El comercio de la Part Alta deberá salvaguardar la imagen de TGN los domingos de crucero

Los comerciantes son poco partidarios de abrir los 28 festivos en los que está prevista la llegada de un barco en el Port de Tarragona. La declaración de municipio turístico, en estudio

Núria Riu

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Imagen de archivo, coincidiendo con la pasada temporada de cruceros en la Part Alta de Tarragona.  FOTO: Pere Ferré / DT

Imagen de archivo, coincidiendo con la pasada temporada de cruceros en la Part Alta de Tarragona. FOTO: Pere Ferré / DT

El 19 de abril, Viernes Santo, empieza la nueva temporada de cruceros. «El Artania», con 1.200 personas a bordo, atracará en el Port de Tarragona a las 7 horas de la mañana. Sus visitantes no podrán ver la Procesión ni la Recogida de los Pasos. A las 17 horas está previsto que el barco abandone de nuevo el enclave tarraconense. 

El arranque de la nueva temporada pondrá a prueba la ciudad como destino de cruceros. Tarragona se examinará de cara a sus visitantes, cuando todo hace entrever que la oferta comercial será uno de los puntos débiles. Los domingos y festivos los visitantes tendrán que conformarse con los establecimientos abiertos en la Part Alta. «Por el momento, nadie me ha dicho que vaya a abrir. El esfuerzo que supone levantar la persiana un día más es muy importante ya que depende del negocio estamos hablando de dos a tres personas movilizadas y puede que no que te entre nadie», afirma el presidente de la Via T, Salvador Minguella. 

El primer crucero en domingo está previsto para el 21 de abril, aunque el servicio regular con Costa Cruceros no se iniciará hasta el 26 de mayo. Hasta el 3 de noviembre serán 27 embarcaciones que llegarán el último día de la semana, con un total de 72.358 pasajeros. A esta cifra hay que sumarle otros cuatro festivos (como el Viernes Santo o el día de Santa Tecla) en el que también habrá actividad de pasajeros en el puerto.

Un total de 65 cruceros llegaran al enclave tarraconense en esta temporada que arranca el Viernes anto y que finalizará el domingo día 3 de noviembre, con el «Wind Star».

Las tiendas sí que abrirán en el Casc Antic como de hecho ya hacen todos los domingos. En cambio, no se prevé que se sumen los comercios del resto de la ciudad. «Yo personalmente no voy a perder el tiempo», afirma Josep Maria Juan, de la Unió d’Empresaris del Voltant del Mercat Central. 

Cuando la actividad crucerista empezó a emerger en la ciudad, enseguida se vio como el salvavidas necesario para dinamizar el comercio. El gasto medio de los cruceristas que van por libre es de 26,6 euros (sin sumarle las excursiones), una cantidad que en el caso de los que van en grupo es de unos setenta euros. Pese a ello, los comerciantes apuntan que el sector más beneficiado es el transporte. «Está claro que es un pez que se muerde la cola y que puedes hacer alguna venta buena, pero normalmente están vinculadas a los cruceros más pequeños, en los que viaja gente de más poder adquisitivo», afirma Minguella.

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