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La Fora Stock, mucho más que moda

La feria diversifica su concepto y su oferta no se limita a artículos de ropa o de zapatería en liquidación
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Una quincena de tiendas de ropa y zapaterías ofrecen sus productos en la feria este fin de semana. Foto: Pere Ferré

Una quincena de tiendas de ropa y zapaterías ofrecen sus productos en la feria este fin de semana. Foto: Pere Ferré

Decenas de tiendas de ropa y complementos echando el resto, sacando sus últimos artículos a la calle a precios de saldo como remate final de las rebajas. La Rambla convertida en un kilométrico centro comercial básicamente textil. Y, si acaso, algún puesto complementario: de joyería, de cafetería, tal vez de artesanía. Eso es lo que uno suele esperar de una feria ‘fuera stock’ al uso. Pero ese concepto original ha mutado, al menos en el caso de la Fira Fora Stock de Tarragona que los comercios de La Via T organizan dos veces al año desde 2007.

Este fin de semana toca la versión invernal, que se inauguró el viernes y acabará hoy y que ocupa buena parte de la Rambla Nova, prácticamente desde el Balcó del Mediterrani y hasta la estatua de Els Despullats. En total, unos 400 metros lineales de feria que se alejan considerablemente del citado concepto original.

Ya lo advirtieron los organizadores en la rueda de prensa de presentación del evento, el lunes: «La feria va cambiando de modelo. Ya no es sólo una feria comercial para liquidar stocks, sino que es un espacio donde pasan muchas cosas», avisaba la concejal de Comerç, Patricia Antón. También el presidente de La Via T, Salvador Minguella, comentaba que «hay un incremento en el número de expositores y de la zona auto».

Y así es. Sobre el terreno, lo primero que llama la atención es que de toda la Fira, la mitad de su longitud la ocupe la exposición de automóviles. Cuatro concesionarios que ofrecen 15 marcas distintas han llenado el paseo de coches y alguna que otra furgoneta que ponen los dientes largos al tarraconense de a pie. Algunos incluso se paran y preguntan por detalles, quién sabe si por interés real o por aquello de que soñar es gratis. El coche, no.

 

Ostras, embutidos e inglés

El minisalón del automóvil está situado en el tramo central de la feria. A un lado, dirección Balcó del Mediterrani, están instaladas distintas atracciones infantiles. Y al otro, en el sector que discurre frente a las Teresianes, se sitúan los estands. Una treintena de paradas de las que aproximadamente la mitad son, esas sí, de moda, complementos y zapatería, con descuentos que en algún caso llaman la atención. De eso se trata, al final: de permitir que el comerciante dé salida a los restos, y, a la vez, que el comprador se aproveche de gangas. Win-win. Será hoy cuando llegue el momento de hacer balance, pero el movimiento de transeúntes que se veía ayer –y que no sólo paseaban, sino que miraban, rebuscaban, preguntaban y compraban– daba buena espina.

La otra mitad de estands poco tenían que ver con una Fora Stock al uso, pero sí con toda feria que se precie:embutidos, quesos, artesanía... Y también gastronomía (ostras incluidas) e incluso una academia de inglés. Vaya si se ha diversificado la feria. Y parece que le ha sentado bien.

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