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‘Hay un exceso de patriotismo’

Tarraconenses, emigrantes de Andalucía y Madrid y viajeros de paso debaten sobre el tema de moda con reposo y distintos prismas

Javier Díaz

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¿Cómo veis desde fuera lo que pasa en Catalunya?», le pregunta una mujer a una familia de Madrid que está visitando a unos familiares en Tarragona. «Con  preocupación y tristeza. Me apena que haya catalanes que se quieran separar de España», responde Dolores. «Noto a la sociedad muy politizada. Me llama la atención que haya tantas banderas en los balcones. Hay un exceso de patriotismo», añade. «Nunca había visto tantas banderas españolas. ¿Y ahora hay menos esteladas, ¿no?», comenta Francisco, cuya hija vive en Tarragona y viene a verla un par de veces al año.

El debate se produce en la sobremesa, con café y pastas. Tarraconenses, emigrantes de Andalucía y Madrid y viajeros de paso hablan con reposo sobre el tema de moda. «Yo creo que lo de Catalunya se ha magnificado demasiado, los medios de comunicación le dan mucho bombo. Ya aburre», apostilla Francisco. «Eso de que existe anticatalanismo en el resto de España es mentira. Nosotros venimos del centro y no tenemos esa percepción», comenta Angelines.

‘Liderados por fanáticos’
«En este conflicto no hay un bando bueno y un bando malo. Las posturas de ambos son legítimas. El problema es que han perdido el raciocinio y se están radicalizando. Dicen muchas mentiras. Es un choque de trenes liderado por fanáticos», sostiene Benito, madrileño afincado en Tarragona desde hace dos décadas. «Desde que vivo aquí siempre ha estado presente la independencia, pero nunca ha habido tanta tensión en la calle. Hay amigos que han dejado de hablarse, familiares enfadados… La política es tabú en Catalunya, mucha gente que está en contra de la independencia no se atreve a decirlo en público», puntualiza.

«Yo creo que lo de Catalunya se ha magnificado demasiado, los medios de comunicación le dan mucho bombo. Ya aburre»

María, tarraconense de adopción, es contraria al referéndum. «El otro día me encontré en el supermercado a un amigo mío que es policía. Hablamos con prudencia, sin levantar la voz, y una cajera se entrometió y nos dijo que Catalunya no es España y que gracias a Catalunya muchos andaluces no se murieron de hambre».

La falta de diálogo entra en la charla. «Los políticos, de un lado y de otro, no están capacitados o no quieren afrontar esta situación. Al PP le va bien que no se hable de sus casos de corrupción y el PDeCAT tapa lo del 3 % y sus recortes», dice Angelines.

Hay catalanes que no se sienten españoles y que son capaces de renunciar a todo por dejar de ser españoles

«Lo que Puigdemont y Junqueras quieren es un pacto fiscal como el del País Vasco y Navarra. Es una cuestión de dinero. Si Rajoy se lo hubiera dado a Artur Mas cuando fue a pedírselo, se habría acabado el asunto», señala Francisco. «Tal vez, pero ya no es un tema económico, sino de sentimientos. Hay catalanes que no se sienten españoles y que son capaces de renunciar a todo por dejar de ser españoles. La única salida que veo es un referéndum pactado», afirma Benito. «¿Y no se dan cuenta de que con la independencia saldrían perdiendo? Los británicos ya se están arrepintiendo del Brexit», argumenta Angelines.

«Los independentistas se podrían llevar una sorpresa si en el referéndum votásemos todos los españoles, igual salía Sí para que dejaran de dar la tabarra. Ya estamos cansados de que nos menosprecien y se sientan mejores que los demás», concluye Dolores.

 

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