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El Covid-19 marcará un antes y un después en la sanidad

Las rutinas en hospitales y ambulatorios cambiarán a partir de ahora. Evitar las aglomeraciones en las salas de espera y potenciar las visitas telemáticas, algunas de las medidas previstas

Carla Pomerol

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Imagen de archivo de la sala de espera del Hospital Joan XXIII de Tarragona que, donde a partir de ahora, deberán evitarse las aglomeraciones. FOTO: PERE FERRÉ

Imagen de archivo de la sala de espera del Hospital Joan XXIII de Tarragona que, donde a partir de ahora, deberán evitarse las aglomeraciones. FOTO: PERE FERRÉ

Ir a urgencias sin cita previa, esperarnos más de dos horas en una sala de espera o visitar a nuestros familiares en la planta de hospitalización. Estas son algunas de las prácticas habituales que hacíamos antes de la llegada del Covid-19 a nuestras vidas. Sin embargo, ahora estas rutinas van a cambiar para siempre. Los expertos aseguran que el coronavirus ha llegado para quedarse y que, por lo tanto, las medidas de seguridad para evitar el contagio deben seguir presentes en el día a día. Y más en los centros sanitarios, uno de los principales focos del virus. Los mecanismos de acceso a la sanidad cambiarán a partir de ahora. La teleasistencia, las visitas no presenciales o las recetas electrónicas son algunas de las costumbres que perdurarán por mucho tiempo.

Hace una semana, el gerente de la Regió Sanitària del Camp de Tarragona, Ramon Descarrega, ya alertaba de que deberíamos convivir con el Covid-19 durante los próximos meses. Hablaba de «replantearse la manera de hacer en los centros sanitarios». Algunas de las novedades que avanzaba era que todo aquel que entrara en un quirófano debería haber dado negativo en coronavirus, que se potenciarían las visitas no presenciales para mantener la distancia social y que los hospitales y CAP dividirían su espacio en zonas limpias y sucias de Covid-19.

"Yo prefiero que me vea un médico a que me llame"

Mari Carmen tiene 70 años y es vecina de Coma-ruga. Durante el confinamiento, tuvo que ser atendida por su médico a través de llamada telefónica por problemas de salud. Mari Carmen asegura que la trataron de diez, "pero prefiero que el médico me vea y me examine, en lugar de tener que hablar por teléfono".

Joan Maria Adserà, director de la Xarxa Santa Tecla, opina que las medidas de prevención deben continuar. «De la misma manera que nadie supo que llegaba este virus, tampoco sabemos cuál será su comportamiento a partir de ahora. No podemos relajarnos en exceso», asegura Adserà. La única certeza aparente es que se trata de un virus que tiene una alta capacidad de contagiosidad. Este primer año debería servir para que los expertos estudien el comportamiento del virus. Mientras tanto, evitar las aglomeraciones será el mejor aliado para la ciudadanía.

«Cuanta menos gente vaya a los centros sanitarios, mejor», sentencia Adserà. El sistema de salud trabaja en buscar maneras de atender a los pacientes sin que sea necesario que se desplacen hasta el hospital o el CAP. «Los médicos deberán ser más puntuales en sus consultas para minimizar el rato de espera de los pacientes, las visitas serán más espaciosas en el tiempo y los enfermos podrán ser atendidos a través de una llamada telefónica o una videoconferencia», añade Adserà.

En los últimos dos meses, el 90% de los recursos materiales y personales de cualquier centro sanitario se han concentrado en la lucha contra el Covid-19. Las UCI estaban llenas de infectados y se han tenido que habilitar plantas de hospitalización y quirófanos para salvar vidas. Las únicas operaciones que se han llevado a cabo son las oncológicas y las de carácter urgente. Desde hace una semana, la actividad en los quirófanos está recuperando el pulso.

Los cambios en el acceso a los centros de salud requerirán más conocimientos

Desde el pasado 15 de marzo, las visitas al especialista y el control de pacientes con patologías crónicas se han llevado a cabo, en mayor parte, a través de llamadas telefónicas o videoconferencias, dependiendo de cada caso. De esta manera, se evitaba el traslado hasta el hospital o al CAP. Los expertos recomiendan no dejar atrás rutinas como esta. «Deberíamos intentar que, cuando un paciente debe trasladarse a hacerse pruebas a un centro sanitario, se las haga todas de golpe, en un solo desplazamiento. Cuantas menos veces tenga que ir, mejor», decía Descarrega, quien añadía que «de esta manera, minimizaremos el riesgo de contacto».

Salas de espera vacías

Por su parte, el presidente del Col·legi Oficial de Metges de Tarragona, Fernando Vizcarro, asegura que «ahora, la gente no podrá acudir de manera espontánea a un hospital o a un CAP. Deberán tener concertada la visita y las salas de espera estarán vacías». Vizcarro añade que «hay muchas cosas que pueden hacerse vía telemática, como por ejemplo, dar los resultados de una analítica o una visita al dermatólogo».

Lo que está claro es que, a partir de ahora, tendremos que mejorar nuestra educación sanitaria, ya que los expertos en esta materia aconsejan acudir solo a Urgencias en caso de urgencia real. Los pacientes deberán saber cuál es su estado. «Durante los últimos dos meses, nos hemos encontrado que los enfermos que acuden al centro sanitario lo hacen con problemas más agudos que antes», dice Vizcarro. A modo de ejemplo, llegan menos apendicitis y más peritonitis, que puede venir dada por una complicación de la apendicitis. «Vemos como la gente no va a Urgencias para no contagiarse. Y tampoco debe ser esto. Es importante utilizar el sentido común en estos casos», explica Vizcarro.

Más agilidad

Los sindicatos también apuestan por este cambio en el acceso al sistema sanitario, pero con algunos matices. Es el caso del sector de la enfermería, en que gran parte de su atención es presencial. David Carbajales, delegado de SATSE –sindicato de enfermería– asegura que «la pandemia ha demostrado que muchas de las consultas se pueden hacer telemáticamente, sin necesidad de acudir al centro de salud», y añade que «es una oportunidad de oro para que las administraciones se den cuenta de que la enfermería podría dedicar más tiempo, por ejemplo, a la prevención, ya sea en escuelas o asociaciones».

Carbajal opina que «sacando provecho a los programas online y a la telesistencia, los procedimientos de derivación al especialista serán seguramente más rápidos y ágiles». Lo que está claro es que la llegada del coronavirus cambiará para siempre los mecanismos de acceso a los centros sanitarios. Debemos acostumbrarnos.

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