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Los Comuns abren la puerta a la CUP y descartan a Nadal en Tarragona

A la espera de ERC Fuentes de ECP reconocen la necesidad de ampliar el gobierno, pero apuestan por hacerlo «desde la izquierda»

OCTAVI SAUMELL

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Laia Estrada (CUP), Xavier Puig (ERC) y Carla Aguilar (Comuns), en la presentación del acuerdo presupuestario de diciembre. FOTO: PERE FERRÉ

Laia Estrada (CUP), Xavier Puig (ERC) y Carla Aguilar (Comuns), en la presentación del acuerdo presupuestario de diciembre. FOTO: PERE FERRÉ

Alguna cosa se empieza a mover en En Comú Podem. Ocho meses después de sellar el pacto de gobierno en solitario con Esquerra Republicana, por primera vez la coalición de izquierdas se plantea seriamente la posibilidad de ampliar el actual gabinete municipal, formado en la actualidad por solo nueve ediles: 7 de ERC y dos de En Comú Podem.

Desde el pasado 3 de febrero, el ejecutivo liderado por Pau Ricomà (ERC) es el gabinete de la Plaça de la Font que más tiempo ha durado con un menor número de integrantes: 250 días, superando ya en 17 al del inicio del tercer y último mandato de Josep Fèlix Ballesteros (PSC), que estuvo 233 días con únicamente nueve concejales antes de pactar con el PP y Unió Democràtica.

La enorme carga de trabajo y volumen de responsabilidad que durante los ocho primeros meses de mandato han asumido los ediles de los Comuns –Carla Aguilar, que además es la primera teniente de alcalde; y Hermán Pinedo, que principalmente lleva Patrimoni y Habitatge– provoca que desde la coalición integrada –entre otros– por Tarragona en Comú, Esquerra Unida y Podem se empiece a ver con buenos ojos la posibilidad de incorporar a nuevas personas en el gobierno local, esto sí, siempre apostando por «sumar desde la izquierda».

«Gobierno progresista»

Este extremo descarta la posibilidad de que los Comuns acepten un pacto «a lo Consell Comarcal del Tarragonès» o, lo que es lo mismo, con Junts per Tarragona, después de que su portavoz –Dídac Nadal– se ofreciera hace pocas semanas a entrar en el equipo de gobierno. «Si el alcalde nos pide que entremos y asumamos alguna área para echar una mano, no tardaremos ni cinco minutos en decir que sí», afirmó el edil nacionalista en una entrevista al Diari. «Hay muy buena sintonía con el gobierno y un contacto permanente en todas las áreas, pero no han habido conversaciones para pactar», se afirmó ayer desde Junts. Cabe recordar que la formación soberanista ostenta la presidencia de la empresa municipal Espimsa –con el propio Nadal–, con una sobrerepresentación de miembros en los consejos de administraciones de las compañías públicas.

Pese a esta «buena sintonía», lo cierto es que En Comú Podem considera como una linea roja la posibilidad de acercarse a Nadal. Consideran a Junts como la «derecha catalana» y, además, el hecho de que Dídac sea hijo del exalcalde Joan Miquel Nadal (CiU) genera dudas entre los integrantes de la coalición.

Por todo ello, las fuentes consultadas de los Comuns se decantan ahora por priorizar por un posible entendimiento con la CUP y valoran especialmente el proceso de negociación que permitió lograr el «Sí» de las dos concejales cupaires a los presupuestos municipales, que se aprobaron el 21 de diciembre. «Nuestro programa es claro: apostamos por un gobierno progresista y de izquierdas. A Ballesteros ya le descartamos por una amplísima mayoría en junio», se afirma desde ECP. Otro escenario posible sería una hipotética marcha de Ballesteros en caso de que el caso Inipro llegara a juicio oral, planteando la vía Barcelona, con un horizonte de un posible acuerdo con el PSC. «Es una posibilidad, sin embargo, que ahora no está sobre la mesa», afirman.

Dejarían carteras

Por todo ello, los Comuns son conscientes de que, en caso de acercarse a la CUP, «deberemos dejar algunas de las carteras que asumimos» y llevar, posteriormente, el posible acuerdo a votación de la asamblea. De hecho, en julio las cupaires ya pusieron sobre la mesa una primera propuesta para sellar un pacto que, siete meses después, aún no se ha materializado, lo que ha despertado los recelos de las cupaires, muy críticas, sobre todo, con la gestión de Hermán Pinedo en Patrimoni.

«Desde la CUP solo valoraremos la posibilidad de entrar en el gobierno cuando se nos haga llegar una propuesta política y de cartapacio concreta, y consensuada por los dos socios de gobierno. Es lo que decidimos en su día, cuando dimos por finalizadas las negociaciones para entrar en gobierno, ante la desidia de ERC y ECP. De hecho, los Comuns no han hablado con la CUP para decirnos nada», aseguró ayer la portavoz cupaire, Laia Estrada. La concejal añade, además, el hecho de que «previamente a iniciar un debate sobre la entrada a gobierno, es imprescindible que dispongamos de la concreción de la planificación y la previsión del cumplimiento de los acuerdos de la investidura y del presupuesto», ya que «hoy por hoy no tenemos ni fecha de reunión» de los encuentros bimensuales que se pactaron para avalar las cuentas.

Pese a la voluntad de los Comuns por intentar un posible acuerdo con la CUP, desde la formación progresista se considera que «debe ser el socio mayoritario del gobierno quien lleve la iniciativa», por lo que esperarán a conocer la opinión de ERC para valorar «formalmente» la posibilidad de ampliar el ejecutivo municipal. Todo está abierto.

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