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Los vecinos denuncian que en los bajos de la calle Salou de Tarragona hay ocupas y mucha suciedad

Las quejas se centran en que dos hombres viven en 25 metros cuadrados, que un perro pasa las noches y que hay tráfico de drogas y peligro de incendio. Los locales son de la Confraria de Pescadors

Carla Pomerol

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La problemática se centra en los locales ubicados en lo bajos de la calle Salou. FOTO: Pere Ferré

La problemática se centra en los locales ubicados en lo bajos de la calle Salou. FOTO: Pere Ferré

Los vecinos de la calle Salou de El Serrallo denuncian el estado en el que se encuentran algunos de los pequeños almacenes y locales ubicados en los bajos de sus casas. Malos olores, peligro de incendios, tráfico de drogas y personas que viven de manera ilegal y en condiciones de insalubridad. Este es el escenario que presenta la calle. Los locales en cuestión –o botiguetes, tal como lo llaman los vecinos– son propiedad de la Confraria de Pescadors, quien los alquilaba. Antiguamente, se utilizaban como pequeño almacén para que los pescadores pudieran guardar sus herramientas. 

Así está el interior de algunos de los locales. FOTO: Pere Ferré

Pero la cosa ha cambiado y los vecinos se declaran en pie de guerra. Algunos de los locales están llenos de basura. Ropa, electrodomésticos, muebles, colchones y maletas. «El día que menos nos lo pensamos, habrá un incendio. Que no digan que no les hemos avisado», asegura un vecino que, al igual que el resto, prefieren mantenerse en el anonimato. 
Hasta hace unos días, en el interior de una de las tiendas dormía un perro. «Paso por delante cada día y el mal olor es insoportable», asegura otra vecina, quien añade que «parece ser que el animal mea en el local por la noche y, al día siguiente, nadie lo limpia». Según relatan, el amo pasea a su perro por el barrio durante el día pero, al llegar la noche, lo deja durmiendo entre las cuatro paredes del pequeño local de la calle Salou. Los vecinos se quejan del mal olor que sale de la tienda. «Es un horror, intentamos pasar sin apenas respirar», añade.

Vivir en 25 metros cuadrados

Pero lo peor del caso es que en algunos de estos locales viven dos personas desde hace unos dos años. «Estamos hablando de habitaciones que tienen, como mucho, 25 metros cuadrados, una tercera parte de un piso normal y corriente. No tienen ninguna ventilación, pero, curiosamente, tienen luz. No sé si pinchada», explica un vecino que vive cerca. Las dos personas que viven en ese cuchitril –según algunas fuentes, estaríamos hablando de dos hermanos– venden sardina y boquerón del mercado negro. «También trapichean con droga y la consumen. Lo sabemos por el fuerte olor», explica una vecina.

En una ocasión, estos hermanos intentaron ocupar de manera ilegal uno de los pisos de arriba. Pero los vecinos alertaron rápidamente a los Mossos y el intento se vio frustrado. «Como es normal, por la noche, estos hombres no salen del local para orinar. Hacen sus necesidades dentro de un recipiente o de un cubo y, al día siguiente, lo tiran por la alcantarilla», cuenta otra vecina, quien añade que «además fuman adentro. Un día veremos salir fuego de aquí». Los que viven cerca se preguntan si estas tiendas cuentan con cédula de habitabilidad y si respetan la normativa.

La Confraria de Pescadors es la propietaria. La entidad, consultada por el Diari, no ha querido hacer declaraciones al respecto. Fuentes no oficiales explican que esta semana ha empezado la limpieza en algunos de los locales. 

Por su parte, desde la Associació de Veïns del Serrallo, su presidente, David Martín, asegura que «nos preocupa que haya viviendo gente en estas condiciones y más después de haber visto las fotos, que rebelan un estado de insalubridad toral». Martín destaca el peligro que supone la situación para los vecinos que viven cerca y asegura que hace unos días se puso en contacto con la Confraria para pedir que pusieran medidas al respecto. 

El foco del problema se encuentra en los bajos de la calle Salou, donde en la década de los 50, el Instituto de la Marina promocionó el Grupo de Viviendas Virgen del Carmen para mejorar las condiciones de los pescadores. 

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