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70 tarraconenses ya tienen la segunda dosis de la vacuna

Teresa Soria, la primera inoculada de la provincia, no pudo recibir ayer la segunda inyección al estar aislada, pero 43 residentes de La Mercé y 27 trabajadores estarán inmunizados en días 

Redacción / Agencias

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Pepita Duch fue la primera residente en recibir la segunda dosis en la residencia de La Mercé, al estar aislada Teresa Soria.  FOTO: Departament de Salut

Pepita Duch fue la primera residente en recibir la segunda dosis en la residencia de La Mercé, al estar aislada Teresa Soria. FOTO: Departament de Salut

Al igual que sucedió en otros muchos puntos de todo el país, Tarragona también comenzó ayer a poner la segunda dosis de la vacuna de Pfizer a varias personas. Fue, como ocurrió el primer día que llegaron las vacunas, en la residencia de La Mercé. Pero un contratiempo impidió que la primera inmunizada de la provincia fuera Teresa Soria, la residente que el pasado 27 de diciembre tuvo el honor de recibir la primera dosis de Pfizer en Tarragona. La anciana no pudo ayer ser inyectada con la segunda y última dosis que garantiza la inmunización dado que actualmente la planta de la residencia en la que ella se encuentra está bajo aislamiento preventivo, motivo que desaconseja la vacunación. 

Así las cosas, la primera persona de la provincia en recibir la segunda dosis de la vacuna fue Lourdes Julià, una auxiliar administrativa de 29 años que hace tres que trabaja en la residencia de La Mercé. Por su parte, la primera residente en recibir la segunda dosis de la vacuna Pfizer fue Pepita Duch, de 97 años, que reside desde hace 15 en el centro. En total, se vacunaron con la segunda dosis 43 residentes y 27 trabajadores, quienes al cabo de unos días deberían estar ya inmunizados contra la Covid-19.

En la Región Sanitaria Camp de Tarragona, a fecha de ayer se habían administrado entre los ancianos que se hallan en las residencias 2.671 dosis, mientras que otras 7.815 dosis han sido para profesionales y trabajadores tanto de centros residenciales como de centros sanitarios, según informan fuentes del Departament de Salut.

Estos datos dan la razón a quienes lamentan que, pese a ser una cuestión que requiere toda la prioridad, el proceso de vacunación va excesivamente lento. Y es que las 10.486 dosis inoculadas en los 23 días que han transcurrido desde que llegaron las vacuna representan una cantidad tan pequeña que, si tenemos en cuenta que la población de la Región Sanitaria del Camp de Tarragona ronda los 600.000 habitantes, harían falta 1.316 días –es decir, más de tres años y medio– para que todos recibieran la primera dosis de la vacuna. Y hay que recordar que la inmunización se consigue unos días después de inocularse la segunda dosis. O sea, estaríamos hablando del año 2024.

«No tenemos más»

En este sentido, la consellera de Salut, Alba Vergés, pidió al Gobierno central «que haga lo que le toca» y consiga más dosis de vacunas para que Catalunya pueda administrarlas y más rápido, y aseguró: «Hemos puesto 145.000 dosis y no podemos poner más porque no tenemos más».

Esta semana han llegado a Catalunya un poco menos de 30.000 dosis de la vacuna de Pfizer, 28.400, según la consellera, la mitad de las 60.000 previstas inicialmente, debido a problemas de producción de la compañía farmacéutica, que ya anunció la pasada semana que se iban a producir retrasos en la entrega de las dosis por reformas en su planta de producción de la ciudad belga de Puurs. El objetivo de estas obras es aumentar la capacidad de producción de vacunas. En un principio, la compañía iba a fabricar 1.300 millones de dosis en el 2021 y ahora pretende llegar hasta 2.000 millones.  

A este ritmo vacunar a toda la población del Camp de Tarragona llevará tres años y medio 

Sea como fuere, esta disminución de dosis en Catalunya ha supuesto que se reserven vacunas para administrar las segundas dosis previstas, aunque Vergés confió en no tener que tocar las reservas estratégicas, ya que se espera que esta situación se solucione la semana próxima.

La prioridad en la vacunación de esta semana es, según explicó la consellera, vacunar a las personas que viven en residencias en las que hay casos de Covid-19 y que hasta ahora no se habían abordado, y seguir con la vacunación a sanitarios de hospitales y también de atención primaria.

A su juicio, el proceso de vacunación en Catalunya funciona correctamente y aseguró que el hecho de que las dosis de las vacunas lleguen a «pellizquito» obliga a una estrategia diferente que si llegaran en grandes cantidades.

Avanzó que la atención primaria entrará en la segunda etapa de la estrategia de vacunación y tendrá «un papel fundamental» en la misma, una vez haya finalizado la administración de vacunas en primeras y segundas dosis a las personas mayores que viven en residencias geriátricas y los profesionales sanitarios.

«Un bien escaso»

Alba Vergés consideró que las dosis de la vacuna no se pueden desaprovechar porque «son un bien escaso» y solo se pueden administrar a los colectivos a los que se ha dado prioridad. Se refirió así, aunque no entró a valorarlo específicamente, al caso del alcalde de Riudoms, Sergi Pedret (JxCAT), que fue vacunado la pasada semana, junto con un concejal de su equipo de gobierno, después de ser inoculados los ancianos del geriátrico de aquel municipio.

La consellera indicó que el protocolo de vacunación de Catalunya establece que no se salga de los colectivos de vacunación prioritarios, ancianos de residencias, el personal que trabaja en las mismas y los profesionales sanitarios, en este primer trimestre. «No se tira ninguna dosis», aseguró preguntada al respecto y añadió que, si se ha de abrir un vial sólo para una persona, se debe planificar correctamente.
En este sentido, Vergés coincidió con el ministro de Sanidad, Salvador Illa, que tachó de «inadmisible» las inyecciones a alcaldes o a extrabajadores de hospitales cuando aún no se ha acabado de vacunar a los grupos prioritarios. El caso más llamativo hasta ahora se produjo el fin de semana en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Una cifra sin cuantificar de extrabajadores (probablemente cientos), que no se encuentran en ninguno de los grupos prioritarios, acudieron a este centro sanitario para vacunarse, convocados a través de un grupo de Whatsapp, según adelantó la Cadena Ser.

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