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El consumo de bebidas con azúcar baja un 30% el último año en Tarragona

Camp y Ebre son, junto a Pirineu i Aran, las zonas donde más se ha reducido el consumo 

Octavi Saumell

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Una de las claves de la reducción del consumo ha sido que el impuesto se ha repercutido en el precio de venta. FOTO: Pere Ferré

Una de las claves de la reducción del consumo ha sido que el impuesto se ha repercutido en el precio de venta. FOTO: Pere Ferré

La provincia de Tarragona es la demarcación catalana que más ha reducido el consumo de bebidas azucaradas a lo largo del último año.

Así lo pone de manifiesto un estudio elaborado por las universidades Pompeu Fabra y de Barcelona, que muestra  que, a nivel de Catalunya, la aplicación desde el pasado 1 de mayo del nuevo impuesto ha comportado una disminución del 22% en la ingesta de este tipo de productos. 

Después de Tarragona, Lleida es la provincia que más ha bajado el consumo de bebidas con azúcar, seguida de Girona y, finalmente, Barcelona. El documento señala, asimismo, que las zonas de Catalunya donde más drásticamente ha bajado el consumo son el Camp de Tarragona y Pirineu i Aran, donde el recorte oscila entre el 32 y el 37%. 

Les siguen Terres de l’Ebre y Girona, territorios donde la disminución a lo largo de los doce últimos meses ha sido de entre el 23% y el 32%. Por contra, Penedès y Barcelona son los emplazamientos donde el impuesto ha afectado menos, si bien el porcentaje no es, para nada, despreciable: un 15% de reducción. 

El documento detalla que las zonas donde más se ha reducido el consumo coincide con los territorios «donde hay más obesidad», según señala al Diari la investigadora del Institut d’Economia de Barcelona de la Universitat de Barcelona, Judit Vall, quien añade que los resultados «son muy importantes, ya que hay otros países  –como el Reino Unido, Irlanda o Sudáfrica– que están a punto de poner en marcha tributos similares».

De hecho, según se indica en el informe, la tasa de obesidad del Camp de Tarragona oscila entre el 17% y el 19%, mientras que la de las Terres de l’Ebre está entre el 15% y el 19%. 

107 calorías por semana

La investigación se ha llevado a cabo a lo largo de los últimos meses a partir de los datos de una cadena de supermercados –Bon Preu– que cuenta con un total de 160 tiendas en Catalunya, una cifra que significa una cuota del 10% del mercado.

En este sentido, se ha analizado el nivel de ventas de 105 productos, que los autores han dife renciado en tres sectores: las bebidas sujetas al impuesto; las bebidas tipo zero o light; y las que estén exentas del tributo. 

Una de las claves para explicar la reducción en la ingesta es que la aplicación del impuesto se ha repercutido en el precio final, que en casos de los recipientes grandes ha comportado un encarecimiento del 20% del producto «para seguir las recomendaciones de la OMS para asegurar una reducción significativa del consumo y de la efectividad del impuesto» señala Vall. 

En términos cuantitativos, los datos del informe revelan que la aplicación del tributo ha significado que el consumo de bebidas azucaradas haya caído en seis litros por semana, producto y tienda analizada respecto al consumo de líquidos light o zero, que han sido los grandes beneficiados del cambio en el hábito de los consumidores «por el efecto sustitución» según remarca la investigadora en declaraciones a este periódico. En total, la reducción ha sido de 403.000 litros por semana. 

A nivel global, la reducción del consumo ha comportado una disminución de 107 calorías por persona cada siete días. 

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