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Alerta: munición igual de peligrosa que el primer día

«El explosivo funciona como salido de fábrica», alertan. Urge avisar cuanto antes a las autoridades y no tocar nunca el objeto

Raúl Cosano

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Una detonación controlada en Gandesa (Terra Alta). Foto: Àngel Juanpere

Una detonación controlada en Gandesa (Terra Alta). Foto: Àngel Juanpere

«Las bombas de la Guerra Civil son muy inestables. Tienen un equipamiento de hierro que se oxida. Con el paso de los años, ese óxido se come los sistemas de seguridad del motivo por el que no funcionaron. Eso los hace más inestables. Igual lo mueves tres veces y no pasa nada y a la cuarta explota, porque ha desaparecido el muelle que impedía que bajara un percutor, por ejemplo», explica Carlos del A., sargento de la unidad de TEDAX-NRBQ de Mossos en Tarragona. 

«El explosivo va como el primer día, como cuando sale de fábrica. El riesgo es el mismo, Si además ha estado conservado en un sitio seco o bajo tierra, más peligro, porque todavía puede estar más sensible», explica el sargento de la Guardia Civil José Manuel Chacón. «Hay mucha gente imprudente y eso genera riesgos de accidente e incluso hay personas que los almacenan y eso es muy peligroso», indica desde Mossos Carlos del A. Por eso la precaución debe ser máxima, tal y como indican ambos cuerpos policiales. A quien se encuentre con este material se recomienda avisar cuanto antes a las autoridades, no tocarlo y señalizarlo claramente.  

El procedimiento
Detonación ‘in situ’ o traslado hasta una cantera                                                                                                

Los restos pueden aparecer en casas, en garajes o en zonas de cultivo. «Si el sitio es idóneo y el artefacto es pequeño, lo podemos explosionar ahí», indica el sargento de la Guardia Civil José Manuel Chacón. Si no, se procede al traslado, extremando la precaución: «A veces llevamos el explosivo a una cantera, con unas medidas de seguridad, y allí lo explotamos, siempre de forma controlada, para evitar daños personales y materiales y también incendios». En otras ocasiones, se detona ‘in situ’, como sucedió con un proyectil de artillería que se explotó controladamente en una finca de Gandesa en 2018 por el área TEDAX-NRBQ de los Mossos. Un perímetro de seguridad y un agujero para el artefacto son algunas de las técnicas usadas.  

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