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Josué García García: «Perseverancia y éxito no son una sin la otra»

Entrevista. El tarraconense es el autor de una guía práctica de lo que debería ser, y hacer, un intérprete hasta convertirse en profesional

SÍLVIA FORNÓS

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Imagen del músico tarraconense Josué García. FOTO: Cedida

Imagen del músico tarraconense Josué García. FOTO: Cedida

Josué García García (Tarragona, 1985) empezó a recibir clases de música a los cinco años y siempre tuvo claro que su instrumento sería la trompeta. Ha participado como músico profesional en formaciones como la Sweet Jazz Band, Bandarra Street Orkestra, Bandtocats o la Banda Unió Musical de Tarragona, entre muchas otras, además de colaborar en la grabación de discos. Ahora, a través del libro Vivir de la música. Guía práctica (Círculo Rojo) pretende orientar a las personas que, como él, algún día decidieron que les gustaría ser músico profesional y, por lo tanto, vivir de la música.

¿Cuándo y por qué surge la idea de escribir el libro?

Al final de mis estudios superiores de música, sentía la necesidad de plasmar todas las enseñanzas que había aprendido de los grandes maestros del Conservatori del Liceu y de todos los invitados a masterclasses que tuve la suerte de conocer allí durante cuatro años. Además de esto, en ese momento (hace 6 años) ya me mantenía solo gracias a los ingresos que generaba como músico y quería compartir con el mundo los pasos, valores y estrategias que me habían llevado hasta ese punto.

¿Cómo debe ser hoy un músico?

Bajo mi punto de vista, el músico de hoy en día debe ser un compendio de muchas cosas; esto no ha cambiado a partir de la pandemia, solo se ha vuelto obligatorio. Desde hace un tiempo atrás, hasta ahora mismo, ya no vale con ser un intérprete excelente. Un músico que quiera sobrevivir bajo circunstancias tan extremas como las actuales, debe diversificar sus fuentes de ingresos, estar a la última en tecnología, formación y tener una visión estratégica a medio/largo plazo que le permita anticiparse y adaptarse rápidamente a los cambios sociales, sin que esto suponga una amenaza para él, sino todo lo contrario.

¿Vivir de la música es posible?

Por supuesto. Aunque desgraciadamente los conciertos en vivo han desaparecido de nuestras vidas por el momento, todavía hay muchísima música y muchísimos negocios musicales en constante movimiento. Los grupos están preparando discos para cuando puedan salir a presentarlos y los productores siguen haciendo música. Hay una gran cantidad de gente que está aprovechando el confinamiento para aprender a tocar un instrumento, perfeccionar su técnica o aumentar sus conocimientos sobre improvisación, flamenco o cualquier otro estilo. Y todo esto es trabajo para los músicos profesionales.

¿Hace falta ser un virtuoso?

Los virtuosos son la referencia, nuestros ídolos, personas que vayan donde vayan llenan teatros y sus reproducciones ‘online’ se cuentan por miles o millones. No hace falta decir que los ingresos de este tipo de músicos superan en mucho lo que podríamos considerar necesario para vivir hoy día. Sin embargo, un buen intérprete que se haya preocupado de construir una sólida red profesional y la gestione con maestría, puede llegar a ganar mucho más dinero que la mayoría de los trabajadores por cuenta ajena o funcionarios.

¿Todavía se concibe la música como una afición?

Eso depende de cada persona. Hay aficionados que se comportan como un profesional, profesionales que parecen aficionados y personas que valoran al músico y su trabajo mostrando un gran respeto. En cambio, hay otras que desprecian la profesión y a las personas rebajándolas a poco más que bufones. Cada uno tiene el derecho de pensar en la música como quiera, ahora bien, las experiencias que cada cual viva estarán directamente relacionadas con el tipo de pensamiento que hayan escogido: dedícate a la música como si fuera un hobby y gastarás como en un hobby, dedícate a la música como oficio e ingresarás como tal.

¿Carece de respeto la profesión?

No, en todo caso carecerán de respeto las personas. He trabajado en muchas cosas durante toda mi vida, y la música es un ámbito en el que el respeto con mayúsculas es omnipresente. El respeto al maestro, el respeto a una partitura, el respeto al público, el respeto al instrumento, al director, a los compañeros, al entorno, al vestuario, al estilo, etc.

¿Todo músico está preparado para salir al escenario?

No todo músico está preparado para salir al escenario, pero sí todo músico puede aprender técnicas que le permitan salir a un escenario con garantías de éxito. A ese efecto estoy presentando junto a Ángel García (especialista en comunicación de alto impacto) unas conferencias que, como elemento principal, tratan el modo de afrontar ese momento y aportan múltiples estrategias para conseguirlo, que harán de la persona más tímida o asustadiza una bestia de la puesta en escena.

¿La perseverancia es garantía de éxito?

En la música, perseverancia y éxito no son una sin la otra. El éxito es poder perseverar, y perseverar te ofrece muchos momentos de éxito en cualquiera de sus formas, y eso es una de las cosas que más atrapan de este mundo. Puedes sentir el éxito al conseguir tocar un pasaje que antes no podías, o al final de un concierto cuando alguien se acerca tímidamente a decirte que le has emocionado, o durante una gran ovación, incluso viendo la sonrisa de un alumno que de repente ha tocado algo ‘bueno’ por primera vez. Por eso vale la pena perseverar en aquello que nos cuesta, ese es nuestro hábitat, siempre trabajando lo que no nos sale, y eso es muy duro, pero la recompensa para mí no tiene precio ni comparación.

Algunas opiniones apuntan que será un año sin música.

En este sentido, creo que desde los organismos públicos se deberían de buscar soluciones para que esto no suceda. Igual que en otros ámbitos, nos tendremos que adaptar, seguro que hay formas de acercar la música a las personas sin comprometer su salud y que los músicos puedan seguir desempeñando su trabajo con la mayor normalidad posible. Los músicos debemos afrontar estos momentos con creatividad, generosidad y trabajo duro, aportando soluciones de forma activa y trascendiendo las barreras de lo físico para pasar a lo digital.

¿Cuáles son las vías para vivir de la música en plena crisis?

En el momento actual, existen infinitas posibilidades para mantener un volumen de ingresos razonable, aunque ciertamente, se acusen las pérdidas en comparación con el mismo periodo del año pasado. Por citar algunas de estas vías, las que más están creciendo últimamente son: clases ‘online’, grabaciones virtuales, producción audiovisual, realización de arreglos, composición de música libre de derechos, emisoras ‘online’ en streaming, venta de cursos ‘online’, edición de material educativo o libros. Lo complicado no es encontrar las vías, sino haberse posicionado en esos ámbitos con anterioridad.

¿Qué debe aprender un músico de la situación actual?

Las grandes asignaturas pendientes de los músicos que están siendo más castigados por la situación actual son: la estrategia a medio/largo plazo y el marketing. Como personas independientes, debemos preocuparnos de mantener una estabilidad futura por nuestros propios medios y eso no se puede hacer si no eres buen vendedor. Ahí está el kit de la cuestión: trabaja duro para ser bueno, exprime al máximo todas las oportunidades que tienes a tu alcance y sal a vender.

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