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Tarragona Reportaje

Funciones de escuela que recorren mundo

Las obras infantiles y juveniles del tarraconense Vicente Cañón llegan a Argentina, Chile, México, Puerto Rico o Francia

JAVIER DÍAZ PLAZA

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Vicente Cañón, el martes en la Antiga Audiència de Tarragona. FOTO: PERE FERRÉ

Vicente Cañón, el martes en la Antiga Audiència de Tarragona. FOTO: PERE FERRÉ

«En un instituto de Madrid se representó Habemus Aquaedcuctum, una comedia que me inventé sobre la inauguración de nuestro Pont del Diable, y les quedó muy divertida haciendo de ciudadanos de la antigua Tarraco», comenta el dramaturgo, director y actor tarraconense Vicente Cañón. Sus obras, dirigidas sobre todo a un público infantil y juvenil, han saltado de su imaginación a todo el mundo: se han interpretado por toda España y en países como Francia, Chile, Argentina, Puerto Rico o México.

«Cuando te llaman de Galicia, por ejemplo, para decirte que la función ha sido un éxito y que los niños que lo han representado y el público se lo han pasado genial me siento muy feliz y orgulloso», afirma Cañón».

El escaparate de sus creaciones es la web www.obrasteatro.com, que puso en marcha en 2017. Allí cuelga las sinopsis y parte de los textos. «Quería que mis obras ‘volarán’ y llegaran a cualquier lugar. Están muy pensadas para facilitar el trabajo a los directores que no están muy acostumbrados a dirigir, pues hay un gran número de acotaciones: explico los movimientos de las personajes, la escenografía, el vestuario...», cuenta. Los centros se ponen en contacto con él para poder disponer de sus escritos e incluso le piden asesoramiento. «La mayoría son escuelas e institutos, pero también hay grupos amateurs de teatro», dice.

Papeles para todos

Cañón asegura que cuando empezó a trabajar como monitor de teatro en los colegios -es funcionario en el Ayuntamiento de Tarragona- se percató de que había poco material dramatúrgico para los niños. «Los argumentos estaban caducos y, además, solía haber un protagonista o dos con mucho texto y otros con tan solo dos frases. Esto no es muy pedagógico, ya que el teatro debe ser una herramienta de expresión corporal y verbal para los alumnos sin excepción. Entonces me atreví a escribir mi primera obra, gracias a la inspiración que los niños me brindaban con sus ideas», recuerda.

Sus funciones, planteadas para que participe toda la clase, con 25 o 26 personajes, se interpretaron por primera vez en los colegios de Tarragona donde trabaja desde hace 25 años: Pràctiques, Pau Delclòs, L’Arrabassada, Sant Pere i Sant Pau y Torreforta. De ahí pasaron a otras escuelas de la ciudad y ahora hasta han cruzado el Atlántico. «Me hizo especial ilusión que en México se representará mi obra Historias cortas en espacios cerrados. Ya me están pidiendo que les adapte otras», indica.

Los centros le envían vídeos para que vea cómo quedan. «Me hizo mucha gracia ver una de mis obras en catalán representada en castellano por alumnos de Murcia, sobre todo por el acento, o los modismos tan diferentes a los nuestros que utilizan en México o Chile: entre ellos, por ejemplo, no dicen chupito sino digestivo», comenta.

Su obra Luces, cámara... y desesperación! se representó en euskera en el País Vasco -traducida por una profesora- y en mallorquín y valenciano en Mallorca y Valencia. En Galicia se hicieron otras dos suyas en gallego y en Francia llegó Rebelión en el mundo de los cuentos a cargo de alumnos de español.

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