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‘¿Hasta cuándo seremos pacíficos?’

Durante la concentración matutina del pasado martes, día de huelga general, un grupo de jóvenes con el rostro tapado y que pintó las paredes de El Corte Inglés provocó crispación entre los manifestantes

Carla Pomerol

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La concentración estaba convocada para ir a cerrar comercios que no seguían la huelga.  Foto: Lluis Milián

La concentración estaba convocada para ir a cerrar comercios que no seguían la huelga. Foto: Lluis Milián

Eran las nueve de la mañana del martes –día de huelga general– y por las redes sociales ya se podían ver imágenes de cómo despertaba la ciudad. Ruedas de coches quemándose en medio de la carretera para impedir que pasaran vehículos y contenedores de basura ardiendo. Es día de huelga general. Parece que sean imágenes habituales en un día así. Pero en este caso es diferente. Por las redes sociales se quejan de la actitud de los piquetes. Y lo ve mal todo el mundo: los independentistas, porque ven manchada su imagen, y los españolistas, ya que la acción da más razones a sus argumentos. 

Minutos después de las diez de la mañana, la Plaça Imperial Tarraco se empezaba a llenar. De repente, un grupo de jóvenes entraba a la plaza con la capucha de la sudadera puesta en la cabeza y la braga o el pañuelo en la cara, ocultando el rostro. Esta imagen cabreó a la gran mayoría de los presentes, que pedían a los jóvenes que se desenmascararan, que no se tapasen como si fueran delincuentes. 

Uno de los jóvenes respondió que no podían destaparse, porque estaban metidos en un lío. «Vamos a casa, nos cambiamos y volvemos a venir destapados», decía. Los concentrados en la Plaça Imperial Tarraco no querían que la imagen pacífica que ha caracterizado las manifestaciones independentistas durante estos días se viera manchada por un grupo de jóvenes con el rostro tapado. También había quien intentaba convencerles. «Durante todo el día habrá policías infiltrados encapuchados. Más vale que se os vea el rostro», comentaba una mujer. Incluso se hizo viral un mensaje de WhatsApp explicando la teoría. 

El martes era huelga general y algunos sindicatos –minoritarios– decidieron convocar una concentración para ir a cerrar los comercios que no seguían la huelga, entre ellos El Corte Inglés y Mercadona. Pero la ciudadanía se volcó por completo en la concentración que, de repente, se convirtió en marcha hasta los centros comerciales.

Al llegar a El Corte Inglés, el grupo de jóvenes que ocultaba el rostro pintó la pared con el mensaje ‘Aquí se explota’. Aquellos manifestantes que estaban cerca hicieron notar que no les gustó la acción. Pero ya se sabe, «es huelga general», comentaba uno de los jóvenes. «Llevamos muchos días actuando de manera pacífica ante situaciones muy complejas. Pienso que deberíamos continuar en esta línea, con el fin de demostrar que somos gente de paz», comentaba Lluis Antolín, un vecino de Tarragona, quien añadía que «estas imágenes no nos hacen bien, las utilizará la prensa española para ir contra los catalanes».

La crispación entre manifestantes y encapuchados dejaba entrever la complejidad de la situación. «¿Hasta cuándo aguantaremos siendo pacíficos? Han hecho mucho daño a nuestra gente y exigimos que todos los comercios lo condenen, cerrando los locales y grandes centros comerciales», comentaba uno de los jóvenes que no quería mostrar ni rostro ni nombre.

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