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El delirio

Rajoy acusa a Puigdemont de estar ‘desconectado’ de la realidad. Es delirante
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Xavier García Albiol, ayer. Foto: Efe

Xavier García Albiol, ayer. Foto: Efe

Nos tienen acostumbrados los puigdemonitas, junqueristas y demás adeptos al ‘sí o sí’ a jornadas esperpénticas y delirantes. Les superan, aunque pueda parecer increíble, los pelotas de Rajoy, los del ‘no a todo por mis huev...’. Pero ayer Xavier García Albiol, el mandado del Frente Unionista Pepero en Catalunya, se doctoró cum laude en la cada vez más frecuentada asignatura de ‘Hipocresía Política’. Es un crack en manipular la realidad a su antojo, pero su discurso de ayer fue un ejemplo perfecto de delirio.

De delirio en todas las acepciones de la RAE: «despropósito, disparate... confusión mental caracterizada por alucinaciones, reiteración de pensamientos absurdos e incoherencia». Albiol acusó a Pedro Sánchez, de «irresponsabilidad» al plantear una reforma constitucional, de «dar alas a los rupturistas por arañar unos votos» y de «intentar aprovechar este momento para hacer política de regate corto». 

¿Quién se cargó una ley perfectamente democrática, el Estatut, por arañar unos votos? Fue el PP

Lo dice Albiol, un pepero de los más radicales. ¿Se ha olvidado de que gran parte del problema actual comenzó cuando el PP recurrió ante el Tribunal Constitucional el Estatut que había aprobado el Parlament, recortado y aprobado el Congreso y votado Catalunya en un referéndum «legal»? ¿Acaso no eran del PP los que recogían firmas contra el Estatut? ¿No usó el PP la cuestión catalana para socavar al Gobierno del entonces presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero? ¿Quién se cargó una ley perfectamente democrática por arañar unos votos ? ¿Quién fue cortoplacista entonces? 

Albiol estaba cerca del presidente del Gobierno cuando soltó su retahíla de sandeces («despropósito, simpleza, necedad»). Quizá fue el efecto contagio, pero a Rajoy le dio otro ataque de delirio. El que no se entera de nada, el que cree que sólo con amenazas parará un sentir mayoritario en Catalunya, el que sigue pensando que todo puede continuar igual, soltó que Puigdemont «sufre un delirio» y «está desconectado de la realidad». Mira quien habla. Como le dijo la sartén al cazo, quítate que me tiznas.

Delirio es el que sufren aquellos que creen que hablar contra Puigdemont o contra Rajoy es ir contra Catalunya o contra España 

Delirio, pero como «síndrome atenuado de la paranoia caracterizado por egolatría, manía persecutoria, suspicacia y agresividad», es el que sufren aquellos que creen que pensar, escribir o hablar contra Puigdemont o contra Rajoy es ir contra Catalunya o contra España. 

Es como en los viejos tiempos del pujolismo. Quien se atrevía a lanzar la más mínima sospecha sobre el Mesías de Catalunya era un mal catalán. Ahora quien osa pedir un mínimo de sentido común a los del ‘sí o sí, pase lo que pase’ o a los del ‘no a todo’ merece ser expulsado del Paraíso Soberanista o del Templo de la Legalidad Españolista. Los que se sienten con derecho a exigir estar a un lado u otro del Frente sufren un delirio. De grandeza: «actitud de la persona que se manifiesta con apariencia muy superior a la que realmente le corresponde».

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