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Las plazas públicas triplican los alumnos de las academias tarraconenses

Algunos institutos han multiplicado su actividad. Aumentan las consultas para formarse de cara a oposiciones al sector público. Se buscan sobre todo auxiliares administrativos

Raúl Cosano

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Una clase en Aula Magna, la academia que certifica un aumento de  alumnos que preparan oposiciones.   FOTO: Pere Ferré

Una clase en Aula Magna, la academia que certifica un aumento de alumnos que preparan oposiciones. FOTO: Pere Ferré

Unas 760 plazas para cuerpos superiores de la Generalitat, más de 1.300 puestos de auxiliares administrativos en el ICS, más de 600 para el Departament de Justícia, unos 800 empleos para Mossos y unos 1.000 para profesores de Primaria e Infantil; todo ello en Catalunya, entre 2018 y 2019, y es sólo una parte del global de empleo público ofrecido. 

A eso se añade el goteo constante de plazas convocadas en los diferentes ayuntamientos de la provincia, generalmente para auxiliares administrativos. «Son buenos momentos para el empleo público. Nunca en más de 20 años habíamos visto algo así», explica contundente

Andreu Antolín, director de Aula Magna, una academia que recibe a estudiantes de toda la provincia y que en los últimos años ha disparado su actividad de forma exponencial: de tener unos 100 alumnos que preparaban oposiciones se ha pasado a rondar los 300 y puede alcanzar los 400 en 2019. 

El negocio de las academias de formación va en auge. Tras unos años de sequía, el aumento de la oferta pública de plazas dispara el interés y multiplica los alumnos. A ello no solo contribuye la incipiente bonanza económica de la administración tras años de austeridad, sino también la necesidad de volver a nutrir de funcionarios una administración que ha quedado muy tocada. 

Entes que estaban bajo mínimos

Excedencias, bajas, jubilaciones e incluso fallecimientos que no se cubrieron dejaron a los entes públicos bajo mínimos. Había una necesidad de reposición que ahora se está asumiendo. La dinámica empezó a cambiar en 2016, cuando se alcanzó un punto de inflexión tras más de cuatro años en los que el empleo público estuvo congelado casi totalmente.

Más estable sigue el número de alumnos en Microbits Institut, otra academia en Reus, que constata un incremento del interés. «Hemos notado que hay más gente que llama, hay más consultas de información», sostienen desde la academia reusense.

El año pasado también vivió un aumento relacionado con el incremento de plazas para Mossos. «Veníamos de unos años en los que estaba todo parado en cuanto a contratación de los ayuntamientos. Ahora hay más oferta de cursos y más convocatorias», añaden desde otra academia. 

En la provincia los ayuntamientos ya contratan como antes de la crisis. En Tarragona, los tres niveles de administración han aumentado sus trabajadores en el último año. Durante el ejercicio pasado, la función pública sumó más de mil trabajadores más en la provincia.

De los 34.188 de enero de 2017 se pasó a los 35.275 a enero de 2018, según la última entrega del Boletín estadístico del personal al servicio de las administraciones públicas. Son, en concreto, 1.087 empleados más en el funcionariado, un aumento de algo más de un 3%, significativo sobre todo después de años de retrocesos. 

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