Más de Tarragona

Juzgarán a un falso policía que perseguía a mujeres por la calle en Tarragona

Enseñaba a las víctimas una falsa placa de agente y las invitaba a subir a su coche o, de lo contrario, las multaría por saltarse el confinamiento. El fiscal pide para él 28 años de prisión 

Àngel Juanpere

Whatsapp
Uno de los asaltos fue en la avenida Maria Cristina. FOTO: Pere Ferré

Uno de los asaltos fue en la avenida Maria Cristina. FOTO: Pere Ferré

Un falso policía que presuntamente se dedicaba a seguir a menores de edad y también a chicas por la calle se enfrenta a un total de 28 años y tres meses de prisión, según el escrito de la Fiscalía. Lo acusa de un delito de agresión sexual a menor de 16 años, otro de detención ilegal, siete de coacciones y uno de usurpación de funciones públicas. En uno de los casos llegó a realizar tocamientos a una menor. El juicio por este casocomenzará en la Sección Segunda de la Audiencia de Tarragona el próximo 5 de mayo y está previsto que dure tres días.

El relato del fiscal comienza a las cinco de la madrugada del 24 de noviembre de 2019, cuando el hombre circulaba en su vehículo por la avenida de Andorra de Salou. Se aproximó a una chica de 15 años, que iba acompañada de su prima, también menor de edad. Les exhibió una placa que simulaba la de un agente de policía y les indicó que subieran al vehículo para llevarlas a casa.

El procesado dejó a una de las chicas en su casa y mantuvo a la otra dentro del coche. Se dirigió fuera de Salou y se detuvo en una zona despoblada. Indicó a la menor que saliera del coche para registrarla, momento que aprovechó para realizar tocamientos. Le dijo que entrada en el turismo y después que volviera a salir, continuando con los tocamientos. Ella trató de zafarse de él y se giró. Recibió un empujón, que le hizo quedarse sentada mientras el procesado se masturbaba. Esta trató de llamar por teléfono, pero se percató que el móvil lo tenía el procesado.

De nuevo en el vehículo fueron a otro descampado, donde él la volvió a registrar. Los tocamientos siguieron mientras él conducía y cuando llegaron a una zona deshabitada. A las 7.30 horas la dejó en su casa.

Seguimiento a pie

El 8 de diciembre, el acusado siguió a otra mujer cuando esta se dirigía en coche a su casa de Salou desde Reus, donde trabajaba. Ella aparcó el vehículo en la calle Major y se marchó a pie a casa. Vio que el acusado la seguía a pie y comenzó a correr. Llegó al portal de su bloque y cerró la puerta. Ya dentro de casa oyó como el acusado la llamaba por su nombre y le decía: «Soy policía, abre, que quiero hablar contigo», al tiempo que le mostraba la cartera con una placa de policía. Al ver que no conseguía nada, se marchó.

Posteriormente, aprovechándose el acusado de la situación de incertidumbre tras el decreto de estado de alarma e identificándose como policía a través de la exhibición de una placa que aparentaba ser real y manifestando de viva voz esta función, hasta en cinco ocasiones siguió a chicas jóvenes. Las conminaba a subir a su vehículo, efectuando seguimiento o amedrentándolas con imponerles una sanción.

A las seis de la tarde del 25 de abril de 2020 el acusado siguió a una mujer hasta el interior de un portal de la avenida Reina Maria Cristina de Tarragona. La obligó a subir por la escalera mientras le hacía preguntas de carácter personal. Él se marchó del lugar cuando la joven hablaba con su hermana.

A las 19.15 horas del mismo día, otra mujer se encontraba caminando por la calle Rovira i Virgili. El procesado le indicó que subiera a su vehículo. Ante la negativa de ella, la siguió hasta la Font del Centenari, cesando en su actitud cuando vio que ella se disponía a llamar por teléfono.

A las ocho de la tarde, vio a otra mujer en la Font del Centenari. Se le aproximó el procesado y la obligó a entrar en el vehículo. Tiró de la mochila que ella llevaba y se identificó como policía. Una vez en el coche, el encausado le manifestó: «¿No te interesan 100 euros y tenemos una aventura? La víctima logró poco después salir del vehículo.

Preguntas personales

A las 00.50 horas del 10 de mayo conducía otro vehículo –el suyo estaba en el taller– y se acercó a otra mujer en la Rambla Nova. Tras recriminarle desde su falsa condición de policía que se encontrara en la calle a esas horas, la obligó a subir a la parte posterior del coche. Ella accedió creyendo que era policía. Tras realizar un breve recorrido y efectuarle numerosas preguntas de carácter personal, ella logró bajarse en la calle Mossèn Salvador Ritort i Faus.

Finalmente, a las 11.30 horas del 19 de mayo, el procesado, desde su coche, obligó a detenerse junto a una pared a una menor, que estaba en el paseo Jaume I de Salou. Se identificó como policía. Bajo la creencia de que iba a ponerle una multa, indicó a la joven que dejase su bicicleta y que subiera a su vehículo. Ella se marchó atemorizada.

Órdenes de alejamiento sobre las víctimas

El hombre es un ciudadano español de 33 años. Desde el pasado 26 de mayo, se encuentra en prisión preventiva. Además de la pena de prisión, el fiscal pide órdenes de alejamiento respecto a las víctimas y el pago de una indemnización de 9.000 euros a la primera de las víctimas, 2.000 a la última –menor de edad– y 1.000 a las restantes.

Hace unos meses se intentó llegar a un acuerdo de conformidad entre la Fiscalía y el abogado defensor, aunque finalmente no hubo un entendimiento a la hora de fijar la pena de prisión.

Temas

Comentarios

Lea También