La restricción de aforo atasca los exámenes teóricos de conducir en Tarragona

La limitación en cada turno de aspirantes genera tapón, a lo que se añaden esperas de más de cuatro meses por incidencias. Las autoescuelas, en pie de guerra, piden espacios mayores

Raúl Cosano

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Domingo y Gerard llevan esperando meses para el examen. FOTO: ALBA MARINÉ

Domingo y Gerard llevan esperando meses para el examen. FOTO: ALBA MARINÉ

«Llevo esperando poder ir al teórico de camión desde el mes de julio, y no me sale el examen. Están dando fechas con cuentagotas. Necesito el permiso para poder ser chófer y ascender en mi trabajo. Es una desesperación. Va pasando el tiempo y no hay nada que hacer», explica Domingo Sáez, alumno de la autoescuela Jordi. Su compañero Gerard está en una situación parecida: «Llevo dos meses esperando y no me avisan». En su caso, de obtener la licencia depende en buena parte su futuro en un oficio en el que había depositado muchas esperanzas: «Dejé el trabajo que tenía para poder dedicarme a sacarme el carnet. Sé que en cuanto apruebe, tendré empleo en el sector del transporte, porque sé que hay trabajo de sobras, pero mientras no me examine no puedo avanzar».

«No entiendo nada, a un compañero la avisaron de un día para otro para examinarse», dice Gerard. Estos dos casos ponen voz a una situación caótica denunciada por las autoescuelas de Tarragona. Esta vez el problema no es la falta de examinadores en la práctica, una dificultad habitual en los últimos tiempos, sino dos factores: las restricciones de aforo por la pandemia en las aulas donde se hacen los exámenes y las incidencias en la informatización de la gestión de citas para examinarse, que ha provocado, según denuncias las autoescuelas, demoras de incluso cuatro meses que afectan a algunos aspirantes. Ese nuevo aplicativo está generando problemas en el reparto de horas.

«El problema es muy grave y estamos intentando buscar la solución. Para mantener el distanciamiento social en los exámenes, los grupos que entran a las aulas antes eran de 25 y ahora son de 15, así que 10 aspirantes dejan de entrar en cada turno. Eso está creando un tapón que influye en las horas de prácticas y en el trabajo de los profesores», denuncia Carles Oliver, presidente de la asociación de autoescuelas en Tarragona. El máximo representante de la entidad provincial calcula que más de 50 candidatos se quedan sin entrar cada día en el teórico, en relación con los que sí accedían en una situación normal.

«Esto no va a durar dos días»

El sector lamenta que desde la administración no se haya dado respuesta a sus sugerencias para ayudar a desencallar una situación que amenaza con cronificarse mientras duren las medidas restrictivas. «Perdemos 10 plazas por cada turno de examen. Hemos pedido hacer las pruebas en aulas más grandes, alquilando alguna, para volver a acoger a 25 alumnos, como era antes, y mantener el distanciamiento de seguridad. Esto no es algo que vaya a durar dos días, puede ser una situación temporal pero que se alargará en el tiempo», explica Oliver, que añade: «La otra opción es examinar más días, pero entonces se perderán jornadas del práctico, porque tendrás que mover a los examinadores. En todo caso, quizás sea esa una solución, porque ahora lo más urgente es desbloquear el examen teórico».

Los inconvenientes generados son numerosos. «Llega un momento en el que, como no ves un horizonte, dejas de estudiar y de repasar, y se te pueden olvidar las cosas que has aprendido. Eso es un hándicap», aseguran tanto Domingo como Gerard, dos de los damnificados por los retrasos.

Aulas alternativas

Las quejas son generalizadas porque afectan no solo a los alumnos sino a la propia dinámica de las autoescuelas. Si en condiciones normales, la cita para poder ir al teórica era de una semana para otra, ahora la espera se puede alargar más de un mes. «Hemos propuesto aulas alternativas pero de momento no se ha hecho nada. La situación ahora mismo es de descontrol absoluto. Somos conscientes de que la situación en general es complicada para todos y de que hay sectores que han sido obligados a cerrar y están peor, pero pedimos una mejor gestión de algo que no es un lujo sino una necesidad. Y es más: la gente está pagando por un servicio que no se les da», explica Aaron Sabat, director de la Autoescola Sabat y vocal de la junta de la asociación provincial.

Sabat añade: «Sabemos que desde Tráfico se está haciendo lo que se puede pero para nosotros no es suficiente. Siempre hay problemas, cuando no es con el práctico es ahora con la teórica. Llevo 11 años en esto y siempre ha habido algún problema, casi nunca hemos podido trabajar con tranquilidad». Esas limitaciones de aforo no solo tienen lugar en Tarragona sino también en otras provincias y vuelven a condicionar el trabajo en las autoescuelas. «Cuando estábamos bien de examinadores, viene esto, nunca podemos trabajar con normalidad», explica Carles Oliver.

A eso se añaden las incidencias denunciadas por el sector. «Hay una mala gestión de la administración. Se hizo un cambio para informatizar el sistema. A la hora de presentar alumnos a examen ahora se hace a través de un aplicativo, de forma que Tráfico te va citando. El problema es que, por la razón que sea, a algunas personas no se las puede citar y eso queda como una incidencia, que se va acumulando y se queda sin resolver. Esa persona se queda colgada, a la cola, y van pasando otras por delante», dice Sabat.

Desde la Jefatura de Tráfico de Tarragona se admiten los problemas y se reconoce que se trabaja para solucionarlos. «Como pasa en otros ámbitos, la reducción de aforo por razones sanitarias repercute en la gente que puede ir a examen. Se tienen que ampliar los espacios para los exámenes o buscar otras aulas pero no son soluciones rápidas, de hoy para mañana. Los exámenes teóricos se hacen por ordenador y debido a eso habría que hacer una obra. Si planteas hacer los exámenes en otra aula, tampoco hay una solución a corto plazo», explican fuentes de Tráfico.

El organismo, consciente de la coyuntura, también admite problemas a la hora de dar las cita para exámenes que se están intentando solventar. Parte de esas soluciones, según admiten las autoescuelas, podrían pasar también por un refuerzo de plantilla. Mientras tanto, Tráfico confiesa que está realizando un esfuerzo para desencallar la situación: «Hay problemas con las citas que se están intentando solucionar. Con el personal que hay se están haciendo malabarismos. Tenemos el personal que tenemos, quizás sería deseable tener más pero con el que hay se está intentando sacar todo el trabajo adelante».

Para tratar estas cuestiones, Tráfico se reunió ayer con representantes de las autoescuelas, que mostraron su satisfacción por ver que la administración está predispuesta a negociar alguna alternativa, como ampliar las jornadas de exámenes teóricos para intentar dar salida a los alumnos que están pendientes de la prueba.

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