Furor en las farmacias de Tarragona por los test de antígenos

Las reuniones familiares o de empresa, las salidas por la Purísima, los contagios de niños o la necesidad de un negativo para entrar en locales incrementan la demanda de pruebas

Raúl Cosano

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Venta de un test de automuestra en la farmacia Ponent, ayer. FOTO: Fabián Acidres

Venta de un test de automuestra en la farmacia Ponent, ayer. FOTO: Fabián Acidres

«La demanda de test ha subido espectacularmente. El incremento grande ha sido desde la exigencia de requisitos para entrar a restaurantes o bares y también con la nueva oleada, sobre todo en colegios, que ha provocado muchos contagios, con clases confinadas, contactos...», reconoce Joaquim Piqué, de la farmacia Piqué, en la Plaça del Mercadal de Reus.

Piqué pone un ejemplo ilustrador que se ve mucho durante estos días: «Nos hemos encontrado casos en los que, antes de una reunión de siete u ocho personas, se hacen todos los test y una vez tienen los resultados se los pasan por el grupo de WhatsApp y ya se quedan tranquilos». «Las reuniones o los encuentros por Navidad influyen pero sobre todo hemos notado el repunte desde que los locales, para entrar, exigen una prueba negativa», apuntan desde la farmacia Fullana, en Tarragona.

«Ha habido un crecimiento espectacular. Se notan los contagios que hay en los coles»
Joaquim Piqué. Farmacéutico Farmacia Piqué

Las boticas viven estos días un boom de test de antígenos, con algún problema puntual de falta de unidades. «Hemos notado mucha demanda, sobre todo después del puente de la Purísima o de las cenas de empresas que se están haciendo, hasta el punto de que ahora no tenemos, porque ha habido una rotura de stock», cuentan desde la farmacia Fermín Sanz, en la Rambla Nova.

El que no se quiere vacunar

«Padecimos algunos problemas de suministro pero ahora volvemos a tener test disponibles. Vemos que la demanda viene por parte de esa gente que no se quiere vacunar pero necesita un resultado para poder ir a cenar, y también para los niños a los hasta ahora no podían vacunarse», cuentan desde la farmacia Salazar. En general, a día de hoy es posible encontrar estos dispositivos en Tarragona.

Los test rápidos de antígenos –ya sean los de automuestra de venta libre o los supervisados por el profesional– llegaron a las farmacias en plena quinta ola para intentar ayudar a evitar la propagación del Covid que en aquellos momentos se disparaba sin control. Fue a partir del 22 de julio cuando Sanidad autorizó su venta en estos establecimientos.

«Vienen jóvenes no vacunados que quieren un test para poder acceder a una discoteca»
Farmacia Ponent

Esta nueva oleada, menos violenta y súbita en número de contagios que la quinta, ha generado una demanda al alza muy notoria, porque los positivos por SARS-CoV-2 se han disparado pero también lo han hecho los constipados y las afecciones respiratorias en general, sobre todo en niños. «La gente está teniendo más resfriados, algo de gripe, más la Covid. A eso se han añadido las salidas por el puente y que hay más reuniones de familia y de empresa, todo eso se junta», confiesan desde la farmacia tarraconense Domingo Saigi.

Hay que recordar que la franja con más contagios en el Camp y el Ebre es la de 40 a 49 años, que son, en parte, padres de los niños de 0 a 9 años, que configuran el segundo segmento más afectado y que, además, no está vacunado. En dos semanas, los casos de Covid en esos niños han pasado de 250 a 388 en la provincia, un 55% más, según el balance de Salut.

Se debe tener en cuenta, en la ecuación, que la gripe, minimizada el año pasado por las restricciones, ha vuelto a hacer acto de presencia en este invierno, casi en los niveles de una temporada normal. De 87 casos que hubo el año anterior en Tarragona se ha pasado a los 309 a estas alturas. Es casi cuatro veces más. La necesidad de discernir de qué patógeno se trata lleva a muchos a optar por estos test. «Lo notamos desde hace un par de semanas, por la gente que quiere salir o hacer encuentros y en el marco del nuevo incremento de contagios», cuentan desde la farmacia Carrilet, en Reus.

De la misma forma, la necesidad de acreditación para entrar en locales también ha disparado la demanda. «Lo hemos notado sobre todo entre la juventud que no se ha vacunado y que quiere salir de fiesta. Viene y se hace un test para ir a una discoteca. Luego también están los contagios entre los niños, eso también ha influido», resumen desde la farmacia Ponent, en el barrio de La Granja.

«Los tests son una herramienta más. Hay que fiarse solo  de los positivos»
Joan Inglés. Médico Hospital Sant Joan

También en esa misma zona, en la farmacia Ciutat han notado la inercia: «Siempre hemos ido vendiendo test, a un ritmo constante, pero ahora se nota mucho un aumento alrededor de los fines de semana. Viene gente que ha estado en contacto con alguna persona contagiada y quiere asegurarse de que ellos no lo están».

Otro indicador al alza que muestra la dinámica actual: los casos positivos sintomáticos confirmados por antígenos han pasado de 126 a la semana a inicios de noviembre a 836, según la estadística en Tarragona. Solo en la última semana, el crecimiento ha sido del 47%. Tras este boom de kits, algunos farmacéuticos creen que la ciudadanía está cumpliendo con una de las indicaciones que dan las autoridades sanitarias para intentar contener la sexta ola e implantar buenas prácticas.

Una capa más de protección

Los expertos llevan semanas subrayando la importancia de estos análisis como una medida más de precaución, junto al distanciamiento social, el uso correcto de la mascarilla o la ventilación. Àlex Arenas, catedrático de Ingeniería Informática y Matemáticas de la URV, alertaba hace unos días: «Antes (y después) de ir de puente, hay que hacerse autotest de antígenos. Cuidémonos entre todos. Es una medida que nos puede salvar de un repunte considerable por Navidad. Hay que recordar que el puente del año pasado nos comprometió todo el invierno». Arenas recomendaba también a la población «hacerse autotest en casa, frecuentemente (uno a la semana), incluso sin síntomas y estando vacunados».

El presidente de la federación de asociaciones de farmacias en Catalunya, Fefac, Antonio Torres, confirma la tendencia: «A medida que las infecciones se disparan, las ventas se disparan, y cuando es momento de fiestas o encuentros, la gente se suele hacer el test antes para controlar si puede estar infectado». Torres advierte de que se trata de «una capa más de protección». En ese sentido, el doctor Joan Inglés, de la Unitat de Salut Laboral en el Hospital Sant Joan de Reus, recuerda: «Hay que mantener la cautela siempre y las medidas, y que todo el mundo tenga en cuenta que cuando se haga un test de antígenos solo se fíe al 100% de los positivos. Son una herramienta más».

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