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Impotencia por no poder ayudar a su mujer a desintoxicarse

Su mujer es alcohólica y no quiere someterse al tratamiento médico. La incapacitación es la única salida pero él no puede hacerlo
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Pau Bonet muestra el informe médico de su mujer que acredita el estado médico y la enfermedad de su pareja. Foto: C.M

Pau Bonet muestra el informe médico de su mujer que acredita el estado médico y la enfermedad de su pareja. Foto: C.M

Pau Bonet, vecino de La Canonja, está desesperado porque desde hace 8 años su pareja de hecho, de 51 años, se volvió adicta a la bebida y no se deja ayudar. Él se ha puesto en contacto con los Servicios Sociales, con el ambulatorio de La Canonja e incluso con el Ayuntamiento para buscar una solución pero no le han podido ayudar. Si la persona no quiere someterse a ningún tratamiento médico por propia voluntad no se puede forzar: «Legalmente no podemos hacer nada. Incluso estando ingresada podría pedir el alta y el médico no se podría negar», asegura David Ortega, jefe de comunicación de la Región Sanitaria de Tarragona. Pau está cansado de repetirles: «Cuando está así supongo que no es ella, si no es ella se tiene que poder forzar de alguna manera». Su marido ha llamado varias veces al 112 y a los Mossos d’Esquadra para que la ingresaran, pero no pudieron hacerlo, ella no quería.

Hace 5 años que la situación es insostenible. «Vivo con ella pero es como si no viviese con ella», asegura el marido. En este último año « ha empeorado hasta llegar al punto de hacer sus necesidades por la calle, y en los portales de los bloques de la zona, todo el pueblo lo sabe, nadie la ayuda y se ríen de ella», explica Pau.

Él cree que su pareja ya no está capacitada para llevar su negocio, un bar de La Canonja, y aunque sea copropietario del local no puede hacerse cargo porque está jubilado. Sólo hay una camarera y cuando su mujer se marcha del bar en busca de bebida y Pau se queda solo, tiene que cerrar el local. El pasado mes de marzo, un inspector lo encontró sirviendo detrás de la barra. Desde los Servicios Sociales, efectuaron un informe explicando su situación social, junto con un informe médico de su mujer para evitar que le retirasen la pensión.

Pau quiere ayudar a su mujer, «que la incapaciten total o parcialmente si es necesario para que pueda recuperarse». «¿Una persona así puede tener el negocio de un bar? ¿No cree que esta persona se tiene que incapacitar?». La incapacitación sólo la puede dictaminar un juez tras una demanda de un familiar cercano y con el informe médico del afectado.

Pau, al ser pareja de hecho no puede solicitar dicha demanda. Según Pau, el hijo se ha desentendido de su madre.

Como último recurso, Pau ha venido a contarlo al Diari para que todo el mundo lo sepa: «Sólo quiero solventar el problema y que mi mujer se ponga bien». Siente impotencia de no poder hacer nada.

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