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Adif no eliminó ni una vía cuando aceptó el tercer carril

Tras un largo pulso con el Ayuntamiento, no se accedió a la petición municipal porque afirmaron que era necesaria para la operativa

Núria Riu

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Imagen nocturna de la pasarela del Miracle.  FOTO:  Pere Ferré/dt

Imagen nocturna de la pasarela del Miracle. FOTO: Pere Ferré/dt

El pulso duró más de un año. Y, finalmente, el Ayuntamiento de Tarragona tuvo que ceder y Adif no aceptó que se eliminase una de las vías que queda delante de la estación de trenes.

Era una de las contraprestaciones sine qua non que la administración local había establecido para que la ciudad diera luz verde a la instalación del tercer carril.

En el pliegue de cláusulas, el Ayuntamiento solicitó quitar dos de las vías existentes, las más próximas al mar, para reducir este cinturón ferroviario. En concreto, la propuesta preveía quitar la vía número seis, destinada a los viajeros pero que no se utiliza, además de la número 10, catalogada como vía técnica para averías y dormitorio.

Fueron meses de largas conversaciones técnicas en las que una y otra parte no conseguían llegar a un acuerdo. Adif no cedió ni cuando se pedía que al menos fuera una la vía que se eliminara. El organismo gestor afirmó que técnicamente no era posible y que por operativa era necesario mantener todas las vías. 

El Ayuntamiento veía la oportunidad de ganar un espacio delante del mar en el que poder construir un aparcamiento para los usuarios de la estación de trenes. No obstante, el organismo estatal justificó que en la vía más próxima a la línea de mar es sobre la que se instalaría este tercer carril.

Las negociaciones se producían en paralelo al diseño de la plataforma del Miracle por parte del Port. El primer proyecto se hizo pensando que la vía 16 no estaría. Cuando finalmente se aceptó que no sería así tuvo que modificarse el diseño inicial, ya que los ascensores se asentaban sobre la zona que teóricamente debía quedar libre. 

Es la única ocasión en la que la administración local ha negociado la posibilidad de estrechar la playa de vías que puede verse desde el Balcó del Mediterrani. 

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