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La Part Alta tiene cinco pisos turísticos por cada cien vecinos

Tarragona dispone por primera vez de un estudio que asegura que «no hay una saturación» de esta tipología de inmuebles pero que hay zonas que no pueden descuidarse

Núria Riu

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La Part Alta es la zona de Tarragona con una concentración más elevada de pisos turísticos. Foto: Pere Ferré

La Part Alta es la zona de Tarragona con una concentración más elevada de pisos turísticos. Foto: Pere Ferré

En Tarragona la presencia de pisos turísticos no está expulsando a los vecinos ni, por el momento, está teniendo un impacto sobre el mercado inmobiliario. Pese a ello, hay una zona que «podría presentar problemas». Y ésta es la Part Alta. Es una de las conclusiones del primer estudio de Diagnosis de l’habitatge d’ús turístic a Tarragona, que presentó ayer el Patronat de Turisme y que se ha elaborado a partir de un exhaustivo trabajo con la Fundació URV, el Parc Científic i Tecnològic del Turisme i Oci de Catalunya y el GRATET(Research group on territorial analysis and tourism studies).

Tarragona tenía a inicios de este ejercicio un total de 1.011 pisos turísticos, concentrándose principalmente en las urbanizaciones de Llevant, el Eixample y la Part Alta. El mayor porcentaje se encuentra en el primero de estos distritos (24%), siendo La Móra un barrio en el que está proliferando esta modalidad de negocio. Le sigue el centro histórico, con un 21% del total. El mismo porcentaje que la zona centro, mientras que en el resto de la ciudad esta actividad prácticamente es residual.

La proliferación de pisos turísticos es una cuestión que para muchos vecinos y colectivos de la Part Alta se está convirtiendo en polémica. Por ello, se ha analizado el peso que estos representan sobre el conjunto de los residentes en el barrio. Y aquí lo que aparece es que dentro del recinto fortificado hay 5,44 pisos turísticos por cada cien habitantes. En los otros dos ámbitos este valor es de dos. Para el gerente del Patronat de Turisme de Tarragona, Ángel Arenas, «la concentración es mayor que en el resto de barrios, pero en ningún caso llega a una situación de riesgo o conflicto inminente».

En cambio, también ha podido comprobarse cómo el núcleo antiguo tiene el porcentaje más bajo de apartamentos ilegales. Se calcula que tan solo hay 20 sobre un total de 212 inmuebles, lo que representa aproximadamente un 9% del conjunto de viviendas de estas características en este barrio. Y es que para hacer el estudio se han utilizado tanto los datos disponibles en el registro de Habitatges d’Ús Turístic (HUT) de la Generalitat como a través de los anuncios en la plataforma Airbnb, lo que ha permitido tener una estimación de los pisos que se alquilan para dicha finalidad de forma ilegal.

Los expertos consideran que los pisos turísticos en la Part Alta pueden ser una oportunidad para la rehabilitación de vivienda

La convivencia, bajo lupa
También se ha estudiado la tipología de estos pisos y se ha comprobado que el 60% se encuentran en edificios en los que el uso turístico convive con el residencial. Antonio Paolo Russo, coordinador del máster Tourism Destination Management de la URV y autor del estudio, manifestó que «hemos visto situaciones de posible interferencia en la vida vecinal, que de momento no es muy elevada pero debemos tener bajo lupa zonas como la Part Alta y el Eixample». 
 

Russo, que ha estado recogiendo los datos durante cuatro meses y los ha comparado también con otras ocho ciudades españolas y europeas, en sus conclusiones avisaba de que no puede bajarse la alerta sobre cómo va evolucionando este mercado en la Part Alta. El autor del estudio apuntaba que esta parte de la ciudad puede «presentar problemas» en cuanto al «riesgo» de inflar los valores inmobiliarios. También en lo que se refiere a la «expulsión» de los vecinos. En cambio, aseguraba que este fenómeno puede presentarse «incluso como una oportunidad» para una zona con una elevada presencia de viviendas vacías, a causa de la falta de mantenimiento. Russo afirmaba que «es necesario hacer un seguimiento ya que la situación no es alarmante, pero hace falta estar atentos e identificar los mecanismos de control más adecuados para tener este fenómeno dentro de los límites admisibles».

Es la primera ocasión en la que se conoce de forma exhaustiva el impacto de este fenómeno en la ciudad de Tarragona. Para la concejal de Turisme de la corporación tarraconense, Inmaculada Rodríguez, era imprescindible conocer esta «foto fija» antes de «tomar decisiones a ciegas». La edil responsable en materia turística argumentó que «era clave saber ser previsores y anticiparnos para que no se generen problemas de saturación y que la convivencia con los vecinos sea armoniosa para que este fenómeno sea beneficioso para el conjunto de la economía de la ciudad».

Los datos se estudiarán ahora con otros departamentos del Ayuntamiento y la Càtedra d'Habitatge

A partir de este estudio, Rodríguez considera que será necesario ir actualizando los datos para conocer la evolución de este fenómeno. Además, apuntó que esta «foto fija» va a estudiarse de forma conjunta con otros departamentos del Ayuntamiento y con el director de la Càtedra d’Habitatge de la URV, Sergi Nasarre, para conocer más sobre el mercado de la vivienda en la ciudad. 

La responsable municipal abría, durante su presentación a los medios, la posibilidad de reunirse con los vecinos que han mostrado su preocupación por el tema, para presentarles los datos.

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