Carles Castillo mueve ficha

¿Alcaldable? El diputado enfatiza «la necesidad de cambio en el PSC» tras «haber perdido el pulso de la calle y la proximidad con los barrios»

Octavi Saumell

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Castillo y Ballesteros, en una imagen de abril de 2015. FOTO: O.S.

Castillo y Ballesteros, en una imagen de abril de 2015. FOTO: O.S.

Dicen que una maratón se empieza con un pequeño paso. Esto es, precisamente, lo que ha hecho el exconcejal y actual diputado en el Parlament de Catalunya del PSC, Carles Castillo, en un artículo publicado ayer en este periódico y que sirve como un primer movimiento para tomar posiciones y aspirar al histórico relevo de Josep Fèlix Ballesteros de cara a encabezar la lista socialista en las elecciones municipales de 2023.

El paso dado por el que fuera edil entre 2003 y 2015 no es casual. Ya se sabe que en política las coincidencias no existen. Y menos cuando se trata de la sucesión del alcalde del PSC que más años ha mandado en la Plaça de la Font. Así, la declaración de intenciones de Castillo llega escasamente dos semanas después de conocerse que el exalcalde y la exportavoz municipal –Begoña Floria– serán juzgados por el caso Inipro, por lo que acaban de ser dados de baja temporalmente como militantes. Esto ha tirado la primera pieza del tablero socialista para escoger al primer alcaldable en Tarragona del siglo XXI que no será Ballesteros.

«Reorientar el PSC»

En el artículo publicado ayer, el que fuera responsable –entre otras materias– de Seguretat Ciutadana y Urbanisme a las órdenes del propio Ballesteros reconoce que «debemos encarar el tema del cambio, la necesidad de hacer cambios en el PSC de Tarragona. Hay necesidad de reorientar el partido», asegura, a la vez que remarca que este posicionamiento «no tiene que ver con el caso Inipro ni con ningún posible error del exalcalde» socialista.

El actual diputado, que hace cinco años que abandonó el consistorio tarraconense, justifica su posicionamiento con una indirecta crítica al último gobierno del PSC en coalición con el Partido Popular (PP). «Tiene relación con haber perdido el pulso de la calle, el contacto directo y la cercanía con los barrios tarraconenses. Con habernos aislado demasiado del contacto por el poder de la alcaldía. Tiene que ver con no ser los mismos que cuando ganamos aquellas elecciones hace ya trece años. Con haber perdido nuestra rebeldía para cambiar la ciudad y algunas de sus dinámicas de siempre. Y, de todo esto, somos responsables todos y todas las socialistas de Tarragona. A veces por acción, a veces por omisión», afirma el representante en la cámara legislativa, quien apuesta por «cambiar viejas mentalidades que, ancladas en el siglo pasado, siguen todavía hoy y sin rubor defendiendo tutelas de futuro en la nueva generación de socialistas que debe liderar el nuevo mundo que se está abriendo». Toda una declaración de intenciones.

Oficialmente, la voluntad del partido con sede en la calle Ramón y Cajal es la de iniciar el proceso para escoger al nuevo candidato en un año, a mediados de 2021, en un calendario que podría coincidir en el tiempo con la celebración del caso Inipro. Para ello, Castillo apuesta por «plantear retos de presente tan importantes como la idea de unas primarias abiertas a la participación también de la ciudadanía», un hecho que no se cumplió en la reciente elección de Kenneth Martínez como Primer Secretari del Camp de Tarragona.

La carrera, sin embargo, para ser el número ‘1’ será larga. Y se moverán más fichas. Se da por hecho de que una de ellas será la de la portavoz socialista en el Ayuntamiento, Sandra Ramos. Y no se descartan otras opciones. Por esto, Castillo –que ya se está reuniendo con la sociedad civil desde hace tiempo para dar forma a su proyecto– opta por subir el ritmo ya desde el kilómetro cero y cumplir aquello de que «quien da primero, da dos veces».

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