El chorlitejo patinegro se afinca en Tamarit

La presencia de esta ave forma parte del proceso de renaturalización de la playa

NÚRIA RIU

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Se ha instalado un sistema de balizas para proteger los huevos. FOTO: DT

Se ha instalado un sistema de balizas para proteger los huevos. FOTO: DT

El chorlitejo patinegro ha anidado en la playa de Tamarit. Este es el tercer año consecutivo en el que esta especie protegida se reproduce en este espacio. «La progresión ha ido a mejor, lo que es una buena señal de que el hábitat y la gestión son positivas», indica Héctor Hernández, de la organización ambientalista La Sínia.

En 2019 nació un polluelo, el año pasado fueron tres y en esta ocasión son dos las parejas que han anidado en el espacio que se ha balizado, para facilitar la supervivencia de los pequeños. De momento no se sabe cuantos ejemplares nacerán. A finales de semana se cumple un mes de la primera puesta, cuando en teoría finaliza este periodo de incubación de los huevos, que en el caso de esta especie acostumbra a ser de tres ejemplares.

Una veintena de voluntarios se encargan de custodiar el territorio para que el chorlitejo no se sienta amenazado y que se esté protegido. Estos hicieron un balizamiento móvil que se mantendrá durante la época de cría, que va desde marzo a julio. «Después del periodo de nidificación lo sacamos para que la gente pueda disfrutar de la playa», explica Hernández. Asimismo, estos voluntarios seguirán haciendo educación ambiental, para informar de que no vayan los perros y de la presencia de las aves.

El entorno que conforma la playa de Tamarit, junto con la desembocadura del Gaià y la zona de El Vinyet, está catalogado como zona natural. Esto ha facilitado las condiciones para que el chorlitejo, que habitualmente anida en el Delta y en la costa del Baix Penedès, haya encontrado un entorno favorable para reproducirse. Su presencia de forma reiterada en los últimos años se ve como un aspecto muy positivo, ya que significa que ha encontrado el hábitat necesario en el sistema dunar y que este es compatible con la presencia de personas y perros durante el año que disfrutan de la playa.

El chorlitejo patinegro es un ejemplar protegido que habitualmente no anidaba en la costa tarraconense. foto: DT

Hernández pone en valor que la presencia de esta especie es un indicador similar al de la bandera azul, en cuando a la biodiversidad del entorno. En este sentido, el concejal de Medi Ambient del Ayuntamiento de Tarragona, Xavier Puig, avanza que «estamos trabajando para ampliar los espacios de renaturalización, para protegerlos y conservarlos con cuerdas de protección». Desde la organización La Sínia, Héctor Hernández, afirma que «el siguiente reto es que algún día el chorlitejo patinegro también anide en la Platja Llarga». Indica que significará que se ha conseguido preservar el sistema dunar de esta playa, favoreciendo la biodiversidad. Un punto de vista que comparte el tercer teniente de alcalde, quien asegura que «es el camino que queremos seguir». Los temporales del año pasado hicieron un importante daño en esta playa. Esto activó todas las alertas en cuanto a la necesidad de preservar el sistema de dunas y su vegetación. «Es un buen entorno para que se convierta en un pulmón vegetal como se hizo en su momento en la zona de Els Muntanyans, que emerjan las aguas freáticas con humerales y caminos que pongan en valor este punto», explica el edil republicano.

Esto pasa por rehabilitar la desembocadura del Torrent de la Bassa Closa, que discurre entre el Mirall d’Estiu y el Iot. Asimismo, en la lista de asignaturas pendientes hay que sumar el hecho de solucionar definitivamente el tema del aparcamiento, unas intervenciones que, por otro lado, también pasan por crear una red de voluntarios que gestione el espacio, como se hizo en su momento con La Sínia.

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