El mercado inmobiliario tarraconense se recupera de la pandemia

En agosto hubo en la provincia 1.352 operaciones, muy por encima de las 960 de febrero de 2020, con unos precios estabilizados

21 octubre 2021 13:40 | Actualizado a 22 octubre 2021 05:47
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El sector inmobiliario vuelve con fuerza después de la pandemia de la Covid-19. Al menos así lo demuestran las cifras de transmisiones de derechos de la propiedad en lo que se refiere a la compraventa de viviendas, según consta en el Instituto Nacional de Estadística. El pasado mes de agosto se realizaron en la provincia de Tarragona un total de 1.352 operaciones, muy por encima de las 960 que se hicieron en febrero de 2020, un mes antes de que estallase la crisis sanitaria y nos confinasen ocho semanas en casa.

El sector, al menos así lo explica al Diari el vicepresidente del Col·legi Oficial d’Agents de la Propietat Immobiliària de la Província de Tarragona, Hèctor Guasch, «durante la pandemia, exceptuando el confinamiento puro y duro, no sufrió mucho y todo continuó fluyendo». Si miramos el gráfico de barras que adjunta esta información podemos observar que las palabras de Guasch se traducen en unos números más que aceptables, teniendo en cuenta que el año pasado nos encontrábamos en plena pandemia.

Exceptuando el mes de mayo, cuando las transmisiones cayeron en picado hasta las 443, el resto de meses se experimentó un incremento de operaciones de compraventa, sobre todo a partir de marzo de este 2021, cuando las cifras se han situado en niveles de antes de la pandemia, o incluso superiores, como demuestran las 1.352 transmisiones del pasado mes de agosto.

Una de las características de este movimiento en el sector inmobiliario es que, según asegura Hèctor Guasch, la mayoría de operaciones son de viviendas de segunda mano. «De obra nueva no hay mucha en construcción, alguna en Tarragona o en Reus, pero poca cosa. En el caso de la ciudad de Tarragona se está a la espera de la aprobación del nuevo plan parcial. En cambio, la segunda mano se mueve y hemos notado que, como el dinero en el banco no da nada, la gente compra una vivienda de tipo medio para después alquilarla. La rentabilidad del dinero en el banco es cero y la gente invierte en vivienda», comenta el vicepresidente del Col·legi Oficial d’APIS de la Província de Tarragona.

Por lo que respecta a los precios, Guasch asegura que «están estabilizados y son prácticamente los mismos de antes de la pandemia. En alguna zona puede ser que hayan subido, pero no se puede generalizar en toda la provincia».

Los números vuelven a dar la razón al vicepresidente del Col·legi Oficial d’APIS de Tarragona. Según el Estudio de Mercado de la Vivienda en el Mediterráneo, publicado esta misma semana por la Sociedad de Tasación, en los últimos 12 meses el precio de la vivienda nueva y usada en la provincia de Tarragona ha experimentado un casi imperceptible aumento del 0,1%, siendo del 0,8% durante el primer semestre de este 2021. Traducido en euros significa que el precio medio por metro cuadrado en nuestra provincia durante estos primeros seis meses ha sido de 1.426 euros, muy por detrás de los 2.521 de Barcelona, los 1.765 de Girona, y por delante de Lleida, que con 1.154 euros por metro cuadrado es la provincia catalana donde el precio de la vivienda es más barato.

Dentro del mayor movimiento que existe en la actualidad en la compraventa de vivienda, el sector corrobora que –condicionados por el confinamiento vivido durante la pandemia– muchos ciudadanos se han replanteado el modelo de vivienda que desean para vivir en ella. «Hemos notado, coincidiendo con el final de la pandemia, un incremento de peticiones en general. Más interés en mirar de comprarse una vivienda y más de casas, chalets o viviendas con terraza y exteriores», asegura Guasch.

Mucha demanda de alquiler

Otro aspecto a destacar por los agentes de la propiedad inmobiliaria es la gran demanda que existe en nuestra provincia de pisos de alquiler. En este sentido, Hèctor Guasch comenta que «hemos notado mucho que en el tema del alquiler hay mucha más demanda que oferta. La Generalitat marcó un máximo de precios en zonas tensionadas pero no se han construido más pisos de alquiler. Hace falta mucha vivienda de alquiler. Pisos con alquileres de 300, 350 o 400 euros al mes no existen en Tarragona, ni en los barrios. Hace un año que ni el Gobierno central ni la Generalitat invierten en vivienda social. Antes se había trabajado mucho, pero ahora no. ¿Por qué? Pues porque es algo que no les da mucho rédito político, en cuanto a votos».

Ante este panorama, el sector es optimista de cara al futuro más inmediato. Ni noticias como la del más que posible adelanto de la subida de las hipotecas por culpa de la inflación parecen preocupar mucho a los agentes inmobiliarios. «El aumento del euríbor es el pan nuestro de cada día y la evolución natural del mercado. Que el euríbor esté al 0,50 o a más del 1 no hace variar el interés de compra de un inmueble», dice Guasch. De hecho, en el estudio de Mercado de la Vivienda en el Mediterráneo queda reflejado que el Índice de Confianza Inmobiliario de los catalanes suma cuatro trimestres consecutivos de tendencia al alza y ha alcanzado los 51,3 puntos sobre 100 durante el último trimestre de 2021, situándose por encima de la media nacional (51,2 puntos). Como referencia, durante el último año, Catalunya ha mejorado el nivel de confianza en 11,6 puntos y durante el último trimestre, en 3,3.

Por otra parte, el esfuerzo inmobiliario se sitúa en 8,7 años en Catalunya. Es decir, los catalanes necesitan 8,7 años de salario íntegro para poder comprar una vivienda, tres décimas más que hace un año. El nivel de esfuerzo en esta comunidad se sitúa por encima del requerido a nivel nacional, que es de 7,7 años.

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