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Apoyo para mirar a la droga de frente

Recaída es la palabra maldita que acecha en cada esquina. En Projecte Home de Tarragona, donde el año pasado atendieron a un 14% más de usuarios, ayudan a plantarle cara  

Norian Muñoz

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Una de las claves del tratamiento son los grupos de ayuda mutua. FOTO: Pere Ferré

Una de las claves del tratamiento son los grupos de ayuda mutua. FOTO: Pere Ferré

«Cuando consumes eres un adicto a tus propias mentiras, estás acostumbrado a manipular... Y esa es una de las primeras cosas que aprendes aquí, a ser honesto». Lo cuenta un usuario de Projecte Home en Tarragona. Tiene 55 años y es adicto a la cocaína y el alcohol, aunque no consume desde el 23 de agosto del año pasado, una fecha que lleva grabada a fuego porque quiere que esta vez sea, por fin, la buena. Antes de llegar a la entidad permaneció una temporada ingresado en el Pere Mata, pero al salir sintió «que era imposible dejarlo solo».  

Su historia ilustra el tipo de usuarios que hay en la entidad y lo que vienen buscando. La mayoría son hombres (el día de la visita en el grupo hay 5 hombres y una mujer). Las sustancias por las que más piden ayuda los adultos son la cocaína (52%), el alcohol (51%), la heroína (16%), el cannabis (15%) y las ludopatías y otras conductas adictivas (9%). La suma da más de 100% porque hay quien tiene más de un consumo problemático a la vez.

«Es tan simple como contar con un espacio para hablar de ti, algo que en esta sociedad no existe»

Oriol Esculies, director de Projecte Home en Catalunya, destaca que la entidad atendió el año pasado a 170 personas en su sede de Tarragona, un 14% más que el año anterior, algo que atribuye a que el servicio es más conocido.

Compañía: tan simple, tan rara

Cuenta Esculies que una de las características de su trabajo es que son especialistas en acompañar a las personas en una segunda fase de recuperación, cuando ya ha habido un tratamiento médico, si es el caso y hay que volver a la realidad. Es un momento en que la palabra maldita, recaída, acecha en cada esquina. 

«Cuando consumes eres adicto a tus propias mentiras... Aquí aprendes a ser honesto»

Además del tratamiento individual la base está en los grupos de ayuda mutua. «Es tan simple como contar con un espacio para hablar de ti, algo que en la sociedad casi no existe». explica.

Otro usuario, de 53 años y también adicto a la cocaína, cuenta que esa es una de las cosas que  más valora él, que ha perdido la cuenta de las veces que ha intentado dejarlo. «Aquí no sólo te alejan del consumo, sino que trabajan toda la persona, también sus emociones... El consumo te genera un mundo propio, te creas toda una serie de hábitos y es muy difícil salir por tu cuenta».

La familia, clave

Y la otra pata del tratamiento es la familia, que también recibe una atención específica. En el caso de los dos hombres con los que hablamos, sus parejas también acuden a la entidad. «A ella le ha servido mucho, le ha ayudado a entender y a estar mejor, ella también necesitaba ayuda», apunta uno de ellos.

Aunque los familiares que más acuden son los padres, porque aunque esta vez hablamos con personas adultas, aquí también se trata a jóvenes y adolescentes desde los trece años, y en estos casos es crucial que los padres recuperen el vínculo, y también el control.

Cuenta el director de la entidad que entre los cambios que han podido ver en los últimos años (la entidad trabaja en Tarragona desde 2013, aunque se fundó a nivel español en los ochenta) es que el problema se ha ido haciendo transversal, ya no es cosa de personas de una determinada condición social o edad. Además, cada vez hay más personas que tienen una ‘patología dual’, es decir, un problema con las drogas y un trastorno psiquiátrico a la vez.

Todos estos años de trabajo les han servido para constatar que la llegada de las drogas y la extensión de su consumo son cíclicos. Se ve con la cocaína, con la que en un primer momento apenas había percepción de que podía ser peligrosa, y hoy ya hay más conciencia.

Esculies cree que dentro de unos años podríamos presenciar lo mismo con el cannabis, que hoy muchas personas creen que apenas entraña riesgos. De hecho, entre los jóvenes que atiende Projecte Home en Tarragona, el 70% acude por el cannabis; el 33%, por cocaína, y el 19%, por alcohol. Y lo que viene, porque la adicción al juego ha encontrado en los móviles el aliado perfecto. Ahora entendemos un detalle que llama la atención: la terapeuta que acompaña al grupo lleva los móviles de todos, casi no le caben en las manos. Se los entrega a la salida. 

Antes todos han limpiado y organizado la sala. «Estoy bien, pero ya sabes que este camino es largo», se despide uno de los entrevistados.

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