Tarragona Economía

El pluriempleo entre los autónomos, en máximos históricos en Tarragona

La precariedad laboral lleva a más de dos mil tarraconenses a asumir varios trabajos por cuenta propia en busca de unos ingresos dignos. Es la segunda cifra más alta desde 1998

Xavier Fernández José

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Maria Roig, autónoma pluriempleada de Tarragona. Asegura que «el autónomo no es un emprendedor, es un superviviente».  Foto: Alba Mariné

Maria Roig, autónoma pluriempleada de Tarragona. Asegura que «el autónomo no es un emprendedor, es un superviviente». Foto: Alba Mariné

«Ahora, cada fin de mes, cuando llegan los autónomos, recuerdo que antes me costaban más de pagar. Aun así, es una barbaridad lo que pagamos y las condiciones que tenemos. Si pagar autónomos estuviera mejor gestionado y fuera más justo, no habría tanta economía sumergida y la gente podría permitirse luchar más por sus sueños» (Maria Roig, 36 años). «El autónomo es una ‘empresa’, pero no dejar de ser una persona que está puteada. Esa la realidad de la mayoría» (Ana Isabel González, 41 años). Maria y Ana Isabel son dos autónomas pluriempleadas. Como ellas había, a 31 de marzo, última fecha disponible, otros 2.065 trabajadores y trabajadoras por cuenta ajena en la demarcación de Tarragona. 

El pluriempleo está en máximos históricos, sobre todo entre los autónomos. La principal causa es la precariedad laboral. Para poder llegar a fin de mes y tener unos ingresos dignos, asalariados y autónomos deben combinar más de un trabajo. 
El presidente de Pimec Autónomos, Miquel Cumplido, considera que «uno de los principales motivos del pluriempleo puede ser la falta de poder adquisitivo por parte de los profesionales y de los trabajadores en general. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que una parte de los profesionales también lo hace porque tienen el talento, la vocación y la motivación para hacerlo».

«Desde Autònoms Pimec lo que reclamamos es encontrar fórmulas para que todas las personas que quieran dar el paso para hacerlo, lo hagan», añade Camps.

La cifra de 2.067 autónomos pluriemplados es la más alta de la última década, solo superada por los 2.155 de 2018. En el caso de los asalariados, había, a 31 de marzo, 6.933 personas con más de un empleo. 

María asegura que «es rotundamente falso que el autónomo sea un emprendedor. Normalmente es un superviviente. Cuando decidí hacerme autónoma fue un reto personal. Sabía que sería una carrera de fondo, pero no tenía nada más, nada que perder, y pensé ‘voy intentarlo’. La angustia, el estrés, la inestabilidad... eran el pan de cada día».

«Igual tenías un mes que facturabas una cantidad considerable, pero no podías hacer ningún exceso porque al mes siguiente igual ibas a la baja. Vas cogiendo un trabajo tras otro para hacer un rinconcillo, por si acaso..., pero eso te mina. Trabajaba hasta las tantas de la noche. Siendo autónomo te pueden decir ‘mañana no hace falta que vuelvas’ y no tienes derecho a ninguna indemnización», recuerda.

No todo son inconvenientes. Maria: «Cojo las vacaciones cuando quiero. Si un día trabajo menos puedo recuperarlo por la noche, pero esto lo pienso ahora, que vivo mucho mejor».

La situación de Maria ha mejorado. Por su esfuerzo personal y por un toque de fortuna: «Mi situación es una mezcla de tenacidad, terquedad y haber encontrado buena gente que me ha ofrecido proyectos y trabajos que me han permitido llegar hasta donde estoy», explica Maria. 

Ahora, tras cinco años de «angustia», «respiro y vivo bien. Soy consciente de que soy una privilegiada. Pero también he visto gente que ha tirado la toalla o que no ha tenido la suerte de encontrar a la gente que he encontrado yo. Me han dado muchas oportunidades desde que volví a Tarragona y creo que no he desaprovechado ninguna. Ahora soy yo la que intento dar oportunidades cuando me sale algún proyecto grande», desvela Maria.

Maria estudió Historia del Arte en la Università di Macerata (en la Toscana italiana), y se especializó en restauración de películas familiares, es decir, transformar el viejo formato de Super 8 en digital. Encontró trabajo en el Archivo Nacional de Cine Familiar. En Italia, Francia y Alemania el rejuvenecimiento del patrimonio histórico familiar es todo un arte.

En 2010 volvió a Tarragona. Aquí colaboró con la URV y desarrolló diversos trabajos puntuales en el mundo cultural. Iba dándose de baja y de alta en autónomos. En 2015 se dio de alta definitivamente. Tuvo que combinar la maternidad y una multiplicidad de trabajos como, por ejemplo, profesora de italiano o escribir ceremonias civiles en el tanatorio de Tarragona. 

Actualmente es la responsable de Comunicación del festival ‘Ja Veus’, de Tarragona. Además trabaja para la Escola de Lletres y tiene entre manos el documental ‘Castelleres’.

Ana Isabel estuvo contratada en una academia y al tiempo era autónoma para impartir formaciones. Ana Isabel, risoterapeuta (www.risasana.com), lamenta que «te ves obligada al pluriempleo. La mayoría de empresas que te contratan te exigen ser autónoma porque así se ahorran la Seguridad Social. Además no te pagan a 30 días, sino a 60 o 90, incluso. Por eso muchos buscan una estabilidad, un sueldo mínimo que te permita sobrevivir. Y con los trabajos que te gustan, no te queda más remedio que ser autónomo. En todo caso, a la hora de la verdad, el Estado, Hacienda, te penaliza. Te haces autónomo para vivir de una manera más digna, en previsión de futuro».

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