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Los estibadores de Tarragona se niegan a abastecer el barco que aloja antidisturbios

"No estamos de acuerdo con la manera de funcionar del Estado. La libertad de expresión debe ser la máxima de la sociedad", explica David Vidaller, portavoz del comité de empresa de los trabajadores

Carla Pomerol

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El crucero se encuentra en el Moll d'Andalusia.

El crucero se encuentra en el Moll d'Andalusia.

Los estibadores de Tarragona han decidido no avituallar ni suministrar comida al crucero atracado, desde ayer, en el Port, enviado por el Ministerio de Interior. Está previsto que en el barco se alojen los refuerzos policiales, sobretodo agentes antidisturbios, que trabajarán para el operativo contra el referéndum del 1 de octubre. La negativa de los estibadores se debe a una protesta contra el gobierno del Partido Popular.

"No estamos de acuerdo con su manera de funcionar frente al conflicto independentista. Creemos que la libertad de expresión debe ser una máxima de la sociedad. Y las personas que se alojan en este crucero quieren obstaculizar este derecho", explica David Vidaller, portavoz del comité de empresa de los estibadores, quien explica que a la una del mediodía se llevará a cabo la asamblea para comunicar oficialmente la decisión.

Los estibadores de Barcelona también se han negado a operar el crucero fletado por el Ministerio de Interior. Así lo han anunciado en Twitter. La diferencia entre Barcelona y Tarragona es que los estibadores tarraconenses aún no han recibido una petición oficial para dotar de comida a los policías alojados. "Aún así, ya nos hemos posicionado. El crucero estará atracado quince días aquí, por decisión del Estado. Nos han comunicado que los agentes irán llegando poco a poco. Nosotros no llevaremos a cabo ninguna operativa en el barco", asegura Vidaller, quien añade que "el crucero se encuentra en una ubicación conflictiva, ya que está entre la terminal de contenedores y la de vehículos nuevos. La presencia de esta embarcación paraliza el Port y esto afecta a la economía de la ciudad".

Vidaller asegura que "no nos posicionamos políticamente de ninguna manera, solamente no estamos de acuerdo con las maneras que actuar el Estado, son muy similares a lo que nos hizo a nosotros, como estibadores". Cabe recordar que el colectivo ha llevado a cabo una huelga durante toda la temporada de verano.

 

 

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