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El PSC quiere tener el relevo de Ballesteros en un año

Cambio de etapa El acelerón de Inipro abre la veda para decidir el nuevo alcaldable. Sandra Ramos y Carles Castillo parten en ‘pole position’

Octavi Saumell

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Santi Castellà, Josep Fèlix Ballesteros, Sandra Ramos y Pau Pérez, en una imagen de archivo en la sede del PSC.  FOTO: PERE FERRÉ

Santi Castellà, Josep Fèlix Ballesteros, Sandra Ramos y Pau Pérez, en una imagen de archivo en la sede del PSC. FOTO: PERE FERRÉ

Después de meses –o quizás años– de calma tensa en el PSC por el caso Inipro, finalmente esta semana ha caído la primera pieza del dominó: Josep Fèlix Ballesteros –alcalde durante doce años y único candidato socialista en las municipales de Tarragona en el siglo XXI– será juzgado por la Audiencia Provincial por el presunto caso de financiación irregular del partido.

Esta situación, que se arrastra desde 2013, acelera el debate que en la formación con sede en la calle Ramón y Cajal se había dejado «para otro momento» una vez tras otra desde hace tiempo: el relevo del liderazgo del histórico político, quien ha encabezado las candidaturas socialistas en el Ayuntamiento de Tarragona en cinco ocasiones consecutivas: 2003, 2007, 2011, 2015 y 2019.

Buscar un nuevo cabeza de cartel no se antoja como una operación sencilla. Y menos cuando este deberá heredar a una figura como la de Ballesteros, quien es junto a Joan Miquel Nadal el único que ha sido el alcaldable más votado en cuatro comicios locales de manera consecutiva en la ciudad. Precisamente, el ejemplo del exlíder de CiU es el precedente los socialistas quieren evitar. Se fue en 2007 y, desde entonces, el espacio nacionalista sigue sin despegar, como ya le pasó al propio PSC tras la marcha de Josep Maria Recasens en 1991.

Más independientes que carnés

El objetivo, pues, es decidir a tiempo el relevo para evitar la «travesía por el desierto» que los socialistas ya pasaron durante la década de los noventa y la primera parte de los 2000. Para ello, y con un Ballesteros que ya ha anunciado que no se volverá a presentar –ya estuvo a punto de no hacerlo en 2019–, la ejecutiva local y el grupo municipal del Ayuntamiento han acordado iniciar el proceso de elección del líder del nuevo proyecto en doce meses, a la mitad del mandato y a dos años para las próximas elecciones. Hasta entonces, y a raíz de la suspensión de militancia de Ballesteros y Begoña Floria –que también irá a juicio por Inipro– el equipo del PSC en la Plaça de la Font se encontrará en una curiosa situación: tendrá más independientes (4) –Ballesteros, Floria, Berni Álvarez y Mario Soler– que concejales con carné de partido (3) –Sandra Ramos, Francesc Roca y Pau Pérez–.

Primeros movimientos

Con la primera pieza del dominó caída, pues, en breve se empezarán a zarandear las otras 27. De momento, aún en la vuelta de calentamiento de la que se prevé una intensa carrera hasta 2023, los que parecen estar ahora mismo en pole position son Carles Castillo y Sandra Ramos.

El primero es diputado en el Parlament de Catalunya desde 2015 y, anteriormente, ya fue concejal en la oposición entre 2003 y 2007, así como teniente de alcalde entre 2007 y 2015, ostentando responsabilidades como Seguretat Ciutadana o Urbanisme. «Confío en la inocencia de Ballesteros y en su generosidad para mantener su legado y un partido fuerte», asegura Castillo, quien no esconde su ilusión por encabezar la candidatura. «Ser alcaldable es el compromiso de mi vida política. La proximidad municipal es lo que más me gusta», indica. Asimismo, el diputado remarca que «hay mucha gente que estaría preparada para ello», por lo que apuesta por «realizar un proceso de primarias». A su juicio, este debería empezar «a finales de este mismo año» para tener a un candidato en firme «a principios de 2021», después de «haber contrastado proyectos» y, asimismo, abrir la puerta «al voto de afiliados y simpatizantes» para «recuperar la ilusión».

Por su parte, Ramos fue la ‘2’ en las pasadas elecciones y, ahora, es portavoz del grupo municipal y de la ejecutiva local. «Comprendo que mi nombre salga en las quinielas, pero ya se verá. Aún es pronto y hay mucha gente que puede presentarse», indica la ahora edil, quien enfatiza que el equipo de la Plaça de la Font «seguirá trabajando con normalidad», ya que «la presunción de inocencia debe estar por encima de todo».

«Aún no es el momento»

Los alcaldables previos a Ballesteros son prudentes con el timing. «Aún no es el momento de postularse para una hipotética sucesión. Sería bueno ver el desarrollo del juicio, ya que espero que mi amigo Ballesteros sea rehabilitado y sea él quien pilote el futuro», asegura Xavier Sabaté, quien recuerda que «no será sencillo encontrar una garantía como él, que esté comprometida con la ciudad, que milite en entidades –y no solo en un partido político–, que sobresalga en algún campo profesional o asociativo y que, además, tenga ideas y criterio», afirma el candidato de 1999.

Josep Anton Burgasé –alcaldable en 1991 y 1995– lo tiene claro. «En condiciones normales, el candidato debería elegirse un año y medio antes de los comicios», asegura. Será en ese momento «cuando deberá marcarse la linea estratégica y decidir la lista», afirma el exedil, quien considera que el PSC deberá presentarse de la mano «de toda la gente de izquierdas» para recuperar, cuatro años después, la alcaldía.

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