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«Los estancos de TGN vendemos la mitad que hace diez años»

Joan Sans Presidente del Gremi de Estanquers de Tarragona: «En la provincia se ha pasado de comprar 90 millones de cajetillas al año a adquirir 45 millones. Este año nos hemos estabilizado»

Octavi Saumell

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Joan Sans, en su establecimiento situado en Vila-seca. FOTO: Cedida

Joan Sans, en su establecimiento situado en Vila-seca. FOTO: Cedida

¿Cómo va la venta de tabaco?
Si lo comparamos con hace años, lo cierto es que la venta cae de manera sostenida, pero durante 2018 parece que esto se ha frenado un poco.  

¿Cuánto ha bajado el volumen de negocio?
Ahora vendemos la mitad que hace diez años. Esto pasa en toda España, no es una circunstancia solo de Tarragona. 

¿De qué cifras estamos hablando? 
En la provincia se ha pasado de vender cada año unas 90 millones de cajetillas de cigarrillos a menos de 45 millones. La reducción es de más del 50%.  

¿A qué motivos lo achacan? 
Hay muchos. Creo que el principal es el incremento del precio, que desde 2007 se ha duplicado. También las campañas sanitarias han afectado. 

¿Las leyes sanitarias?
Está claro que el hecho de que, por ejemplo, ya no se pueda fumar en los restaurantes ha influido. Esto se nota. 

¿Los fumadores se sienten criminalizados?
Parece que sí, al final nos encerrarán en una burbuja (ríe). Pese a ello, el Estado ingresa más de diez mil millones de euros al año. Somos un sector que genera muchos ingresos, como la gasolina.  

¿Qué perspectivas tienen de futuro?
Debemos reinvertarnos e ir más allá del tabaco, que es nuestro principal activo. 

¿En qué deben centrarse para no perder dinero?
Debemos abrirnos a otro tipo de artículos para fumadores, así como en la venta de loterías o papelería. Debemos adaptarnos a lo que pide el mercado, que ya no es el mismo de hace años. Por esto, ahora también se apuesta por la pipa de agua, seguramente por el público árabe y marroquí.  

Se reinventan pese a las iniciativas sanitarias que desaconsejan fumar.  
Sí. Las pipas de agua, por ejemplo, son productos más sanos que el tabaco, ya que no contienen aditivos y son productos orgánicos. 

¿El cigarrillo electrónico ha pasado de moda?
Sigue vendiéndose. Al principio era mucho más barato, pero tenía el problema de que no estábamos acostumbrados a ver en la calle cómo se liaba un cigarrillo, y parecía lo que no era. Ahora ya nos hemos adaptado a ello, pero el problema es que ha subido de precio. 

¿El fumador vuelve al tabaco tradicional?
Sí, principalmente por la situación económica, que ha mejorado un poco respecto a otros años. La gente vuelve a comprar cajetillas tradicionales porque se gasta un poco más y la diferencia con el electrónico ya no es tan elevada.
 
¿2018 está siendo un año mejor que los anteriores?
Nos hemos estabilizado. Podríamos decir que estamos en una situación de neutralidad. El nivel económico ha mejorado, y esto lo detectamos. Hay más alegría. 

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