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Bautizos de patinete en el patio del colegio

Movilidad. El Ayuntamiento forma a jóvenes y adolescentes para que se familiaricen con la conducción segura de estos vehículos

NORIÁN MUÑOZ

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Una vez que conocían cómo funcionaban los patinetes los alumnos circulaban por un circuito que simulaba la ciudad.  FOTO: PERE FERRÉ

Una vez que conocían cómo funcionaban los patinetes los alumnos circulaban por un circuito que simulaba la ciudad. FOTO: PERE FERRÉ

No sabía que está prohibido circular por la acera; como ves que todo el mundo lo hace...», reconocía Blanca Gómez, alumna de primero de bachillerato del Col·legi La Salle. Acaba de subirse a un patinete eléctrico por primera vez en su vida y reconoce que aunque conducir «es relativamente sencillo, al principio no vas muy seguro, así que me alegro de haber aprendido primero aquí».

Ella es una de las alumnas que ayer participaron en la prueba piloto que ha puesto en marcha el Ayuntamiento de Tarragona para formar a los alumnos de la ESO, Bachillerato y FP en la conducción de patinetes eléctricos y en las normas que hay que seguir al usarlos. Esta primera jornada se ha llevado a cabo con los alumnos de primero de Bachillerato de La Salle y la intención es ampliarlo a otros centros de la ciudad durante el curso que viene.

La formación cuenta con dos partes, la teórica y la práctica. En la primera los alumnos además de conocer la ordenanza municipal de Tarragona tienen la oportunidad de preguntarse si están en condiciones físicas y psíquicas de conducir. El instructor les explica, por ejemplo, que, con su edad y corpulencia, con dos cervezas darían positivo en un control de alcoholemia (al cual estarían obligados si un agente se lo solicita). Y les recordaba que lo mejor es no tomar nada de alcohol si se va a conducir.

Por su parte, Ferran Roca, responsable de Tècniques de Conducció i Control, encargados de la formación, explica que la idea principal es transmitir a los chicos que «el patinete eléctrico no es un juguete, aunque lo parezca».

Aprender del snowboard

En la parte práctica los chicos primero tenían oportunidad de subirse a los patinetes aparcados para conocer sus elementos. Roca reconoce que como se trata de elementos tan nuevos apenas hay material sobre la técnica de conducción. «Ni siquiera los fabricantes te dicen cómo colocarte sobre el patinete», explica.

Por eso tuvieron que investigar en base a su experiencia en la conducción de otros vehículos, pero también buscaron información en otros campos como el snowboard.

Después de dominar el patinete los alumnos pudieron practicar en grupo sobre un circuito que simula la ciudad en el que había stops, semáforos, rotondas, pasos de peatones... «Allí se dieron cuenta de que hace falta un mínimo de técnica, que una cosa es ir en línea recta por la rambla y otra distinta convivir con otros usuarios», señala.

Primera lección: civismo

Durante toda la formación se hace mucho hincapié en el civismo. «Es indispensable que los chicos sepan circular y aprendan a pasar cerca de una persona y lo hagan con seguridad», dice Roca.

Pero si para algo sirvió la formación fue para constatar la poca información sobre estos vehículos. De hecho, muchos de los consultados reconocían que no sabían que para poder alquilar un patinete es necesario tener 18 años, mientras que a partir de los 16 se puede ir en uno particular.

El concejal de Territori, Mobilitat i Sostenibilitat, Xavier Puig, señalaba que «es una formación indispensable porque los patinetes han venido para quedarse. Queremos reducir la presencia del coche en la ciudad y esta es la movilidad sostenible que queremos», a la par que recordaba que «los conductores de patinetes no están sujetos a ningún carné de conducción y esto genera un problema, por lo cual Tarragona apostará por la formación».

Laia Ventura y Miriam Morro, otras dos alumnas que participaron en el taller, señalaban que «es muy buena idea porque el patinete es un buen vehículo para venir a la escuela y es necesario que nos enseñen a utilizarlo, porque creemos que se convertirá para nosotros en una herramienta diaria de desplazamiento».

Además de estas formaciones, en julio habrá clases en la vía pública para toda la ciudadanía de la mano de la cooperativa de movilidad sostenible l’Escamot. Estas formaciones, para las cuales no hará falta apuntarse, se ofrecerán en distintos puntos de la ciudad.

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