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Carme Ferré: «Las enfermeras debemos reivindicar nuestro papel»

Entrevista. La Generalitat la homenajea a Carme Ferré Grau, enfermera, psicóloga y doctora en Ciències Socials por la URV. Asegura que las instituciones sanitarias han avanzado mucho
y que ahora valoran más a las profesionales. A pesar de ello, aún queda recorrido por hacer

Carla Pomerol

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Carme Ferré Grau, en su despacho de la Universitat Rovira i Virgili, esta misma semana. FOTO: PERE FERRÉ

Carme Ferré Grau, en su despacho de la Universitat Rovira i Virgili, esta misma semana. FOTO: PERE FERRÉ

Carme Ferré Grau es enfermera, psicóloga y doctora en Ciències Socials por la Universitat Rovira i Virgili. Es profesora e investigadora en el ámbito de los cuidados familiares y de la salud mental. Ferré fue la impulsora del primer doctorado en Ciències de la Infermeria en el que, actualmente, ya se han presentado más de 60 tesis. El pasado viernes, la Generalitat la homenajeó con el Premi i Medalla Josep Trueta al Mèrit Sanitari. El Diari habla con ella sobre su trayectoria y la situación actual de la profesión.

Le entregaron un premio que casi siempre va dirigido a los médicos.

Sí, pero el campo de la salud es muy amplio. Hay enfermeras, trabajadoras sociales, etcétera. Todos tenemos un peso importante. Los impulsores del reconocimiento lo trataron y aquí está el resultado.

Alguna cosa se ha avanzado.

Supongo que se debe a que las enfermeras hace solamente 40 años que estamos en la universidad investigando. Es poco, teniendo en cuenta la trayectoria de los grados de medicina o de psicología. Eso sí, nuestra evolución está siendo muy rápida.

La suya ha sido una vida dedicada a la enfermería.

A los 16 años empecé a estudiar la profesión. Después trabajé en un hospital y, desde hace tiempo, trabajo con las enfermeras.

Esos son sus méritos.

Siempre había creído en que la enfermería tenía que estar presente en el ámbito universitario, como cualquier otra disciplina. No solo es importante para la URV, también para la evolución del trabajo de las profesionales.

¿Qué ha cambiado desde que usted empezó en este mundo?

Antes, la enfermera investigaba los datos de los enfermos para recoger información y dársela a los médicos. Ahora, por fin, las instituciones ya se están tomando en cuenta el hecho de investigar los cuidados. Y esto es un paso de gigante.

¿Qué tienen de especial sus estudiantes?

El 60% de las enfermeras que cursan el doctorado están trabajando ya en centros hospitalarios o en la atención primaria. Eso significa que las alumnas están muy convencidas, ya que se trata de un esfuerzo añadido. En la mayoría de disciplinas, el estudiante se centra en el doctorado. En enfermería, no. Y esto, por otra parte, también es positivo porque pueden aplicar en vivo y en directo lo que están investigando.

¿Qué es para usted la enfermería?

Es la persona que cuida de otra en condiciones de dificultad extrema. No solamente desde el punto de vista físico, también en el psicológico, el de acompañamiento y apoyo. Al final, el médico pasa a ver al paciente una vez al día. En cambio, la enfermera está siempre, las 24 horas, los 365 días del año.

Son un pilar fundamental en la sanidad.

Sí. Nosotras, las más mayores, pusimos la enfermería en el lugar que se merecía, dentro de las estructuras que posibilitaban su formación. Ahora, la gente joven tiene la responsabilidad de buscar, reivindicar y hacer ver a las instituciones el papel de la enfermería. Siempre digo lo mismo: las máquinas pueden realizar muchos aspectos técnicos, pero el cuidado y las relaciones humanas no se pueden sustituir por ningún aparato.

¿Cree que no les valoran suficiente?

Los enfermos y las familias por supuesto que sí. En las instituciones la cosa ha mejorado, pero está claro que aún queda mucho recorrido por hacer.

¿Cómo se debe luchar?

Creo que demostrando que lo estamos haciendo bien. Por ejemplo, que una noche de insomnio te acompañe una enfermera está valorado, pero no consta en ningún registro. El gestor sanitario, normalmente, tampoco lo valora. Es aquí donde el colectivo debe reivindicar su papel, en lo que nosotras llamamos cuidados invisibles.

¿Qué opina de los contratos basura que se hacen a las enfermeras?

Que debería regularizarse. Es cierto que uno de los puntos fuertes de la enfermería es que, al día siguiente de acabar la carrera, nuestras estudiantes ya tienen trabajo. No creo que haya muchos docentes que puedan presumir de ello. ¿Pero en qué condiciones? Aquí también hay mucho camino por hacer. Justo por esto, desde la universidad, valoramos tanto que haya enfermeras que sigan queriendo cursar el doctorado. Es de admirar.

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