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El Port cuantifica en casi un millón de euros los daños por el fuerte temporal

Hasta dentro de dos o tres semanas no está previsto que reabra el km 0 al público a causa de los importantes destrozos que ha sufrido. Registró una ola de más de 12 metros

Núria Riu

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FOTO: Alba Mariné

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El paso de la borrasca Gloria por Tarragona tardará varias semanas en borrarse. La jornada de ayer permitía hacer una valoración más detallada de los destrozos que se han registrado y que, en el caso del puerto, son significativos. La primera evaluación sitúa en 931.350 euros los costes de reparación de los daños sufridos. La cifra la daba a conocer la Autoritat Portuària, que ha desplegado un dispositivo especial para iniciar los trabajos de reparación.

Ayer, uno de los focos de actividad se concentraba en la zona de vías del Moll de Llevant. El fuerte oleaje se llevó por delante una parte de los sillares, que cayeron encima de las vías ferroviarias que conectan con el Moll de Catalunya. La vía está cortada. En algunos tramos el balastro fue arrastrado varios metros de distancia y las vías se encuentran suspendidas en el aire. Recuperar la normalidad en este punto se ha convertido en una prioridad.

Por este motivo, ayer mismo empezó a trabajar un equipo de cuatro personas, con un camión grúa, una barredora y una grúa giratoria. Empezaban a quitar los bloques de piedra más gruesos para que pueda reestablecerse la normalidad. Se calcula que a lo largo de la semana que viene esta zona volverá a estar operativa, excepto el control de acceso, que se calcula que hasta dentro de dos meses no volverá a funcionar.

Si uno hace un recorrido por el interior de las instalaciones comprueba los estragos del temporal. En su momento de máxima intensidad se registró una ola de más de doce metros de altura, lo que rompía el anterior récord, registrado en 2017, cuando en aquella ocasión fue de poco más de diez metros. Y esto ha dejado algunas puertas de almacenes completamente estropeadas, elementos de señalización rotos y chapas arrancadas.

Hay un segundo punto que quedó gravemente afectado: el km 0. Algunos de los mojones no pudieron soportar la fuerza de las olas. Tampoco aguantó la fuente que había en el tramo final, junto al faro. Ésta fue arrancada, junto a la estructura de hormigón que la sujetaba, y fue arrastrada varios metros de distancia.

Hay tramos con el asfalto arrancado y grandes bloques de piedra que hacen que ahora mismo, esta zona de deporte y ocio siga completamente irreconocible. Según la Autoritat Portuària, la reapertura de cara al público no está prevista hasta dentro de dos o tres semanas.

La playa de la Comandància ha desaparecido por completo. En la zona del Port Esportiu tres embarcaciones fueron arrastradas por las olas y dos de estas se hundieron. 

En El Miracle varios surfistas aprovechaban que el mar seguía revuelto para practicar surf. Mientras tanto, la zona de arena seguía llena de los desperdicios que el mar había traído, como consecuencia del temporal. Desde el Ayuntamiento de Tarragona se seguía trabajando para que, poco a poco, pueda recuperarse una cierta normalidad. Pese a ello, los trabajos que vienen por delante serán largos. «He querido bajar a verlo porque estos días no me atrevía a salir de casa. El mar es traicionero», decía Maria Xuclà.

En la urbanización Entrepins ayer seguían sin suministro eléctrico desde el martes por la tarde. Una rama de un pino se desplomó encima del cableado de electricidad y teléfono, dejando sin servicio a la zona. La incidencia afectó a unas trece viviendas.

Mientras tanto, durante el día de ayer seguían cerrados los accesos al río Francolí. De forma preventiva, la Guàrdia Urbana decidió evitar que la gente pudiera acercarse para ver la crecida, ya que se preveía la posibilidad de que las intensas lluvias aumentaran considerablemente su caudal.

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