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'El Pacte Cívic de Bonavista sólo funcionará si los vecinos se implican'

Vecinos y entidades del barrio coinciden en que la iniciativa mejorará el estado de las calles y el ambiente en general

Carlos Domènech Goñi

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El Centre Cívic de Bonavista acoge una exposición sobre el estado del barrio desde el punto de vista de los niños y niñas. FOTO: PERE FERRÉ

El Centre Cívic de Bonavista acoge una exposición sobre el estado del barrio desde el punto de vista de los niños y niñas. FOTO: PERE FERRÉ

Un Pacte Cívic para hacer de Bonavista un barrio mejor. Este es el principal objetivo que trae consigo la iniciativa propulsada por la Associació de Veïns de Bonavista, firmada hace algunos días en el Centre Cívic de este barrio tarraconense. A través de un decálogo de buenas prácticas, el Pacte Cívic pretende concienciar a los vecinos del barrio para que, por ejemplo, aparquen bien los vehículos o recojan los excrementos de los perros. Consignas básicas que deben mejorar la convivencia.

«Al principio me llamaban loco», asegura Antonio Puerta. Él fue el impulsor de la iniciativa desde que entrara en l’Associació de Veïns hace dos años. «Llevamos trabajando desde 2015 en este proyecto», explica. Para poder escribir el decálogo, detalla que «nos basamos en unas encuestas que realizamos cuando entramos en la Associació. En ellas, los vecinos marcaban qué puntos del barrio les preocupaban más». Por este motivo, deja claro que «el Pacte sólo funcionará si los vecinos se implican al cien por cien».

A Puerta, vecino del barrio, también le han llamado soñador o utópico. Sin embargo, cuando se realizó la primera reunión sobre el Pacte Cívic, en la sala había representadas 23 entidades. «Eso fue lo más sorprendente», declara. Se trata de una unión que no acostumbra a verse a menudo. Gracias a las entidades, la representación vecinal es casi completa. Deporte, cultura, sanidad, educación... «Y a medida que se suceden los días se van uniendo más», destaca el impulsor.

Una semana después de la firma, la difusión del Pacte Cívic está en marcha. Según Puerta, «la clave está en el trabajo de las entidades». Por este motivo, el logotipo del Pacte Cívic estará presente en los locales de las entidades y asociaciones, además de en comercios o colegios. Sobre estos últimos, dice, «recae un trabajo muy importante». «Queremos concienciar desde la escuela, es un pilar fundamental para nosotros», asegura el vocal de urbanismo de la Associació.


‘¿Cómo debe ser mi barrio?’
¿Cómo debe ser mi barrio? ¿Cómo son los parques en los que quiero jugar? ¿En qué estado se encuentran las calles que quiero pisar? Estas preguntas son las que se han hecho los alumnos del CEIP Bonavista y de l’Escola Joan XXIII, y que les han servido para empezar a conocer qué es el civismo y, por ende, el Pacte Cívic promovido por l’Associació de Veïns.

Los alumnos de ciclo superior del CEIP Bonavista, por ejemplo, salieron a la calle para fotografiar lo que veían. «Hacían fotos de lo que querían. Papeles en el suelo, colillas, pintadas... Luego, el objetivo era que reflexionaran y se preguntaran: ¿Qué podemos hacer para que esto no vuelva a pasar?», explica la directora del centro, Josefina Garriga.

Según Garriga, la iniciativa funcionará si la implicación por parte de los ciudadanos se cumple. Admite que el papel de la escuela es relevante, pero subraya que «las familias también tienen que trabajar en casa para terminar de concienciar y educar cívicamente».

La escuela Joan XXIII también se ha unido al pacto. Tanto alumnos como profesores llevan, desde principio de curso, trabajando el ámbito del civismo en la escuela. Los resultados de estas actividades pueden verse en una exposición ubicada en el Centre Cívic, en la que también se incluyen los trabajos del CEIP Bonavista. «Más civismo, más Bonavista» o «Me encantan los parques limpios» son algunas de las consignas que aparecen en los murales. Los alumnos también han dibujado qué es lo que mas les gusta del barrio o han observado alguna calle para apuntar lo que no les gusta de la misma.

Y de pequeños a mayores. El Institut Collblanc, situado en La Canonja pero a pocos metros de Bonavista, también forma parte del Pacte. «Realizaremos actividades durante las tutorías», asegura la directora del centro, Cristina Gispert. Lo primero que harán los alumnos es rellenar una encuesta a partir de un trabajo de observación previo. Luego, valorarán los resultados y pensarán posibles soluciones. «Es muy importante para nosotros colaborar con esta iniciativa. Al fin y al cabo, es nuestro barrio, y tenemos que cuidarlo», declara la directora.


Más de veinte entidades
La peculiaridad del Pacte Cívic de Bonavista recae en el hecho de que son más de veinte las entidades que se han comprometido a colaborar. Algo que demuestra que Bonavista es un barrio en el que los vecinos forman una piña. Son capaces de tirar hacia adelante iniciativas de este tipo, igual que fueron capaces de levantar un barrio de la nada a principios de los sesenta.

La Nova Unió de Comerciants es una de las entidades que ha apostado por el Pacte. Reúne a cerca de 65 comercios del barrio, y su presidente, Francisco Luis Cabrera, asegura que «el barrio estaba pasando por una dejadez severa». Algo que espera que cambie con el paso de los meses, es decir, cuando el decálogo de normas se empiece a notar.

Los comerciantes pondrán especial esmero para evitar que «las puertas, las persianas y las paredes se llenen de pegatinas de propaganda». Según Cabrera, esta será la primera iniciativa que propondrá la entidad a la Associació de Veïns.

El Centre Cívic es otra de las entidades unidas. Su principal labor será ofrecer espacios para las reuniones del Pacte Cívic, además de mostrar las exposiciones que traen los colegios, formadas por trabajos de los alumnos. Para Marta Gómez, del Centre Cívic, «la firma del pacto es importantísima porque ha formado por fin una mesa de entidades». Añade, además, que la clave para empezar a ver resultados «es el trabajo constante».

Y una de las entidades que más protagonismo ha tenido en el barrio durante los últimos años es la Associació Socioeducativa Joventut i Vida. Su presidenta, Encarna Quílez, destaca sobre todo «el carácter humano y solidario que tienen los ciudadanos del barrio». Durante la crisis económica, la entidad ayudaba a las personas desfavorecidas, y en varias ocasiones contó con el apoyo de todo el barrio. Para Quilez, el Pacte supone «un cambio, porque Bonavista estaba descuidada».

Entidades y Associació se reunirán el próximo 16 de febrero para hacer las primeras valoraciones y determinar la ruta que hay que seguir.

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