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Nacen los bañadores ‘made in Tarragona’

Sea Soul es un nuevo concepto de prenda en el que el agua desliza y tiene el aspecto de unas bermudas. Ha impulsado una campaña de mecenazgo en Kickstarter

Núria Riu

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El tarraconense Raúl Yuste muestra los primeros diseños de bañador de la marca Sea Soul en la Plaça de la Font. FOTO: Lluís Milián

El tarraconense Raúl Yuste muestra los primeros diseños de bañador de la marca Sea Soul en la Plaça de la Font. FOTO: Lluís Milián

En una ciudad de playa es habitual ir a remojarse un ratillo y después quedar con los amigos para ir a tomar algo. Son situaciones muy frecuentes en el verano, y en las que uno siempre acaba haciéndose las mismas preguntas: ¿Qué hacer, pasar por casa y cambiarse o ir con el bañador? Es una duda que perseguía a Raúl Yuste, el impulsor de la primera marca de bañadores Made in Tarragona.

Yuste tiene 26 años y asegura que Sea Soul nace para «facilitar la vida a la gente». Lo hace con un concepto de pantalón que combina la versatilidad de unas bermudas fabricadas a partir de textil de bañador. «No paraba de darle vueltas y empecé a trabajar la idea, y a preguntarle a la gente», describe. 

Su impulsor apunta que «las ganas de emprender» son las que le generaron esta inquietud y le movieron a intentar buscar soluciones. Y de repente, este ingeniero se vio rodeado de telas, modelos y tallas. Yuste tenía muy claro que no quería hacer una pieza convencional. Así que finalmente halló un tejido en el que a partir la nanotecnología se garantiza un recubrimiento que hace que el agua se deslice, sin quedar empapada la ropa. «Es fantástico porque se seca mucho más rápido que cualquier bañador convencional y esto me iba perfecto para mi idea de hacer una prenda con un valor añadido», describe.

Completar la ‘family’ 

Greta Capelli es la diseñadora de esta marca de bañadores que no tan solo quiere diferenciarse por su aspecto de pantalón convencional, sino que apuesta directamente por la moda familiar masculina. «La idea es que padre e hijo puedan ir iguales», argumenta este emprendedor. De momento está preparado para lanzar líneas, la while y la free, que en total suman cuatro diseños con tallas tanto de adulto como infantil. Y, cuando éstas aún no están en el mercado, ya está pensando en ampliar la gama de sus productos de cara al año que viene, apostando por la línea femenina y poder completar de esta forma la familia en su conjunto.

Sin embargo, antes de pensar en nuevos retos de futuro, ahora este emprendedor se encuentra en un momento decisivo para poder arrancar definitivamente el negocio. Después de dos años madurando el proyecto, ha llegado el momento de iniciar la producción. Por ello, ha puesto en marcha una campaña a través de la plataforma americana Kickstarter, para conseguir los recursos necesarios para empezar. 

Con el impulso de los mecenas

Para arrancar, Sea Soul necesita una aportación de 10.000 euros que le permitirán fabricar las primeras 700 unidades del producto. Las personas interesadas en que el proyecto siga adelante compran a través de la plataforma alguno de los productos que empezarán a comercializarse en breve. Por ello, cuentan con promociones especiales.

Las aportaciones pueden ir de los 10 euros, para comprar una de las bolsas, a los 5.000, una cifra pensada por si hay algún distribuidor que quiere hacer una compra a lo grande. Sin embargo, el sistema está diseñado para que la «compra» no se haga efectiva de forma instantánea. Es una plataforma a caja o faja, de forma que si se consiguen los 10.000 euros, la operación va a hacerse efectiva, y con el dinero obtenido va a empezar la fabricación para que los primeros bañadores puedan ser entregados entre los mecenas que han colaborado en la iniciativa. 

Primeros clientes internacionales

Raúl Yuste se muestra «optimista». Desde que se puso en marcha esta campaña de micromecenazgo, el miércoles de la semana pasada, ya ha obtenido más del 70% de los recursos. Los inputs que ha recibido son positivos. Y es que entre esta primera cartera de clientes ya cuenta con ciudadanos de Estados Unidos, Canadá, Austria y Bélgica. «Está muy bien, porque realmente ves que no son conocidos que participan por compromiso, sino que es gente que cree en el producto», argumenta.

El plazo se agota el día 20 de abril. No obstante, este emprendedor se ha propuesto llegar al objetivo cuanto antes. Esta semana hacía un acto en la Part Alta en la que daba a conocer oficialmente su producto en Tarragona. Y es que al cerrarse la campaña a través de Kickstarter será cuando la empresa empezará a rodar definitivamente. «Nos vendrá todo el trabajo, ya que tendremos que enviar los bañadores a los mecenas y comenzar su comercialización de verdad», explica.

Raúl Yuste tiene bien definidos los primeros pasos. Es uno de los jóvenes nuevos emprendedores que ha participado en la última edición del Open Future de Telefónica, en las instalaciones de Tarragona Impulsa. Esto le ha ofrecido el asesoramiento para que un joven que estudió ingeniería pueda empezar este nuevo proyecto empresarial. «Todo el mundo puede tener ideas, lo complicado es que la marca pueda ser una realidad y en esto es en lo que he estado trabajando en los últimos meses», dice.

La comercialización va a hacerse on-line, con un precio a partir de 45 euros, el más económico, a 65 ó 75 euros, en función del modelo, en el caso del paquete familiar. Raúl Yuste también quiere que sus bañadores puedan comprarse físicamente. Por ello ya ha tenido las primeras conversaciones con tiendas multimarca para cerrar acuerdos. Y no tan solo en Tarragona: «Estoy pensando también en que puedan comprarse en Ibiza y Andalucía», concluye. 

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