, también por este mismo motivo.
Esto no afecta a los usuarios, ya que desde el pasado 21 de enero está interrumpida ‘sine die’ la circulación de servicios comerciales en este tramo por el mal estado de la infraestructura. No obstante, sí que hay algunos trenes de mercancías que, en horario de noche, circulan por una vía que ahora mismo no tiene una fecha definida para el restablecimiento total, ya que se está trabajando en diferentes puntos para revisar el estado de los taludes y trincheras, de forma que pueda garantizarse la seguridad.
La R-15 y la R-13 son las infraestructuras más críticas
El informe, que se actualiza semanalmente, muestra como la semana que viene el conjunto de las vías que discurren por las comarcas del sur de Catalunya aún sumarán un total de 49 limitaciones temporales de velocidad, a pesar de los trabajos que se están haciendo para la recuperación del servicio. Este confirma que la R-15 es la línea que se encuentra en un estado más crítico, con hasta catorce puntos con reducciones tan solo en el trazado que discurre por las comarcas tarraconenses.

La R-13 es otro de los ejes que preocupa y que ahora también opera tan solo para mercancías. En el documento de Adif, esta línea forma parte de la línea 200, con un trazado de más de 685 kilómetros de vía desde Madrid-Chamartín a Barcelona-Estació de França. Tan solo en el tramo que discurre por las comarcas tarraconenses, desde Vimbodí a Cunit, hay un total de diez limitaciones temporales de velocidad. La cifra se eleva a 24 si le sumamos el trayecto que sigue hacia Vilanova i la Geltrú hasta Barcelona-Estació de França, a través de los Túnels del Garraf, un recorrido que a raíz de las últimas revisiones incorpora hasta tres nuevas limitaciones temporales de velocidad por el deterioro de la infraestructura que se ha hecho más que evidente estos últimos días.
Retrasos que se acumulan
Aunque en la mayoría de los casos estas reducciones afectan a tramos cortos, esto hace que entre el proceso de frenada y aceleración, los convoyes vayan a una velocidad por debajo de la establecida durante varios metros, lo que supone un incremento del tiempo de los trayectos y que no pueda cumplirse con los horarios establecidos. Los trenes tienen que ir más lentos y, por tanto, los retrasos acaban acumulándose. Por este motivo, los usuarios reclaman un ajuste en los horarios, de forma que estos reflejen la situación real de la infraestructura.
La R-13 y la R-14 podrían recuperar el servicio de cara a la semana que viene
Esto también implica problemas operativos, ya que si los maquinistas tenían programados dos servicios y al final solo pueden cubrir uno porque tienen que ir más despacio, el operador ferroviario tiene que acabar buscando a un segundo profesional que acabe el trayecto. Esta situación se vivió el pasado miércoles por la noche en Cunit, cuando un tren que tenía que llegar a Sant Vicenç de Calders finalizó antes su recorrido, dejando a cientos de personas sin poder acabar de llegar a su destino, lo que provocó incluso momentos de tensión.
El portavoz de Renfe en Catalunya, Antonio Carmona, aseguró este viernes que se está trabajando para acabar con «todas las limitaciones» para recuperar el servicio de Rodalies y Regionals «de cara a abril». Esta es la nueva fecha marcada en el calendario para que el servicio ferroviario pueda recuperar una cierta normalidad, teniendo en cuenta que hasta el momento no se ha cumplido ninguna de las previsiones que se han apuntado.
Por su parte, el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, aseguró que de cara a la semana que viene reabrirán nuevas líneas. Entre estas se incluye la R-13 y la R-14, además de la RL4. El alto cargo del ministerio que lidera Óscar Puente indicó que el conjunto de la red estará «prácticamente» operativa en un par de semanas y en abril se habrán eliminado todas las limitaciones temporales de velocidad que se irán eliminando «progresivamente».