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La familia Allen caza monstruos sin despeinarse

‘La facción octubre’. Basada en los cómics de Steve Niles, la nueva producción de Netflix es una adaptación digamos que aceptable

Yolanda Fernández

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Tamara Taylor, Aurora Burghart, J.C. MacKenzie y Gabriel Darku. Foto: Netflix

Tamara Taylor, Aurora Burghart, J.C. MacKenzie y Gabriel Darku. Foto: Netflix

La maquinaria de producción  de series de Netflix no para. El continuo estreno de contenidos en su plataforma hace que muchos de ellos pasen desapercibidos y que solo el boca a boca consiga que la serie en cuestión tenga más o menos repercusión.

Este es el caso de La facción octubre, una serie de género fantástico que Netflix estrenó a finales del mes de enero, casi de tapadillo, y que, sin ser ningún alarde de creatividad y originalidad, poco a poco va teniendo sus adeptos.

La facción octubre gira en torno a un matrimonio, Fred (J.C. MacKenzie) y Deloris Allen (Tamara Taylor) que viaja por el mundo a la caza de todo tipo de monstruos. La pareja y sus dos hijos adolescentes, Geoff (Gabriel Darku) y Viv (Aurora Burghart), tienen que regresar a su pueblo por el fallecimiento repentino del padre de Fred. La familia debe adaptarse a su nuevo entorno a la vez que descubren que en su pequeño pueblo las cosas no siempre son tan agradables como parecen.

Además, el matrimonio debe mantener escondido a los ojos de todo el mundo, que pertenecen a una organización secreta, la Iniciativa Presidio, que se dedica a combatir a todo tipo de seres monstruosos y fantásticos que, en principio, suponen una amenaza para la población.

Un tono poco definido
La facción octubre se basa en los cómics homónimos de Steve Niles y sobre el papel tiene todos los mimbres para ser una serie compacta y con mucho por explicar, pero desde el comienzo los guionistas nos dan señales confusas. O se toman en serio el cazar monstruos o no, pero no terminan por definirse en ningún sentido y el tono de toda la serie se resiente. En un momento dado vemos a Fred y a Deloris teniendo una conversación totalmente desenfada y hasta cómica y de pronto se ponen a matar monstruos a diestro y siniestro manteniendo ese mismo tono de humor.

‘La facción octubre’ es ideal para ver en maratón y pasar un buen rato, pero sin venirse arriba

Vale, que estamos hablando de matar seres monstruosos, que tampoco es que sea lo más serio y creíble del mundo, pero la cosa comienza a fallar cuando pretenden darle un tono circunspecto y trascendental a la trama en la siguiente escena. Chirría un poquito. Todo esto sin salirse de los tópicos que una serie de este tipo siempre tiene: adolescentes que no se adaptan a su nuevo instituto, familia bien situada económicamente que crea envidias y resquemores entre sus vecinos, adolescente gay que mola y es aceptado y el que acaba de descubrir su inclinación sexual y teme darlo a conocer, o el hijo que va al entierro de su padre, con el que no se llevaba nada bien, y termina descubriendo que no todo era como él pensaba...

En fin, toda una serie de situaciones que bien narradas y con más acierto en el guion, hubieran dado como resultado una serie juvenil más que aceptable, aunque mucho me temo que no ha sido así. La poca, por no decir ninguna, química que hay entre el matrimonio protagonista tampoco ayuda mucho.

Aunque tengo que romper una lanza en su favor y es que, no sé si es porque ni ellos mismos se lo han tomado en serio o porque la cantidad de monstruos varios que aparecen en cantidades ingentes gustan (la caracterización está muy bien lograda), o porque tiene sus momentos de pistolas y armamentos del futuro que molan mucho, pero La facción octubre termina entreteniendo.

O es seria o es cómica y si combinan ambos géneros que lo hagan con un poco más de acierto

Ya sé que puede parecer que me contradigo, algo sí, pero va en consonancia con el devenir de la serie. Ésta es ideal para ver del tirón, en una maratón de sofá, manta y palomitas, sin más pretensión que la de pasar un rato agradable viendo cómo matan monstruos como si no hubiera un mañana.

Al finalizar los diez capítulos de la primera temporada te quedas con una sensación extraña. No sabes si con el final que le han dado puede llegar a haber una segunda, cosa que todavía no está asegurada, o ya damos por buena la conclusión. Ambas opciones son posibles.
Habrá que ver qué decide Netflix. Material procedente de los cómics en lo que se basa tienen pero por favor, si hay una segunda, que definan cómo quieren que sea el tono y de ahí hasta el final.

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