El desvío de la vía del tren en Tarragona bloquea la urbanización de los terrenos junto al Nou Estadi

Cuando ya se había hecho la aprobación inicial del plan, la Comissió d’Urbanisme del Camp de Tarragona frenó su tramitación, a la espera de un informe de Mobilitat Terrestre

NÚRIA RIU

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La futura urbanización afecta a los terrenos por donde pasaba el trazado de la antigua N-340.FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

La futura urbanización afecta a los terrenos por donde pasaba el trazado de la antigua N-340.FOTO: ALFREDO GONZÁLEZ

El Pla de Millora Urbana (PUM) 34 está bloqueado. La tramitación de este nuevo sector residencial, ubicado en la parte este de la Vall de l’Arrabassada, está a la espera de nuevos informes, que permitirán conocer si deberán hacerse cambios en el proyecto, que ya fue aprobado de forma inicial. Estos están relacionados con el soterramiento de la vía ferroviaria, una opción que, aunque parece muy lejana, está dibujada en el POUM aprobado en 2013.

Los antecedentes hay que buscarlos en la fase de redacción del plan general. Este recogía una de las viejas anhelaciones de la ciudad: la Façana Marítima. No obstante, el Ejecutivo de Ballesteros encargó un estudio informativo para conocer qué costaría el soterramiento de las vías del tren por el centro. El túnel previsto tenía unos 8,5 kilómetros de longitud y se iniciaba a la altura de la Torre dels Escipions, hasta la zona de Entrevies. La consultora que hizo el estudio concluyó que la inversión prevista superaba la cifra desorbitada de 3.000 millones de euros. Por este motivo, se planteó una segunda opción, que también se dibujó en el POUM, que propone la posibilidad de que el tren se desvíe por el norte de la ciudad. La estación central se ubicó en la Horta Gran y el trazado seguía hacia el Llorito y la Vall de l’Arrabassada.

Ahora, esta opción es la que plantea problemas. La Comissió de Territorial d’Urbanisme de la Generalitat quiere saber si uno de los bloques de viviendas que contempla el PMU-43 podría estar en la zona de afectaciones ferroviarias que señalaba el POUM. Por este motivo, ha solicitado al Ayuntamiento de Tarragona un nuevo informe, en el que Mobilitat Terrestre tendrá que pronunciarse sobre al respecto. «Debemos ver si consideran que la afectación realmente no tiene el carácter de afectación, porque la distancia entre los cementos del bloque de pisos y la vía soterrada es suficiente, o si es un problema insalvable o que podría enmendarse y solucionarse», indicaba el concejal de Territori del Ayuntamiento de Tarragona, Xavier Puig. Es un aspecto que se abordará en una reunión inminente entre ambas administraciones.

De acuerdo con el POUM, el tren pasaría por una vía soterrada a diez metros de profundidad. Ahora, deberá determinarse si este edificio realmente se vería afectado, y por tanto, habría que zonificar más lejos, o si realmente no haría falta. Es un aspecto que no se tuvo en cuenta en el momento de la redacción del proyecto y que incluso Adif había pasado por alto. «No nos habían dicho nada al respecto», indicó Puig.

De hecho, el nivel de afectación sería muy pequeño ya que la vía prácticamente discurriría por el subsuelo de los terrenos por los que antiguamente pasaba el trazado de la autovía. Un espacio que mayoritariamente sería reconvertido en un parque, con una parte para edificaciones. Los técnicos municipales defienden que «si algún día se hace el soterramiento, el trazado pasaría a una profundidad importante y, en principio, no debería haber una afectación». De lo contrario, tendrá que enmendarse el proyecto.

El concejal de Territori, Xavier Puig, defiende que el Pla de Millora Urbana no está «encallado». «En cualquier tramitación urbanística son muchas las cuestiones que hay que resolver y este es uno de esos nudos que debemos solucionar, ya que se trata de un tema de seguridad», argumenta. De hecho, el Ayuntamiento es uno de los principales interesados en que esta iniciativa siga adelante. Junto con el Club Gimnàstic posee el 45% de los terrenos, en los que debe construirse la nueva urbanización, mientras que el 10% restante es de propietarios particulares.

El PMU-34 es un sector de crecimiento que da continuidad a la Vall de l’Arrabassada. Este contempla una superficie de 124.000 metros cuadrados y permitirá la construcción de un máximo de 514 viviendas en la zona entre la rotonda de la Via Augusta, la ITV y los terrenos junto al Nou Estadi. «Es un sector importante para el Gobierno, porque está bien dimensionado y es más pequeño que La Budellera, por ejemplo, que nos hipoteca el crecimiento futuro de toda la ciudad», indicaba el edil republicano. El Ayuntamiento defiende que su desarrollo «tiene un valor de cohesión», a la vez que permite, arreglar el acceso a la ciudad desde Llevant. «En cierto modo, completa el centro desde este costado», indicaba Puig. El plan, además, prevé la construcción de 120 viviendas de carácter social.

Sin embargo, el Consistorio defiende que su ejecución va más allá del interés de ciudad. «Tanto el Nàstic como el Ayuntamiento estamos interesados en que esto se desencalle cuanto antes, porque necesitamos los recursos. Nosotros para la ciudad y ellos para sus usuarios», indicaba el responsable municipal en materia de urbanismo.

El club grana también está a la expectativa. Los ingresos que tiene previsto ingresar en la operación son los que deben financiar la futura Ciutat Esportiva, junto al Anillo Mediterráneo. La entidad ya dispone de los terrenos en concesión. Sin embargo, aún no ha movido ficha. «Hasta que no se apruebe el PMU y haya unas garantías de que esto siga adelante, no podemos afrontar nuevas inversiones, decía su presidente, Josep Maria Andreu. Este confesaba que «la situación es de desánimo real». Empezaron a hablar del proyecto hace cuatro años y aún no se ha hecho la aprobación definitiva. «No entendemos por qué se está alargando tanto cuando todo parecía que estaba correcto», afirmaba Andreu. El club calcula que la inversión para su proyecto de deporte base asciende a tres millones.

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